Dormir hasta tarde el fin de semana podría ser peor de lo que crees

Brewer Hickman, 6 weeks old, takes a nap as his dad Nicholas Hickman votes at the North Park Mall on Super Tuesday in Oklahoma City, Oklahoma March 1, 2016. REUTERS/Nick Oxford - RTS8SMH
Preliminary research shows a link between social jet lag and health issues like heart disease.Image: REUTERS/Nick Oxford
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Aunque duermas las siete horas o más recomendadas durante el fin de semana, podrías arruinarte la semana si te duermes a las 3 de la madrugada y te despiertas a las 11. Los investigadores llaman a esto desfase horario social: aunque duermas las mismas horas que una noche entre semana, tus horarios irregulares para acostarte aún pueden reducir la calidad del sueño.

Las consecuencias van más allá de estar cansado el lunes por la mañana. Una investigación preliminar dirigida por un equipo de la Universidad de Arizona muestra un vínculo entre el desfase horario social y problemas de salud, como un mayor riesgo de enfermedades cardíacas.

La investigación, presentada el 5 de junio en la Reunión Anual de las Sociedades Profesionales Asociadas del Sueño en Boston, se basó en una encuesta a cerca de 1.000 estadounidenses de entre 22 y 60 años sobre sus hábitos diarios de sueño, ejercicio y alimentación. Durante 14 días, los participantes indicaron a qué hora solían acostarse en distintos días de la semana, además de otros indicadores de salud, como la dieta, el estado de ánimo y el cansancio que sentían. También respondieron preguntas sobre su historial médico, incluidos antecedentes de enfermedades cardíacas.

Para medir el desfase horario social, el equipo de investigación comparó a qué hora se dormían y se despertaban las personas entre semana y los fines de semana. Concluyeron que —suponiendo que las personas durmieran el mismo total de horas durante las siete noches de la semana— cada hora que se acostaban más tarde los fines de semana se correlacionaba con un aumento aproximado del 11 % en el riesgo de enfermedades cardíacas. Cada hora de desfase horario social también se relacionaba con la percepción general que las personas tenían de su salud: por cada hora que los participantes decían haberse quedado despiertos más tarde, tenían un 22 % más de probabilidades de afirmar que su salud era «buena» o «aceptable» en vez de «excelente».

Aunque estos resultados son autodeclarados y, por tanto, menos rigurosos que los de un estudio en el que los investigadores pudieran observar directamente a los participantes, sugieren que nuestro cuerpo prefiere un sueño regular. «Un horario de sueño regular podría ser un tratamiento preventivo eficaz, relativamente sencillo y económico para las enfermedades cardíacas y muchos otros problemas de salud», afirmó Sierra Forbush, estudiante de sueño en la Universidad de Arizona y autora principal del artículo, según un comunicado.

Forbush dijo a MedPage Today que cree que acostarse más tarde puede alterar nuestro reloj circadiano, el ritmo que sigue nuestro cuerpo para producir distintas hormonas cuando nos acostamos o nos despertamos. No está claro por qué ocurre esto, pero tampoco es la primera vez que los investigadores encuentran efectos adversos para la salud relacionados con el desfase horario social. En 2012, investigadores de la Universidad de Múnich descubrieron que las personas que se quedaban despiertas hasta más tarde los fines de semana tenían más probabilidades de ser obesas, un factor de riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes. En 2006, otro equipo de la misma Universidad de Múnich también descubrió (contenido de pago) que las personas con un mayor desfase horario social también tendían a fumar tabaco.

Cabe destacar que esta investigación aún no se ha publicado en una revista con revisión por pares, y los investigadores llamativamente no preguntaron a los encuestados qué hacía que se quedaran despiertos hasta más tarde. El alcohol es un factor que altera el sueño (contenido de pago) en sí mismo, y el consumo habitual de alcohol se ha relacionado con enfermedades cardíacas y hepáticas, así como con el cáncer de mama y de colon.

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