Por qué comprender el riesgo es clave para exportar

Por qué comprender el riesgo es clave para exportar
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Las empresas que buscan expandirse en el extranjero disponen de abundante información, pero se necesita un conjunto de habilidades único para interpretar los datos e identificar los riesgos interconectados en los mercados de exportación.

Los altos responsables de la toma de decisiones de pequeñas y medianas empresas (pymes) y empresas del mercado medio (MM) encuestados en un reciente sondeo de Bloomberg Audience Insights indicaron claramente que desearían disponer de más información sobre los riesgos asociados a los países que podrían elegir como destinos de exportación.

John Scott, director de Riesgos de Global Corporate en Zurich Insurance Group, cree que no faltan este tipo de datos. La cuestión, más bien, es qué hacer con ellos.

«Se puede llenar un escritorio con informes sobre riesgos por país, procedentes de todo tipo de buenas fuentes —afirma Scott—. El desafío es cómo reunir toda esa información y darle sentido desde la perspectiva de una pequeña empresa».

Una forma sofisticada de comprender los riesgos interconectados

Scott recuerda el caso reciente de un minorista polaco de productos de bricolaje para consumidores. Sus clientes nacionales se volvieron más acomodados y empezaron a contratar profesionales para hacer reparaciones en el hogar, en lugar de encargarse ellos mismos de esos proyectos. Al ver que su mercado nacional pasaba de un modelo minorista a uno mayorista, la empresa decidió analizar cuestiones macroeconómicas y sociales en Turquía y Rusia para determinar si debía considerar la posibilidad de cambiar allí el perfil de sus tiendas.

Para ayudar en su proceso de toma de decisiones, la empresa polaca utilizó Risk Room de Zurich, una herramienta propia y única de análisis de riesgos. Risk Room obtiene datos de tres docenas de organizaciones, entre ellas el FMI, el Banco Mundial y la OMC, y los traduce en 88 riesgos distintos —69 centrados en ámbitos empresariales, geopolíticos y económicos, y los restantes repartidos entre riesgos ambientales, sociales y tecnológicos— en 157 países. Quien quiera discernir el riesgo relativo del país A frente al país B en materia de infraestructura puede ver claramente la comparación en pantalla.

«Se necesita una herramienta sofisticada que ayude a ver cómo se interconectan estos riesgos y cuán relevantes son en un contexto global. Risk Room lo hace de una manera sencilla en cuanto a la visualización —afirma Scott—. Si usted dirige una pyme y decide expandirse a Sudamérica, sabe más o menos que algunos países presentan más riesgos que otros, pero quizá no entienda cuál es la naturaleza relativa de esos riesgos. Contar con una herramienta que lo haga evidente resulta muy útil».

Evaluar los riesgos en contexto

Esa instantánea del riesgo ayuda a tomar decisiones, pero debe verse en contexto. Pensemos en un posible inversor en una empresa que solo consulta su balance, que no es más que una instantánea de un momento determinado. Para obtener el contexto que permite tomar decisiones más exhaustivas y matizadas, el inversor también necesita comprender la composición del equipo directivo, el historial de pérdidas y ganancias y otros aspectos similares.

El contexto evolutivo del riesgo por país no es menos difícil de analizar. «Si se observa un patrón de riesgo en un país determinado, ¿cómo se entiende entonces en el contexto de su historia? —pregunta Scott—. ¿Cómo ha evolucionado ese país y qué factores lo están cambiando? ¿Cuál es la situación política que podría hacer más o menos probable un cambio en su legislación o regulación, y que podría hacer que su modelo de negocio tuviera más o menos éxito?»

Adquirir conocimientos sobre el terreno

Una empresa puede realizar todo el análisis documental imaginable antes de entrar en un país nuevo, pero la realidad suele ser distinta sobre el terreno: no es lo mismo diseñar un modelo de negocio que ponerlo en práctica.

Por ejemplo, en los países menos desarrollados suele ser esencial conocer a las personas adecuadas para ayudar a superar la burocracia: obtener las licencias correspondientes, contratar personal y demás. Sin personas sobre el terreno, esto puede resultar extraordinariamente difícil. Encontrar al mejor socio de cooperación local para ayudar a sortear estos problemas suele ser un factor crítico para determinar el éxito o el fracaso, sobre todo para las pymes y las empresas del mercado medio.

Pensemos, por ejemplo, en China en las décadas de 1980 y 1990, donde la opinión generalizada era que crear empresas conjuntas con una compañía estatal o afiliada al Estado era el camino más sencillo hacia el éxito.

«Resultó que, al adoptar ese modelo, uno se vinculaba a un conjunto de empresas con muchas limitaciones, activos muy antiguos y personal poco ágil, con una mentalidad que a menudo no era muy moderna ni tenía una visión de futuro —dice Scott—. Las personas más convenientes para entablar relaciones resultaron ser jóvenes emprendedores. Eso solo se podía averiguar estando sobre el terreno».

Para formarse una imagen completa de los riesgos por país, Scott recomienda que las pymes y las empresas del mercado medio adopten un enfoque de equipo para obtener la información necesaria sobre los riesgos interconectados y desarrollar soluciones para mitigarlos. «Su corredor de seguros, su aseguradora y sus asesores bancarios, que le prestan apoyo en su actividad actual, son excelentes fuentes de conocimientos e información sobre los riesgos que podría afrontar al hacer crecer su empresa en un país nuevo».

Publicado en colaboración con Zurich.

Autor: Evan Rothman es escritor independiente.

Imagen: Un hombre de negocios aparece silueteado mientras se encuentra bajo el Arco de la Défense, en el distrito financiero al oeste de París, el 20 de noviembre de 2012. REUTERS/Christian Hartmann.

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