Estos son los motivos por los que Estados Unidos se ha retirado de un histórico tratado de 144 años de antigüedad

A U.S. Postal delivery person pushes a cart in the financial district in New York City, U.S., November 28, 2017. REUTERS/Brendan McDermid - RC191C34E9D0
Sending a signal: The United States is turning its back on a global postal treatyImage: REUTERS/Brendan McDermid
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Estados Unidos planea retirarse de la Unión Postal Universal (UPU), una agencia de las Naciones Unidas dedicada a la cooperación mundial en materia postal. La Casa Blanca ha cuestionado las tarifas negociadas por este organismo para la entrega internacional.

Estas normas determinan la cantidad que el servicio postal de cada país puede cobrar a otro por tramitar un envío una vez que llega a sus costas. Estados Unidos sostiene que el sistema otorga a las empresas chinas de comercio electrónico una ventaja injusta, al hacer que sea más barato enviar artículos desde China que dentro de Estados Unidos. Esto tiene algo de verdad en algunos casos, aunque a menudo se exagera.

Aunque el anuncio principal se venía gestando desde hace tiempo y llega en medio de las crecientes tensiones económicas entre Washington y Pekín, pone de manifiesto algo muy interesante que está ocurriendo en el comercio mundial.

Valores de las transacciones mundiales de comercio electrónico entre empresas y consumidores (miles de millones de dólares estadounidenses)Image: TI Insight Research

El crecimiento del comercio tradicional ha quedado muy por detrás del crecimiento del comercio electrónico transfronterizo. La consultora Forrester prevé un crecimiento anual del comercio electrónico internacional del 17 % entre 2017 y 2022, y del 12 % para el comercio electrónico en general (transfronterizo y nacional, entre empresas y entre empresas y consumidores).

Esta tendencia ha tenido grandes repercusiones en los servicios de logística y transporte. Los canales de distribución se han replanteado para entregar pequeños volúmenes de mercancías en lugares diversos. Como los consumidores no siempre están en casa, aumentan los trayectos repetidos y los puntos de recogida. Los clientes esperan servicios cada vez más rápidos, lo que presiona a toda la cadena de suministro del comercio electrónico. Las devoluciones son habituales. Y los paquetes que se extravían o llegan dañados erosionan la confianza de los consumidores.

Diversas áreas de políticas inciden en el coste de la entrega del comercio electrónico. Los procedimientos de despacho aduanero en frontera, por ejemplo, no siempre son adecuados para su finalidad. La calidad y disponibilidad de la infraestructura de transporte, la gobernanza digital, las opciones de pago electrónico y la transparencia regulatoria son factores importantes.

Muchos servicios postales se transformaron profundamente en las últimas décadas mediante la privatización y la liberalización de los mercados. La explosión del comercio electrónico exige una nueva ronda de reformas, algo que los competidores de mensajería exprés y paquetería acogen con agrado y, en ocasiones, con temor.

Por ejemplo, algunas administraciones postales deben facilitar que otros proveedores se conecten a sus redes, garantizar una mejor gestión de datos para la declaración aduanera y replantearse la forma de las obligaciones de servicio universal.Volviendo a esa desventaja de precio para los remitentes nacionales. Las tarifas internacionales se basan en líneas generales en los costes, aunque los ajustes requieren tiempo y no siempre son precisos. Las tarifas minoristas nacionales pueden parecer elevadas en comparación, pero la mayor parte del correo se factura a tarifas comerciales más bajas. El correo nacional suele ofrecer un servicio mucho más rápido y de mejor calidad. Actualizar las tarifas de la Unión Postal Universal para el correo extranjero entrante es un paso bienvenido, aunque probablemente no sea un terremoto geopolítico.

Las diferencias en los costes de envío también han sido durante mucho tiempo un factor en el comercio. Las tarifas de flete aéreo y marítimo desde China hacia Estados Unidos y Europa son más altas que en sentido contrario, no por ninguna injusticia, sino simplemente porque hay más mercancías compitiendo por el espacio en una capacidad limitada de buques y aeronaves.

En última instancia, las pequeñas empresas y los consumidores necesitan una amplia oferta de opciones de entrega a través de redes logísticas locales e internacionales prósperas para que los beneficios del comercio electrónico crezcan y se extiendan. La colaboración internacional, mediante la modernización postal, la gobernanza del comercio de servicios y la facilitación del comercio, puede ayudar a ofrecer estas opciones a los compradores y vendedores del mundo.

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