El director general de la Organización Mundial del Comercio, Roberto Azevêdo, abrió la reunión del Consejo General de la OMC del 27 de noviembre con un toque de humor irónico: «Parece que nos gustó tanto Bali que quisimos repetirlo todo», dijo.
Fue un momento importante: los Miembros de la OMC habían decidido avanzar con la aplicación del histórico Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC) y otros elementos del acuerdo alcanzado en la Conferencia Ministerial de diciembre de 2013 en Bali. Aunque Azevêdo y otras personas quizá sintieran que viajaban atrás en el tiempo, la buena noticia es que los Miembros de la OMC, con el apoyo del Grupo Banco Mundial y otros socios, han logrado avances significativos en la aplicación del AFC.
Desde Bali, el Grupo Banco Mundial ha recibido solicitudes de apoyo de más de 30 países a través de nuestro Programa de Apoyo a la Facilitación del Comercio, y en los últimos meses hemos completado misiones de evaluación detalladas en un tercio de ellos. Nuestras visitas de equipos técnicos han sido sustanciales e incluyen evaluaciones detalladas de cómo cumple cada país las disposiciones del AFC. Esto se ha llevado a cabo mediante el trabajo con funcionarios gubernamentales y partes interesadas del sector privado, así como visitas a lugares operativos, incluidos pasos fronterizos y puertos. Es importante señalar que nuestro trabajo con los países también incluye identificar opciones de apoyo por parte del Grupo Banco y otros socios para que puedan aplicar plenamente el AFC.
El AFC es único entre los acuerdos de la OMC: permite a los Miembros que son países en desarrollo decidir por sí mismos sus compromisos y plazos de aplicación. De hecho, 56 países ya han notificado formalmente a la OMC qué disposiciones del AFC podrán aplicar de inmediato cuando el Acuerdo entre en vigor. Cada Miembro también debe notificar a la OMC que ha aceptado formalmente el protocolo jurídico del AFC. Este proceso formal varía de un país a otro, según los requisitos jurídicos nacionales. Una vez que dos tercios de los 160 Miembros de la OMC hayan aceptado formalmente el AFC, este entrará en vigor y pasará a formar parte del conjunto de normas de la OMC.
El objetivo principal de nuestro trabajo desde Bali ha sido ayudar a los Miembros a determinar cómo secuenciarán la aplicación del AFC y qué asistencia necesitarán del Grupo Banco y sus socios para hacerlo. Incluso antes de Bali, muchas disposiciones del AFC eran fundamentales para los proyectos de aduanas y gestión fronteriza del Grupo Banco Mundial y sus actividades de asistencia técnica. Esto significa que muchos de los gobiernos clientes ya están muy avanzados en sus esfuerzos de aplicación. Asimismo, otros socios para el desarrollo —tanto organizaciones internacionales como donantes bilaterales— han participado activamente en el apoyo a la reforma de la gestión fronteriza. Sin embargo, nuestro trabajo sobre el terreno hasta la fecha ha demostrado claramente que quedan numerosos desafíos para aplicar eficazmente el AFC.
Nuestras evaluaciones del AFC confirman que las administraciones aduaneras suelen estar más avanzadas que otros organismos, como los de cuarentena y normalización, en la adopción de la automatización y de enfoques modernos basados en la gestión de riesgos para supervisar el cumplimiento normativo. A los comerciantes les importa poco que las aduanas despachen mercancías en 30 minutos si otros organismos gubernamentales tardan dos días o más en completar sus actividades de tramitación y despacho. En muchos países, más de diez organismos realizan operaciones en la frontera sin mucha coordinación. Esto no solo dificulta la aplicación coherente e integrada de las normas y los reglamentos, sino que también genera inspecciones múltiples y duplicación de controles.
La aplicación eficaz del AFC implica ofrecer beneficios de facilitación del comercio al sector privado y, al mismo tiempo, proteger objetivos públicos legítimos en ámbitos como la recaudación de ingresos, la protección de las comunidades y la seguridad nacional. Esto solo puede lograrse garantizando que todos los organismos gubernamentales pertinentes que participan en la facilitación del comercio intervengan activamente en el proceso de aplicación y que se celebren consultas amplias con otras partes interesadas. El AFC da un nuevo impulso para abordar esta cuestión, sobre la base del énfasis que durante varios años han puesto en la gestión colaborativa de las fronteras el Grupo Banco y otros socios.
Nuestras evaluaciones también han destacado que, si bien se han logrado avances en la automatización de los procedimientos comerciales, no se ha aprovechado todo el potencial de esa tecnología. En muchos países aún es necesario presentar en persona numerosos documentos en papel a los organismos de gestión fronteriza, pese a la existencia de sistemas basados en las TIC.
También queda mucho por hacer para garantizar que los comerciantes tengan acceso a la información reglamentaria y procedimental que necesitan. Aunque en algunos casos existen varios sitios web, la información suele ser incompleta y difícil de encontrar. Por ello, el Grupo Banco Mundial está ayudando a varios países —sobre la base del trabajo con la RDP Lao y Lesotho — a desarrollar portales integrados de información comercial donde pueda consultarse, a través de un único sitio web fácil de buscar, toda la información pertinente sobre leyes, reglamentos, procedimientos, formularios, aranceles y tasas.
Al acordar avanzar con el AFC, los Miembros de la OMC han infundido confianza, muy necesaria, en el proceso de negociación comercial multilateral. El desafío ahora es avanzar rápidamente para garantizar que concluya el proceso formal de aceptación y que el Acuerdo entre en vigor. Lograrlo antes de la 10.ª Conferencia Ministerial, en diciembre de 2015, mantendría el impulso y subrayaría el compromiso de los Miembros con el AFC. Aunque esta cuestión compete esencialmente a los gobiernos nacionales, el Grupo Banco Mundial, en colaboración con otros socios para el desarrollo, está contribuyendo mediante la prestación del apoyo práctico tan necesario y reforzando la confianza en que se está brindando la asistencia prometida. Dado el difícil avance en otros aspectos del Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC, es fundamental mantener el impulso tanto en la aceptación formal del AFC como en su aplicación práctica.
Así que, retomando el comentario del director general Azevêdo, quizá hayamos atravesado dos veces el proceso político en torno al acuerdo de Bali, pero la persistencia de los Miembros de la OMC ha dado frutos y se han logrado muchos avances hacia su aplicación. No obstante, los gobiernos de los Miembros de la OMC y la comunidad internacional para el desarrollo tienen mucho trabajo por delante. De ello dependen la credibilidad tanto de la OMC como de la comunidad para el desarrollo, y también muchos de los países más pobres del mundo.
Esta publicación apareció originalmente en The World Bank Trade Post Blog. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para mantenerse al día con la Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Marcus Bartley Johns es especialista en comercio y competitividad del Banco Mundial. Gerard McLinden es actualmente especialista sénior en facilitación del comercio en el área de Práctica de Comercio del Banco Mundial. Ankur Huria es especialista sénior en logística comercial en el área de Práctica de Comercio y Competitividad de la IFC/Banco Mundial.
Imagen: Delegados llegan a una reunión especial del Comité Preparatorio del Consejo General sobre Facilitación del Comercio en la sede de la Organización Mundial del Comercio (OMC). REUTERS/Denis Balibouse





