3 maneras de combatir el estrés en el trabajo

Well-being techniques have even begun to spread in sectors like the financial industry.
Well-being techniques have even begun to spread in sectors like the financial industry.Image: REUTERS/Andrew Burton
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Personas de todo el mundo sienten más preocupación y tristeza. Y aunque los niveles de estrés han bajado ligeramente, los de ira han aumentado en la misma medida. Estas son las conclusiones del nuevo informe de 2019 Informe mundial de emociones de Gallup.

Se preguntó a personas entrevistadas en 142 países por sus experiencias del día anterior. El treinta y cinco por ciento declaró haber sentido mucho estrés, dos puntos menos que el año anterior (aunque la cifra sigue siendo alta), pero el 22 % afirmó haber sentido ira, dos puntos más y un nuevo máximo. «La preocupación y la tristeza, que ya estaban en niveles récord, aumentaron cada una un punto respecto al año anterior», informa Gallup.

En Estados Unidos, el estrés, la preocupación y la ira han aumentado, y el 55 % declaró haber sentido estrés durante gran parte del día.

Todas estas emociones negativas pasan factura, no solo en la vida cotidiana de miles de millones de personas, sino también en la economía. Las preocupaciones reducen la productividad, pues distraen a los trabajadores e impiden que a veces puedan concentrarse. El Foro Económico Mundial ha publicado datos que muestran que el estrés laboral cuesta a las empresas estadounidenses 30.000 millones de dólares al año solo por los días de trabajo perdidos.

Las empresas están en una posición privilegiada para revertir esta tendencia. Nuestras organizaciones pueden tomar medidas constructivas para aliviar todas estas emociones negativas en el trabajo.

Como instructora de meditación para personas que trabajan en todo tipo de entornos laborales en todo el mundo, he llegado a ver que algunas medidas sencillas pueden reducir notablemente las preocupaciones y el estrés, y ayudar a las personas a sentirse más relajadas, implicadas y concentradas en las tareas que tienen entre manos; además, los beneficios van más allá del lugar de trabajo.

1. Fomentar la meditación

Contrariamente a lo que muchas personas imaginan al oír este término, meditar no tiene por qué consistir en sentarse en una postura de yoga, con los ojos cerrados y recitando un mantra. De hecho, puedes meditar ahora mismo mientras lees esto.

No hace falta un instructor. En solo unos minutos se pueden aprender los conceptos básicos: concentrarse en la respiración, prestar atención a cada respiración y respirar profunda y plenamente. Comprométete a obtener algo de este momento, por ejemplo, proponiéndote sentirte más tranquilo, centrado o alerta.

Las investigaciones han descubierto numerosos beneficios físicos y psicológicos de respirar profundamente y centrarse en resultados positivos, aunque solo sea durante unos minutos.

La actividad física también puede aliviar el estrés, así que procura reservar momentos del día para moverte, ya sea caminando por la oficina, subiendo por las escaleras para ir a reuniones o dando un paseo a paso ligero durante la hora del almuerzo. Incluso puedes meditar mientras te mueves, concentrándote en la respiración y en tu intención positiva.

2. Predicar con el ejemplo

Cuando los empleados ven que sus jefes meditan y practican otras formas de relajación, es mucho más probable que ellos también participen. Por eso resulta especialmente alentador ver que cada vez más líderes empresariales adoptan esta práctica.

Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, animó a sus empleados a practicar regularmente la meditación trascendental, y la práctica se extendió por Wall Street. El director ejecutivo de LinkedIn, Jeff Weiner; el presidente ejecutivo de Ford, Bill Ford; y el director ejecutivo de Rush Communications, Russell Simmons, figuran entre los otros ejecutivos que marcan el camino, al igual que Oprah Winfrey y la directora ejecutiva de Thrive Global, Arianna Huffington.

3. Escapar a la realidad virtual

Crecí en Silicon Valley y luego lancé una startup tecnológica en Reikiavik. Desde hace mucho sigo de cerca cómo se desarrolla la tecnología en este ámbito. A menudo se culpa a la tecnología de que los trabajadores de hoy estén «siempre conectados», abrumados de trabajo y sin poder desconectar.

Gran parte de eso es cierto. Por ejemplo, investigadores suizos estudiaron el «tecnoestrés» y descubrieron que las tecnologías actuales (en particular, las redes sociales) provocan sobrecarga, invasión e incertidumbre.

Pero la tecnología también puede ser una parte fundamental de la solución. La clave está en que los líderes empresariales reconsideren cómo la utilizan, para que no se trate solo de maximizar la eficiencia de los trabajadores, sino también de ayudarles a alcanzar un estado mental saludable.

En mi charla en TEDxReykjavik, mostré cómo la realidad virtual puede transportarnos a paisajes naturales, mejorar notablemente los momentos de relajación y potenciar la meditación. (Eso me inspiró a crear mi startup, FlowVR.) La investigación académica ha obtenido resultados similares: las herramientas de realidad virtual resultan especialmente útiles para quienes se inician en la meditación.

En el acelerado mundo empresarial actual, a menudo puede parecer que no hay tiempo para tomar estas medidas. Pero, de hecho, combatir el estrés y las preocupaciones acabará ahorrando tiempo. La aseguradora de salud Aetna descubrió que, cuando sus empleados aprendieron meditación o yoga, no solo obtuvieron resultados personales positivos. También se volvieron más eficaces en el trabajo y «ganaron, de media, 62 minutos de productividad por semana cada uno», según informó.

Cuanto más valoren nuestros lugares de trabajo una plantilla saludable, tanto física como mentalmente, más podremos ganar todos.

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