Por qué un poco de ansiedad podría mejorar la memoria

A woman holds her head after looking at the blast remains inside the Assumption Church in Kathmandu May 23, 2009. Two people were killed and at least a dozen wounded when an explosion ripped through a church near the Nepali capital on Saturday, police said, hours before the country's parliament was set to elect a new prime minister. REUTERS/Shruti Shrestha (NEPAL DISASTER RELIGION)
But if it turns into fear, it could have the opposite effect.Image: REUTERS/Shruti Shrestha
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Para las personas con un trastorno de ansiedad, las tareas cotidianas pueden parecer imposibles. En su forma más grave, la ansiedad puede causar problemas para dormir, palpitaciones o la incapacidad de salir de casa.

Pero, en pequeñas dosis, el tipo de ansiedad cotidiana que todos sentimos de vez en cuando puede aprovecharse de manera positiva. Por ejemplo, podemos aprender a canalizarla y utilizarla como herramienta para mejorar nuestro desempeño en el trabajo o en nuestra vida personal.

Según nuevas investigaciones, un poco de ansiedad también podría ayudarnos a recordar mejor.

Nivel óptimo de estrés Image: Forbes

En el nuevo estudio, publicado en la revista Brain Sciences, investigadores de la Universidad de Waterloo reclutaron a 80 estudiantes, que fueron evaluados mediante las Escalas de Depresión, Ansiedad y Estrés. Se los asignó aleatoriamente a dos grupos: uno de codificación profunda y otro de codificación superficial.

En la investigación sobre la memoria, el procesamiento superficial se refiere a los sonidos y la estructura del lenguaje, mientras que el procesamiento profundo ocurre cuando oímos una palabra y averiguamos su significado. Este procesamiento profundo, llamado procesamiento semántico, es la forma en que nuestro cerebro conecta las palabras que acabamos de oír con otras de significado similar, lo que nos ayuda a recordarlas mejor.

A los participantes se les mostraron 72 palabras superpuestas a imágenes negativas o neutras; por ejemplo, un accidente automovilístico frente a una barca naranja.

A quienes formaban parte del grupo de codificación superficial se les pidió que buscaran la letra «a», mientras que a los del grupo de codificación profunda se les preguntó si la palabra representaba un objeto animado o inanimado.

Los resultados mostraron que los niveles manejables de ansiedad favorecían la memoria de los participantes y les permitían recordar mejor los detalles. En el grupo de codificación superficial, cuyos participantes tenían menos probabilidades de recordar bien las palabras, quienes presentaban mucha ansiedad las recordaban mejor cuando estaban acompañadas de imágenes negativas.

«Hasta cierto punto, existe un nivel óptimo de ansiedad que puede beneficiar la memoria», afirmó Myra Fernandes, profesora del Departamento de Psicología y coautora del estudio. «Pero sabemos por otras investigaciones que los niveles altos de ansiedad pueden hacer que las personas lleguen a un punto crítico que afecta a su memoria y su desempeño».

En otras palabras, si la ansiedad es demasiado intensa o se convierte en miedo, puede hacer que los recuerdos de las personas se distorsionen y que desaparezca ese beneficio.

Una limitación del estudio que señalan los autores es que las personas pueden percibir las imágenes de manera diferente. Se consideró que varias imágenes eran «negativas», pero lo que una persona percibe como una posible amenaza puede no serlo para otra.

Según los autores, futuros estudios podrían examinar cómo reaccionan las personas con fobias específicas ante palabras superpuestas a imágenes de aquello que les causa miedo. Por ejemplo, podrían investigar si las personas con aracnofobia recuerdan mejor las palabras cuando aparecen sobre imágenes de arañas.

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