El impacto de las perturbaciones comerciales en los cambios del mercado laboral suele estudiarse en el contexto de las fricciones relacionadas con la recapacitación y el bienestar social. A partir de datos de Dinamarca, esta columna muestra cómo los trabajadores pueden sufrir reducciones de ingresos a largo plazo, por fácil que les resulte cambiar de sector. Por su propia naturaleza, un cambio repentino y obligatorio hacia un nuevo sector puede generar cierto descontento entre los trabajadores.
Los debates sobre las reducciones de ingresos a largo plazo que sufren los trabajadores tras perder su empleo debido a una perturbación comercial negativa suelen centrarse en las fricciones del mercado laboral que ralentizan o impiden su paso de sectores en declive a sectores en crecimiento.
Por ejemplo, en su influyente artículo, Autor et al. (2014) concluyen que los trabajadores estadounidenses que pierden su empleo debido a la competencia de las importaciones chinas permanecen principalmente en la industria manufacturera, donde se ven expuestos repetidamente a la perturbación y sufren una reducción de ingresos a largo plazo.1
Muchos atribuyen las dificultades que afrontan los trabajadores manuales cuando se ven obligados a cambiar de empleo y de sector por la competencia comercial a un sistema que ofrece oportunidades insuficientes de recapacitación, asistencia para la reincorporación laboral y protección social. ¿Es el sistema estadounidense la causa del sufrimiento agudo de las personas desplazadas por una perturbación comercial que tienen dificultades para encontrar empleo? ¿Gestionan mejor Europa y, en particular, los sistemas sociales de países como Dinamarca los costes del ajuste comercial que afrontan sus trabajadores?2
Mi respuesta es sí y no.
Por ejemplo, el sistema danés logra mantener a los trabajadores en el mercado laboral y ofrecerles oportunidades de reincorporación en sectores en expansión. Sin embargo, estudiar la naturaleza de los costes que soportaron los trabajadores daneses debido al aumento de la competencia de las importaciones chinas revela desafíos estructurales que afrontan todos los trabajadores, estadounidenses o daneses, cuando les afecta una perturbación comercial. En esta columna explicaré por qué y cómo los trabajadores pueden sufrir reducciones de ingresos a largo plazo pese a que las fricciones que dificultan el cambio entre sectores sean mínimas, incluso en un país pequeño desde el punto de vista geográfico y con políticas activas de mercado laboral.
En Utar (2018) muestro, mediante registros administrativos de trabajadores vinculados con datos de sus empresas, que la competencia de las importaciones chinas desplaza a los trabajadores no solo de sus empresas, sino también de su industria. Los lleva a reincorporarse posteriormente al creciente sector servicios, y esto ocurre con todo tipo de trabajadores, tanto de planta como de oficina. Es decir, la competencia de las importaciones chinas provoca un cambio amplio de sector. Los trabajadores daneses no sufren largas interrupciones en sus trayectorias laborales antes de encontrar empleo a tiempo completo en otros sectores; sin embargo, como mostraré más adelante, encontrar empleo a tiempo completo en sectores en expansión no basta para garantizar una recuperación sin sobresaltos.
La aparición de China se percibió como una gran perturbación para la competitividad, sobre todo en los sectores textil y de la confección, donde la ventaja comparativa tradicional de los países con salarios bajos se vio reforzada por la liberalización comercial —la abolición de los contingentes del Acuerdo Multifibras— tras la entrada de China en la OMC.
A partir de 2002, China se benefició de la liberalización comercial, que eliminó los contingentes a sus importaciones de productos textiles y de confección en Estados Unidos y la UE. La considerable caída de los precios de los productos textiles desencadenó una reestructuración industrial en Dinamarca, tras un fuerte descenso de las ventas y el empleo de las empresas y la supresión de líneas de productos existentes (Utar 2014). El empleo total en la industria textil y de la confección se redujo a la mitad entre 1999 y 2007. Muchas de las empresas que permanecieron reorientaron su actividad para alejarse de la manufactura, ámbito en el que China tiene una ventaja comparativa considerable.
Pero ¿qué ocurre con los trabajadores? Al vincular las empresas con los productos sujetos a contingentes y los trabajadores con las empresas, identifico a los trabajadores que en 1999 fabricaban un producto que posteriormente afrontaría una mayor competencia por la eliminación de las restricciones cuantitativas. Del mismo modo, identificar a los trabajadores empleados en la misma industria, pero que no se vieron afectados directamente por la eliminación de los contingentes porque su empresa no fabricaba un producto protegido por ellos, me permite construir un caso contrafactual. Al seguir a ambos grupos de trabajadores empleados en la industria textil y de la confección antes de que se eliminaran los contingentes aplicados a China —de un empleo a otro, de un sector a otro y entrando y saliendo de la educación o el desempleo—, documento de manera fiel a la realidad cómo se adaptaron los trabajadores a la perturbación comercial durante la década siguiente.
Documento efectos negativos significativos y duraderos en los ingresos y el empleo de los trabajadores daneses de la industria manufacturera debido al aumento de la competencia de China. La reducción de ingresos se debe a que tuvieron que dejar la manufactura para trabajar en el sector servicios.
La figura 1 muestra el cambio sectorial provocado por la competencia de las importaciones. Cada marcador indica el efecto causal de la competencia de las importaciones en el año correspondiente sobre el empleo en el trabajo o sector señalado en la leyenda, estimado mediante una especificación de diferencias en diferencias con efectos fijos individuales.3
Figura 1 Efecto de la competencia de las importaciones en el empleo

En Dinamarca, las políticas activas de mercado laboral garantizan que los trabajadores desplazados pasen rápidamente a otros sectores en expansión, concretamente al sector servicios, y los resultados muestran que pueden encontrar empleo en ese sector con facilidad. Un análisis más detallado también revela que los empleos que encuentran en el sector servicios son, en su inmensa mayoría, a tiempo completo, no a tiempo parcial. Esto no sorprende, ya que todos los trabajadores desplazados en Dinamarca están protegidos por políticas activas de mercado laboral que incluyen ayuda para buscar empleo y formación subvencionada para acceder a nuevas oportunidades laborales.
Pero también muestro que los problemas de adaptación no terminan al encontrar un empleo a tiempo completo en un sector en crecimiento. De hecho, ahí es donde empiezan.
Un factor clave para lograr una adaptación satisfactoria: la especificidad del capital humano
La figura 2 ilustra la importancia de las ocupaciones de los trabajadores para su adaptación a la perturbación comercial. Cada barra representa el efecto causal de la perturbación de las importaciones en el grupo ocupacional indicado en la parte superior de la figura. (La significación estadística se indica con bordes de línea continua, en lugar de líneas discontinuas).
Figura 2 Impacto de la competencia china en los ingresos acumulados según la ocupación inicial de los trabajadores

La parte superior de la figura 2 muestra el efecto sobre los ingresos acumulados nueve años después del inicio de la perturbación. La parte inferior muestra el efecto de la perturbación de las importaciones en los ingresos acumulados obtenidos en la empresa donde trabajaba la persona antes de la perturbación.
Comparar el impacto a largo plazo de la parte superior de la figura 2 con el impacto en los ingresos de la empresa inicial (parte inferior) ofrece una primera pista sobre cómo se adaptan los trabajadores. El impacto inicial de la perturbación es bastante similar entre trabajadores de distintas ocupaciones. Los directivos, profesionales y técnicos, los empleados administrativos y trabajadores de servicios, y los operadores de máquinas sufren una reducción salarial en su empresa original equivalente, aproximadamente, a un año y medio de salario. Sin embargo, el impacto a largo plazo es muy heterogéneo.
Pese a que el impacto inicial de la perturbación es el mismo, los empleados administrativos y los trabajadores de servicios recuperan por completo la pérdida de ingresos en el transcurso de nueve años. En cambio, los operadores de máquinas pierden el equivalente a un año de salario.
A partir de información detallada sobre las ocupaciones de los trabajadores —la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones de cuatro dígitos (CIUO)— y su educación —niveles y títulos de diplomas—, establezco un vínculo causal entre la especificidad manufacturera de la ocupación y la educación de los trabajadores, y el éxito de su adaptación al aumento de la competencia de China.
Los trabajadores con formación y ocupaciones específicas de la industria manufacturera, en particular, sufren inestabilidad laboral tras pasar al sector servicios y parecen ir de un empleo a tiempo completo a otro, con interrupciones causadas por frecuentes períodos de desempleo.4
La figura 3 muestra el impacto de la competencia de las importaciones en los períodos de desempleo —medidos en meses— durante los nueve años posteriores a la perturbación, según el nivel educativo de los trabajadores. El desempleo provocado por la competencia es más grave no para quienes tienen menos estudios —trabajadores con un título de secundaria como máximo—, sino para los trabajadores con formación profesional orientada a la manufactura. También muestro que la mayoría de los períodos de desempleo se producen después de un empleo en el sector servicios. La capacidad de los trabajadores para recuperarse de la perturbación depende de hasta qué punto su capital humano es pertinente para trabajar en el sector servicios o se ha perdido a causa de la perturbación comercial.
Figura 3 Impacto de la competencia china en los períodos acumulados de desempleo según la ocupación inicial de los trabajadores

La figura 4 muestra el impacto de la competencia de las importaciones chinas en la matriculación escolar según la posición de los trabajadores en el mercado laboral (parte superior) y, por separado, según su nivel educativo inicial (parte inferior). Los trabajadores se matriculan en centros educativos debido a la competencia de las importaciones, sobre todo después de pasar al sector servicios; la falta de adecuación de sus competencias a ese sector es el principal factor que impulsa la matriculación escolar inducida por el comercio. Esta figura ilustra que, al disminuir el coste de oportunidad del tiempo fuera del mercado laboral para los trabajadores cuyo capital humano se ha depreciado, la competencia de las importaciones chinas los impulsa a reconstruir su capital humano mediante estudios adicionales.
En definitiva, las transferencias de ingresos y las políticas activas de mercado laboral mitigaron las consecuencias para los trabajadores daneses. Las prestaciones por desempleo cubrieron gran parte de las pérdidas de ingresos. Sin embargo, los frecuentes períodos de desempleo, especialmente después de pasar al sector servicios, indicarían que la satisfacción de los trabajadores con sus nuevos empleos disminuyó considerablemente.
Figura 4 Matriculación escolar inducida por la competencia de las importaciones según la posición de los trabajadores en el mercado laboral (parte superior) y su nivel educativo inicial (parte inferior)

Conclusiones
Los desafíos que afrontan los trabajadores de la industria manufacturera, que en otro tiempo fueron un ejemplo de la clase media, tienen importantes repercusiones para toda la sociedad. Mis resultados muestran que los problemas de adaptación no terminan cuando los trabajadores de la manufactura encuentran empleos a tiempo completo en el creciente sector servicios.
Además, las instituciones del mercado laboral danés, pese a haber logrado mantener a los trabajadores en el mercado laboral, facilitar un rápido paso entre sectores y cubrir en gran medida las pérdidas de ingresos mediante transferencias, no consiguieron aliviar por completo el sufrimiento de quienes tienen un capital humano que no es pertinente para los empleos del sector servicios.
En definitiva, uno se siente mejor ganándose la vida que recibiendo una prestación, y disfrutando del trabajo y sintiéndose orgulloso de él que cambiando de un empleo a otro por falta de adecuación de las competencias.
Por tanto, puede ser inevitable que un cambio repentino y obligatorio hacia un nuevo sector que exige nuevas competencias provoque descontento. No obstante, el sistema social de Dinamarca puede contribuir a mantener ese descontento dentro de ciertos límites y a prevenir consecuencias políticas indeseadas.





