Las malas noticias económicas aumentan las tasas de suicidio, según un estudio

An office worker walks past an Australian Securities Exchange (ASX) window showing the main losses for the day in central Sydney July 23, 2012. Australian shares slumped 1.7 percent on Monday, the biggest one-day fall in seven weeks, as investors fled from riskier assets such as equities on renewed fears that Spain may be unable to dodge a costly bailout. REUTERS/Daniel Munoz (AUSTRALIA - Tags: BUSINESS) - GM1E87N14JT01
Negative announcements, such as high unemployment rates and rapidly rising prices can have an impact on mental well-being.Image: REUTERS/Daniel Munoz (AUSTRALIA - Tags: BUSINESS)
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La desaceleración de la economía, la pérdida de empleos, el cierre de empresas y el aumento de las facturas de energía: no sorprende que la cobertura negativa e incesante de las recesiones económicas esté afectando la salud emocional de las personas.

Nuestra nueva investigación muestra que este tipo de mensajes puede afectar gravemente el bienestar mental de las personas. Y que, cuando los indicadores del desempeño económico nacional son desfavorables, suele producirse un aumento asociado de la tasa de suicidio.

Ya se sabe que las tasas de suicidio aumentan en épocas de dificultades económicas e incertidumbre. Investigaciones anteriores estiman que la crisis económica de 2007 en Europa y América del Norte provocó más de 10.000 suicidios adicionales. Y los resultados del año pasado muestran que los suicidios aumentan tanto en los años en que cae significativamente el índice bursátil como en el año siguiente.

También se ha señalado que las medidas de austeridad, como los recortes del gasto en bienestar social y salud, causan «aumentos pronunciados de las tasas de suicidio» en ciertos grupos demográficos. También hay pruebas de que la tasa de suicidio de un país está asociada con su madurez o etapa de desarrollo económico (crecimiento), y de que las tasas de suicidio masculino aumentan incluso en los países desarrollados más prósperos. Esto sugiere que la trayectoria seguida para aumentar los ingresos con el tiempo tiene efectos negativos en la salud mental de los países.

Percepción y suicidio

En nuestro estudio más reciente, utilizamos datos de Estados Unidos que tenían en cuenta la crisis financiera de 2007 y la crisis financiera mundial. Analizamos cómo esos factores económicos se traducen en un aumento de las tasas de suicidio. A diferencia de estudios anteriores sobre el tema, consideramos explícitamente la «confianza del consumidor»: la forma emocional en que las personas perciben cómo evolucionará su situación económica, por ejemplo, si esperan perder el empleo. Utilizamos el Índice de confianza del consumidor para medir la percepción de las personas sobre su situación financiera y la economía en general.

Encontramos una fuerte correlación entre la forma en que las personas perciben su situación económica y la tasa media de suicidio. Así, cuanto más negativamente ven sus perspectivas, mayor es la probabilidad de suicidio. Los datos mostraron que la tasa media de suicidio aumentó significativamente después de la crisis financiera en todos los grupos de sexo y edad, aunque el efecto fue más pronunciado en las mujeres que en los hombres.

Nuestros resultados sugieren que la confianza del consumidor desempeña un papel mucho más importante para explicar las variaciones en la tasa de suicidio que los indicadores tradicionales, como los ingresos y las cifras de empleo. Por tanto, es lógico que los anuncios negativos constantes —como el alto desempleo, el rápido aumento de los precios y el creciente número de quiebras empresariales— puedan afectar el bienestar mental. En última instancia, estos mensajes incesantes deprimen la confianza del consumidor y elevan las tasas de suicidio.

Sin embargo, nuestro análisis estadístico también muestra que un aumento del 10 % en el Índice de confianza del consumidor reduce las tasas de suicidio en un 1 %. Por tanto, los resultados indican que una perspectiva más positiva sobre las finanzas personales y la economía en general puede reducir las tasas de suicidio.

Informar sobre los hechos

También examinamos el impacto del aumento del gasto en servicios de salud mental en Estados Unidos y no encontramos pruebas de que reduzca las tasas de suicidio. Esto probablemente se deba a que otras partidas del gasto público, como las destinadas a educación y empleo, son aún más importantes para el bienestar mental que el gasto estatal en salud mental.

Está claro que los medios de comunicación tienen la responsabilidad de informar con honestidad y franqueza sobre el estado de la economía. Sin embargo, rara vez se reconoce explícitamente que la confianza del consumidor contribuye a problemas de salud mental potencialmente graves.

Así como muchos medios procuran cubrir con sensibilidad el terrorismo, los delitos con armas de fuego y los desastres naturales para evitar el pánico, también debería considerarse una comunicación responsable de los asuntos económicos. Esto podría dar lugar a una cobertura equilibrada que tenga en cuenta la salud y el bienestar mentales.

Por ejemplo, rara vez se informa en la cobertura de noticias económicas que a las recesiones siempre les siguen períodos de recuperación. Los patrones cíclicos del desempeño económico son perfectamente normales y previsibles. En ese sentido, esos períodos pueden ser buenos momentos para aprovechar oportunidades de formación y educación antes de la próxima recuperación.

Esto es especialmente importante, dado que la incertidumbre sobre el futuro del Reino Unido ya está teniendo efectos preocupantes en la salud mental de las personas; se ha dicho a los ministros que se preparen para un aumento de los suicidios en caso de un Brexit caótico sin acuerdo.

En el Reino Unido, Samaritans está disponible en el 116 123 o en jo@samaritans.org. Se pueden encontrar otras líneas internacionales de ayuda similares aquí.

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