Por qué necesitamos estandarizar la forma de almacenar los datos

Por qué necesitamos estandarizar la forma de almacenar los datos
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En 1956, un empresario estadounidense del transporte por carretera llamado Malcom McLean revolucionó el comercio mundial. Su creación, el contenedor marítimo estándar, ofreció un método más eficiente para transportar mercancías de la fábrica al barco y del barco al almacén. Desde entonces, en lugar de que los estibadores descarguen cajas de todos los tamaños y formas, las grúas levantan las uniformes cajas metálicas de McClean —que también sirven como remolques— y las colocan directamente en barcazas diseñadas para transportarlas. La innovación agilizó el proceso de carga, lo que permitió utilizar barcos más grandes; redujo los robos; acortó el tiempo que la carga pasaba en el puerto; posibilitó la producción justo a tiempo, que redujo los costes asociados a grandes inventarios; y mucho más. Un estudio de 2013 de Daniel M. Bernhofen, de American University; Zouheir El-Sahli, de la Universidad de Lund; y Richard Kneller, de la Universidad de Nottingham, concluyó que los contenedores marítimos estándar aumentaron el comercio bilateral casi un 800 % en dos décadas y fueron un motor de la globalización mayor que todos los acuerdos comerciales de los 50 años anteriores juntos.

¿Qué tienen que ver los contenedores marítimos con los datos? Actualmente, la informática carece del equivalente de las cajas universales de McClean para los datos. Es cierto que existen estándares. El contenido web se basa esencialmente en XML (lenguaje de marcado extensible), y las tecnologías de mensajería de uso común, como Java Message Services, IBM MQ y TIBCO Rendezvous, permiten que aplicaciones diversas interactúen entre sí. Además, en teoría, todas las plataformas de bases de datos utilizan SQL, el lenguaje estándar para los sistemas de gestión de bases de datos relacionales, según lo establece el Instituto Nacional Estadounidense de Estándares. Pero, con el tiempo, los proveedores han diluido la universalidad de SQL al haberlointerpretado de distintas maneras, lo que ha creado importantes problemas de compatibilidad al migrar datos de una aplicación a otra. Estos problemas suponen una carga para los departamentos de informática, presionados para proteger los datos por motivos de seguridad y cumplimiento normativo e integrar, al mismo tiempo, fuentes de información de toda la organización. ¿Cómo puede trabajar con eficiencia el área de informática si tantos datos no concuerdan, como las cajas de distintos tamaños que antes ralentizaban el comercio mundial?

Para comprender hasta qué punto se necesitan estándares, basta con considerar la aparición en los últimos años de una industria artesanal dedicada a la calidad y depuración de datos. Si las organizaciones gestionaran mejor sus datos y estos fueran más coherentes, este nuevo campo no estaría floreciendo.

SAP extrae datos mediante el Protocolo de Datos Abiertos, u OData. OData ofrece una forma neutral de acceder a los datos del conjunto de aplicaciones empresariales, y permite a los clientes interactuar con aplicaciones de SAP y consumir datos a través de múltiples canales. Antes de este desarrollo, los clientes debían adoptar una de las interfaces de programación de aplicaciones o protocolos propietarios de SAP para recuperar datos; una tarea nada sencilla. La industria informática también tendrá que colaborar mejor para resolver los problemas de seguridad y privacidad relacionados con los datos, particularmente debido a la mayor diversidad de datos y al auge de la Internet de las cosas.

La necesidad impulsa estos asuntos. Hoy en día, los desarrolladores dedican una cantidad desmesurada de tiempo a tratar de responder una pregunta compuesta mientras diseñan soluciones tecnológicas: ¿Dónde están los datos y cómo accedemos a ellos? Con una mejor estandarización, los problemas se vuelven más fáciles de resolver, lo que ahorra tiempo y dinero a las empresas. Además, un sistema más ordenado podría beneficiar enormemente a los consumidores, que actualmente están inundados de contenido en distintas plataformas y dispositivos, pero no saben si su información se está viendo comprometida ni si seguirá siendo compatible dentro de tres o incluso 10 años. Mientras esperan la estandarización, las organizaciones pueden proteger y potenciar sus datos incorporando a un director de datos, un líder centrado en la calidad y la gestión de la información.

El contenedor marítimo fue uno de los inventos más importantes del siglo XX, pero su equivalente para los datos podría tener un impacto económico aún mayor. El intercambio mundial de bienes físicos palidece en comparación con el comercio digital de información. Por eso, SAP y otros proveedores deben colaborar estrechamente con responsables de políticas públicas de todo el mundo para construir rutas universales de transporte de datos, de continente a continente, tanto para entornos de nube como de centros de datos. Esa cooperación podría permitir compartir y procesar sin trabas los datos propiedad de las empresas y evitar obstáculos a la creación del equivalente de los contenedores marítimos de McLean para los datos. Si logramos aportar a la información digital el mismo nivel de orden y estandarización que McLean aportó al comercio mundial, se abrirá ante nosotros un mundo nuevo y extraordinario.

Este artículo se publica en colaboración con The SAP Community Network. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Irfan Khan es director de tecnología (CTO) de SAP Global Customer Operations (GCO), una organización de campo de 25.000 personas.

Imagen: Un buque portacontenedores sale de Burrard Inlet, en Vancouver, Columbia Británica, el 6 de marzo de 2009. REUTERS/Andy Clark.

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