La «TradeTech» es el conjunto de tecnologías que facilita el comercio mundial y lo hace más eficiente, inclusivo y sostenible.
Sin embargo, para acelerar la adopción mundial de la TradeTech, se necesita coordinación internacional en materia de políticas.
Una nueva publicación de la Organización Mundial del Comercio y el Foro Económico Mundial explica cómo los responsables de la formulación de políticas pueden crear un ecosistema propicio para su adopción generalizada.
La TradeTech es el conjunto de tecnologías que mejoran la eficiencia, la inclusividad y la sostenibilidad del comercio mundial. Desde la transparencia hasta las mejoras de eficiencia, tiene el potencial de acelerar el comercio mundial de manera que beneficie a consumidores y empresas.
Pero aprovecharla requiere algo más que innovación tecnológica: la falta de coordinación internacional en materia de políticas y la fragmentación de los entornos tecnológicos representan hoy los obstáculos más importantes para su adopción generalizada.
Para impulsar su adopción y escalabilidad a escala mundial, es preciso establecer el ecosistema mundial adecuado. Los acuerdos comerciales pueden desempeñar un papel fundamental a este respecto.
Por ello, la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Foro Económico Mundial —en un esfuerzo conjunto y con aportaciones de partes interesadas de los sectores público y privado y de la sociedad civil— han identificado cinco fronteras de políticas fundamentales para la adopción generalizada de la TradeTech.
Estas son las cinco G de la TradeTech:
G1. Marcos mundiales para la transmisión de datos y la responsabilidad
G2. Reconocimiento jurídico mundial de las transacciones y los documentos electrónicos
G3. Identidad digital mundial de personas y objetos
G4. Interoperabilidad mundial de los modelos de datos para documentos y plataformas comerciales
G5. Acceso a las normas comerciales mundiales y derecho computacional
G1. Marcos mundiales para la transmisión de datos y la responsabilidad
La digitalización integral del comercio requiere acceso mundial a conexiones fiables, asequibles y rápidas, así como un marco jurídico confiable que permita transmitir datos a través de las fronteras. Las tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial, la cadena de bloques, la tecnología de registros distribuidos y el internet de las cosas, requieren el desarrollo de infraestructura y tecnologías inalámbricas que permitan una conectividad continua.
La información —ya sea personal, sensible o confidencial— también debe circular con la mayor libertad posible a través de las fronteras, preservando al mismo tiempo el derecho a la privacidad de las personas, las empresas y las entidades gubernamentales.
Sin embargo, antes de que puedan alcanzarse estos objetivos, aún quedan desafíos por abordar para apoyar el desarrollo de un ecosistema mundial de transmisión de datos.
En concreto, hay que cerrar la brecha digital, establecer normas internacionales de ciberseguridad, abordar la fragmentación normativa y aclarar y adaptar los marcos de responsabilidad.
G2. Reconocimiento jurídico mundial de las transacciones y los documentos electrónicos
El actual entorno comercial basado en papel genera numerosas ineficiencias. Sustituir el papel por medios digitales aliviará muchas de ellas, pero eliminar el papel del comercio requiere algo más que tecnología. Requiere un marco normativo propicio que reconozca las firmas electrónicas y permita transferir documentos electrónicos a través de las fronteras.
El auge de las tecnologías avanzadas también ha propiciado un mayor uso de los llamados contratos inteligentes y la tokenización de documentos comerciales. Sin embargo, solo unos 60 países cuentan con legislación sobre firmas electrónicas, y apenas 7 jurisdicciones han adoptado la Ley Modelo de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional sobre Documentos Transmisibles Electrónicos, que facilitaría este proceso.
Otros ámbitos, como los contratos automatizados y la tokenización —ambos cada vez más utilizados en el comercio internacional—, son novedosos para los acuerdos comerciales y las políticas vigentes. Estas innovaciones pueden hacer que el comercio sea más inclusivo y eficiente, por lo que debería considerarse su adopción.
Por ejemplo, el uso de tokens podría reducir el costo y los plazos de la financiación del comercio, lo que beneficiaría especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
G3. Identidad digital mundial de personas y objetos
La digitalización integral del comercio requiere un enfoque mundial para las identidades digitales de las personas físicas y jurídicas, así como de los objetos físicos y digitales que envían o reciben información electrónica.
La identidad desempeña un papel central en el comercio internacional, no solo para identificar a personas y productos, sino también para rastrear de principio a fin el historial, la distribución, la ubicación y el uso de contenedores, partidas, envíos y productos.
Los acuerdos comerciales podrían establecer un nivel y tipo mínimos de datos o atributos empresariales, y garantizar que las actualizaciones del estatus jurídico de una persona o entidad se mantengan continuamente y se comuniquen de inmediato. También podrían fomentar el reconocimiento mutuo de los enfoques y el desarrollo de marcos de certificación mediante los cuales operadores acreditados de identidad digital emitirían identidades digitales reconocidas mundialmente.
En cuanto a la identidad y el origen de los objetos, los acuerdos comerciales podrían promover el uso de normas mundiales abiertas para la identificación de productos y el intercambio de datos a lo largo de las cadenas de valor mundiales.
G4. Interoperabilidad mundial de los modelos de datos para documentos y plataformas comerciales
Hasta ahora, los acuerdos relativos a documentos y plataformas han fomentado el uso de normas principalmente para la facturación electrónica y la certificación electrónica de productos agrícolas. Sin embargo, este ámbito limitado no aprovecha la oportunidad que ofrece este campo.
La falta de alineación entre los modelos de datos y los procesos limita el intercambio transfronterizo de documentos e información comerciales. Aunque se están desarrollando diversas plataformas, a menudo siguen sus propias reglas y funcionan de forma aislada.
Conectar las distintas plataformas o desarrollar enfoques comunes entre sectores o jurisdicciones es necesario para permitir los flujos mundiales de datos y documentos electrónicos.
Los acuerdos comerciales podrían promover el uso de bibliotecas semánticas existentes —que, en esencia, definen qué significa cada cosa—, como las del Centro de las Naciones Unidas para la Facilitación del Comercio y el Comercio Electrónico y la Organización Mundial de Aduanas. Debe darse prioridad a promover un uso más amplio de estas bibliotecas semánticas existentes para alcanzar una masa crítica de usuarios.
G5. Acceso a las normas comerciales mundiales y derecho computacional
Con la integración económica continua, las normas aplicables en contextos transfronterizos se multiplican y se vuelven más técnicas. También se vuelven más complejas y difíciles de aplicar. Este es un problema especialmente acuciante para las pequeñas empresas.
En los últimos tiempos, las innovaciones jurídicas han buscado abordar las barreras administrativas al comercio expresando reglas en lenguaje natural mediante formas de programación condicional, para proporcionar automáticamente a los usuarios respuestas jurídicas que dependan de la introducción de parámetros concretos relacionados con el comercio.
Mediante la programación, el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural, se puede capacitar a las máquinas para analizar documentos jurídicos y ejecutar automáticamente tareas mediante máquinas conforme a determinados parámetros establecidos, agilizando así los procesos jurídicos y ampliando las interacciones entre personas y computadoras.
Los futuros acuerdos comerciales pueden alentar a los gobiernos a publicar, junto con los textos depositados en lenguaje natural, paquetes oficiales ejecutables por máquinas de políticas comerciales y normas nacionales que afecten a las transacciones transfronterizas. Esto podría mejorar considerablemente la transparencia más allá de las disposiciones actuales de la OMC, y podría supervisarse mediante mecanismos existentes, como el Mecanismo de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC.
¿Qué depara el futuro a la TradeTech?
Aunque algunos de los ámbitos de las cinco G suelen estar contemplados en los acuerdos comerciales, siguen desaprovechándose oportunidades en materia de conectividad, intercambio de datos y firmas electrónicas. Otros —como los documentos transmisibles electrónicos, las identidades digitales, la interoperabilidad de los modelos de datos y más— no se tratan en los acuerdos comerciales o solo aparecen en muy pocos.
Los expertos de la comunidad que están detrás de la publicación «La promesa de la TradeTech: enfoques normativos para aprovecharla» —un esfuerzo conjunto de la OMC y el Foro Económico Mundial— alientan a los responsables de la formulación de políticas a considerar la coordinación mundial y el avance de estos temas en los acuerdos comerciales digitales modernos, como los Acuerdos de Economía Digital. Su carácter flexible e innovador, junto con su enfoque en la coordinación de la regulación nacional, los convierte en un buen espacio para desarrollar la armonización en torno a las cinco G de la TradeTech.
Estas nuevas fronteras de políticas ayudarán a acelerar el comercio mundial y a garantizar que funcione para todos.



