Hoy, las cadenas de suministro sufren turbulencias y disrupciones casi constantes en una era que muchos describen como una «permacrisis».
Ante las repetidas perturbaciones de las cadenas de suministro y la volatilidad del mercado, los líderes empresariales han tratado de desarrollar la resiliencia organizativa.
Reducir las disrupciones mediante la tecnología requiere repensar el modelo organizativo, además de invertir en tecnología digital y mejorar las competencias.
Los directores ejecutivos coinciden ampliamente en que hoy las cadenas de suministro sufren turbulencias casi constantes y que las disrupciones son la norma.
Un período tan prolongado de inestabilidad e inseguridad se describe mejor como una «permacrisis», como explican el exdecano de la Escuela de Negocios de Stanford Michael Spence y sus coautores Gordon Brown y Mohamed El-Erian en su libro homónimo.
A la luz de la situación actual, las tensiones comerciales, los conflictos geopolíticos, los fenómenos climáticos, los ciberataques, la inflación y los elevados costes de capital se han sucedido tras una pandemia mundial, según se describe en el Informe de Riesgos Globales 2024.
A esto se suman otros factores que transformarán profundamente el panorama empresarial durante las próximas décadas: las exigencias de la transición energética, el debilitamiento de instituciones internacionales clave, la aparición de escasez de mano de obra y competencias, y la llegada de tecnologías que trastocan los modelos de negocio tradicionales.
De hecho, McKinsey afirma que las disrupciones de las cadenas de suministro que duran más de un mes se producen ahora, en promedio, cada 3,7 años y pueden costar a las empresas hasta el 45 % de las ganancias de un año a lo largo de una década.
La adopción digital se queda corta
Ante las repetidas perturbaciones de las cadenas de suministro y la volatilidad del mercado, los líderes empresariales han dedicado los últimos años a tratar de desarrollar la resiliencia organizativa.
Estamos viendo cómo las empresas diversifican sus fuentes de abastecimiento, acortan las cadenas de suministro para acercarlas a sus mercados locales o las reconfiguran a través de economías «conectoras» más neutrales desde el punto de vista geopolítico, como Vietnam, Polonia, México e Indonesia.
Las empresas también están acelerando la transformación digital para mejorar la visibilidad y generar la información que necesitan para anticiparse a las turbulencias y sortearlas. Sin embargo, en el ámbito digital, los datos indican que aún queda mucho por hacer en tres áreas interconectadas.
Hay indicios de que la revolución de la resiliencia de las cadenas de suministro está perdiendo impulso. La inversión en la digitalización de las cadenas de suministro se estabilizó en 2024 tras dispararse entre 2020 y 2023, según McKinsey.
Mientras tanto, solo cerca de una cuarta parte de los profesionales de las cadenas de suministro cree que sus empresas han completado la transformación digital de sus cadenas, según una encuesta de 2024 del Centro Estadounidense de Productividad y Calidad.
El potencial para seguir digitalizando las cadenas de suministro continúa siendo enorme porque gran parte de los beneficios aún no se ha aprovechado. Incluso después de cuatro años de perturbaciones e inestabilidad sin precedentes, más del 40 % de las organizaciones afirma tener visibilidad limitada o nula del desempeño de sus proveedores de nivel 1.
Las empresas que no llevan sus transformaciones digitales al siguiente nivel están dejando pasar posibles mejoras de productividad: un estudio reciente indica que la IA generativa puede transformar el 43 % del total de horas de trabajo en puestos relacionados con las cadenas de suministro, mientras que en los sectores con un uso intensivo de operaciones —como la manufactura, el comercio minorista, los servicios de alimentación, la minería y la construcción— podría automatizarse entre el 39 % y el 58 % del trabajo.
Cerrar la brecha de competencias digitales
Existe consenso en que el futuro de la mayoría de las empresas depende de una fuerza laboral con soltura digital y capacitada para usar la IA. Pero ¿cuentan las empresas con las competencias necesarias para aprovechar la tecnología en la que están invirtiendo? La mayoría admite que no.
Cerca del 90 % de los líderes de cadenas de suministro encuestados por McKinsey afirma que sus empresas carecen del talento y las competencias necesarios para alcanzar sus objetivos de digitalización. Esta cifra apenas ha cambiado desde la primera encuesta de la firma a líderes de cadenas de suministro, en 2020.
Las organizaciones necesitan con urgencia competencias en el manejo de datos y capacidades digitales más amplias; sin embargo, cuatro de cada cinco sufren escasez de trabajadores cualificados. Esto dificulta su capacidad para usar la IA con el fin de detectar patrones en los datos de suministro, operaciones y demanda, y mejorar sus previsiones, planificación y análisis de escenarios.
Al evaluar sus necesidades digitales, algunas empresas se centran demasiado en cubrir puestos que requieren una especialización profunda y competencias técnicas limitadas a ámbitos concretos. En cambio, muchas podrían obtener mayores beneficios si elevaran el nivel de competencia digital de toda su fuerza laboral.
Según Accenture, el verdadero beneficio de ampliar la formación digital es aumentar la proporción de empleados capaces de trabajar en la intersección entre la tecnología y los problemas empresariales, al comprender cómo aprovechar las capacidades de la IA, el aprendizaje automático y otras tecnologías para beneficiar al máximo a la empresa.
¿Cómo contribuye el Foro Económico Mundial a crear cadenas de suministro resilientes?
El Centro de Manufactura Avanzada y Cadenas de Suministro conecta a líderes empresariales, gubernamentales y de la sociedad civil para comprender los cambios que están transformando la manufactura y las cadenas de valor mundiales. Ofrece un espacio de confianza para explorar la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad en una economía mundial cada vez más compleja.
Al facilitar la colaboración y una comprensión compartida entre sectores y regiones, el Centro ayuda a sus socios a identificar vías prácticas para adaptarse, innovar y fortalecer juntos las cadenas de suministro.
Las organizaciones que afrontan problemas complejos y quieren tomar decisiones basadas en datos necesitan desarrollar la «fluidez» digital en todas sus áreas. Según Accenture, las organizaciones con fluidez digital tienen tres veces más probabilidades de haber registrado un alto crecimiento de los ingresos en los últimos tres años y suelen considerarse lugares de trabajo más atractivos.
Reconfiguración organizativa de las cadenas de suministro
A las empresas con estructuras tradicionales y compartimentadas a menudo les cuesta desarrollar y cultivar la flexibilidad necesaria para combinar las competencias analíticas y estadísticas con una perspectiva de toda la empresa. Por eso, aprovechar la tecnología requiere invertir en tecnología digital y mejorar las competencias, además de repensar el modelo organizativo.
En una era de disrupciones constantes, la ventaja es para las empresas que conciben sus cadenas de suministro como redes integrales. Las organizaciones en red planifican, responden y coordinan de forma integrada, en lugar de funcionar como un conjunto de áreas independientes o de transacciones aisladas.
Los equipos interfuncionales con una visión integral de la empresa suelen utilizar mejor herramientas y datos potentes —como los gemelos digitales— para conectar la planificación, las ventas, el servicio de atención al cliente y otras funciones clave.
De hecho, los gemelos digitales están surgiendo como una de las herramientas más valiosas para las empresas que buscan proteger sus cadenas de suministro frente a los riesgos y aprovechar nuevas oportunidades. Los análisis de mercado indican que el mercado mundial de los gemelos digitales crecerá entre un 30 % y un 40 % al año y alcanzará entre 125.000 y 150.000 millones de dólares en 2032.
Estos modelos virtuales de los sistemas y procesos de una empresa utilizan datos reales y permiten a los usuarios introducir distintas variables para optimizar las operaciones, probar escenarios y facilitar la toma de decisiones. También son útiles para crear una cadena de suministro «autovigilada y autorreparable».
Como dice El-Erian, ex subdirector del Fondo Monetario Internacional y uno de los coautores de Permacrisis: «Les digo a mis hijas que les dejamos un mundo con una crisis climática, una crisis de deuda, una crisis de crecimiento y crisis políticas. Esa es la mala noticia. La buena noticia es que cuentan con herramientas que nunca tuvimos y que son muy poderosas».







