Cómo construir una arquitectura económica mundial más equilibrada

Workers help to dock a China Ocean Shipping Company (COSCO) container ship at a port in Qingdao, Shandong province, China October 19, 2018. REUTERS/Stringer ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. CHINA OUT. - RC13F73989C0
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El poder de la integración económica regional no reside únicamente en ampliar las oportunidades de crecimiento de sus miembros mediante la reducción de las barreras comerciales y el abaratamiento de los bienes para los consumidores.

Los bloques de integración exitosos y dinámicos obtienen dividendos externos cruciales: su poder blando y la fuerza de atracción gravitatoria del bloque económico en expansión mejoran las condiciones para el comercio y la inversión con el resto del mundo.

En la integración económica, el éxito engendra éxito en muchos aspectos, incluida la creación de una masa económica suficientemente grande cuya fuerza de atracción (en términos del «modelo gravitatorio» del comercio internacional) se vuelve progresivamente más intensa con respecto a las economías vecinas.

Un ejemplo claro en este sentido es la evolución de la integración europea, que siguió el patrón de construir una masa crítica de grandes economías en Europa (Francia y Alemania como principales pesos pesados), lo que sirvió para atraer flujos comerciales desde las economías vecinas. El resultado de la fuerza de atracción de los flujos comerciales fue el llamado «efecto dominó», que llevó a más y más países europeos a optar por unirse a la Unión Europea, en constante expansión y de enorme tamaño.

Plataformas de integración

Los tiempos han cambiado desde entonces y, con la UE enfrentándose al desafío del Brexit, el próximo ciclo de «crecimiento de la integración» podría ser impulsado por el Sur Global, cuyos Estados y bloques de integración siguen estando en gran medida fragmentados, sobre todo en Eurasia.

El sistema actual, con un mundo desarrollado bien integrado y un Sur Global en gran medida fragmentado, podría persistir durante bastante tiempo, a menos que las economías en desarrollo intensifiquen sus esfuerzos por reunir sus bloques de integración existentes en plataformas de integración unificadas.

El primer paso en este proceso podría consistir en construir primero una masa crítica en Eurasia, reuniendo a India, China y Rusia en una Organización de Cooperación de Shanghái (OCS+) ampliada, que sirva de base para atraer a otros bloques regionales del Sur Global en Eurasia, como la ASEAN, hacia la plataforma más amplia para los países en desarrollo del continente.

Esto también sienta las bases para involucrar a la UE en una cooperación económica más activa con las economías en desarrollo de Eurasia, mientras que, al mismo tiempo, una OCS+ ampliada también podría facilitar la creación de una plataforma global para la integración Sur-Sur, ya sea sobre la base de los BRICS+ o de la TRIA (véase Y. Lissovolik, Valdai, 2018).

La secuencia correspondiente para construir un marco global de cooperación Sur-Sur, lo bastante significativo como para propiciar una cooperación plena con el mundo desarrollado, podría avanzar por las siguientes etapas:

  • El triángulo Rusia-India-China: una coordinación más estrecha entre India, Rusia y China para promover la OCS como plataforma central de integración de las economías en desarrollo de Eurasia

  • La Gran Eurasia: construir un marco ampliado «OCS+» lo bastante grande como para propiciar vínculos más estrechos con la UE en la formación de una alianza paneuropea y avanzar en la integración de la conectividad

  • La integración del Sur Global: construir un marco BRICS+/BEAMS y/o TRIA que atraiga a otros bloques regionales del mundo en desarrollo hacia la formación de coaliciones cada vez más amplias y megabloques del Sur Global

  • Una plataforma global Norte-Sur: es probable que una plataforma de integración del Sur Global ampliada ejerza una «fuerza de atracción gravitatoria más intensa» frente al mundo desarrollado, incluso en lo relativo a coordinar la creación de marcos y foros de integración Norte-Sur

Por ello, parece que existe una determinada secuencia que podría seguirse para construir una arquitectura económica mundial más equilibrada.

La parte más importante de esta secuencia tiene que ver con abordar las fragmentaciones y lagunas en la capa regional de la gobernanza mundial (sobre todo dentro del Sur Global), que en las últimas décadas se ha vuelto cada vez más crítica para el desarrollo y el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica.

Es improbable que la consecución de un marco más coordinado en las relaciones entre las plataformas de integración de las economías desarrolladas y en desarrollo registre avances sin medidas más activas por parte del Sur Global para forjar la integración Sur-Sur.

Para el mundo en desarrollo, las dos herramientas clave de integración para lograr una mayor conectividad con las economías desarrolladas están relacionadas con el marco OCS+ (para construir la cooperación con la UE en Eurasia) y el marco BRICS+ (para propiciar una mayor cooperación del mundo desarrollado a nivel global).

En última instancia, es improbable que la globalización sostenible o la integración económica se logren únicamente a nivel de las organizaciones económicas mundiales y sin avances en la construcción de un marco coordinado entre los mayores acuerdos de integración regional.

En lugar de introducir ajustes menores en el sistema de instituciones mundiales, una renovación integral de la capa regional de la gobernanza mundial y de su mayor coherencia con otras capas de la gobernanza mundial podría ser la clave para una reestructuración exitosa de la arquitectura económica mundial.

El algoritmo de la integración global: dirigir las fuerzas de la gravedad, Yaroslav Lissovolik, Club de Debate de Valdái

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