Una nueva comprensión del trastorno bipolar

Una nueva comprensión del trastorno bipolar
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Un nuevo estudio de investigadores de la Facultad de Medicina de Yale muestra que, en los adolescentes con trastorno bipolar, las áreas clave del cerebro que ayudan a regular las emociones se desarrollan de manera diferente.

En las áreas cerebrales que regulan las emociones, los adolescentes con trastorno bipolar pierden volúmenes de materia gris, o neuronas, mayores de lo previsto y no muestran un aumento de las conexiones de materia blanca, un rasgo característico del desarrollo cerebral normal durante la adolescencia, según el estudio de imágenes publicado el 29 de mayo en la revista Biological Psychiatry.

Las diferencias se observaron en la corteza prefrontal y la ínsula en las imágenes por resonancia magnética —tomadas repetidamente durante un período de dos años— de 37 adolescentes con trastorno bipolar, en comparación con las imágenes de 35 adolescentes sin el trastorno.

«Durante la adolescencia, el cerebro es muy plástico, por lo que esperamos que algún día podamos desarrollar intervenciones para prevenir la aparición del trastorno bipolar», afirmó la autora principal, la Dra. Hilary Blumberg, profesora de psiquiatría y radiología diagnóstica, y miembro del Centro de Estudios Infantiles de Yale. También es la recién nombrada profesora John and Hope Furth de Neurociencia Psiquiátrica.

El trastorno bipolar suele aparecer por primera vez durante la adolescencia y se caracteriza por cambios intensos en el estado de ánimo, la energía y los niveles de actividad. Las personas con trastorno bipolar pueden tener dificultades para controlar sus impulsos y presentan un alto riesgo de suicidio y consumo indebido de sustancias.

Aunque los adolescentes suelen perder materia gris durante el desarrollo normal, el estudio mostró que los adolescentes con trastorno bipolar pierden más. Además, el estudio demostró que forman menos conexiones de materia blanca, que normalmente caracterizan el desarrollo hasta bien entrada la edad adulta. Estos cambios sugieren que los circuitos cerebrales que regulan las emociones se desarrollan de manera diferente en los adolescentes con trastorno bipolar.

La investigación recibió financiación de: los Institutos Nacionales de Salud (el Instituto Nacional de Salud Mental y el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas), la Fundación Internacional del Trastorno Bipolar, la Fundación para la Investigación del Cerebro y la Conducta, la Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio, la Fundación Klingenstein, Women’s Health Research at Yale, la Fundación de la Familia Attias y la dotación John and Hope Furth.

Los otros autores son Pablo Najt (actualmente en la Universidad Nacional de Irlanda, Galway), Fei Wang, Linda Spencer, Jennifer A.Y. Johnston, Elizabeth T. Cox Lippard, Brian P. Pittman, Cheryl Lacadie, Lawrence H. Staib y Xenophon Papademetris.

Este artículo se publica en colaboración con Yale News. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Bill Hathaway es colaborador de Yale News.

Imagen: En una exposición en la Wellcome Collection de Londres, el 27 de marzo de 2012, se ven modelos de yeso frenológicos de cabezas que muestran distintas partes del cerebro. REUTERS/Chris Helgren.

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