¿Es buena idea la renta básica? Esto es lo que dicen las pruebas

An one euro coin and an one Swiss franc coin are seen on a one hundred Swiss franc note, in this picture illustration taken in Zurich August 8, 2011. The safe-haven Swiss franc and the yen soared on Monday after Standard & Poor's cut the U.S. credit rating and on fears euro zone debt troubles could worsen into a global crisis despite efforts to contain it. The euro fell against the U.S. dollar, retracing early gains after European Central Bank purchases of Spanish and Italian debt did little to alleviate concern the region's debt crisis is moving into core countries. The euro hit a record low against the Swiss franc, falling as low as 1.0640 Swiss francs women business businesswoman businessman corporation corporate finance wall street stock exchange capitalism private ownership board c-suite CEOs CFOs corporation united states us america wall street change gender parity equality goldman sachs davos industry representation fair finance fiscal financial economics economies trading trade price money profit value men male female change changing 2020 future taxation tax wealth gross domestic product gdp politics democracy capitalism socialism fairness economics government govern administration system power voting votes elections electing faith trust electorate legislature house of commons house of lords congress senate house of representative prime minister government cabinet president executive legislative democrats republicans labour conservatives left wing right win us Australia united states new Zealand Switzerland EU European union Norway Finland Sweden united kingdom uk
Could universal basic income lead to people becoming dependent or free to volunteer undertaking value social causes.Image: REUTERS/Christian Hartmann
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  • Los científicos han analizado nueve programas en América del Norte e Irán que ofrecían ingresos incondicionales para cubrir los gastos básicos de subsistencia.

  • Desde menos hospitalizaciones hasta mejores relaciones entre padres e hijos, algunos programas han demostrado una serie de beneficios.

La idea de dar a todo el mundo unos ingresos periódicos e incondicionales se ha vuelto cada vez más popular en los últimos años, en parte porque el empleo es menos seguro y la gente teme que el aumento de la automatización provoque pérdidas de puestos de trabajo en muchos sectores.

Hay muchos argumentos a favor y en contra de la renta básica. Algunos se centran en la equidad y la justicia, pero muchos se basan en ideas contrapuestas sobre sus posibles efectos. Algunos sostienen que la gente dejaría de trabajar y dependería de los pagos, mientras que otros creen que estos permitirían dedicar tiempo a actividades útiles, como el voluntariado o los cuidados, y que muchas personas no trabajarían menos porque querrían ganar más o simplemente disfrutarían de su trabajo.

La única manera de averiguarlo es realizar estudios piloto y medir los efectos. Para asegurarse de que los resultados sean precisos, cualquier estudio tendría que cumplir tantos criterios como fuera posible para constituir una renta básica plena: los pagos deben ser incondicionales, cubrir el costo básico de la vida y no verse afectados por otros ingresos. Es probable que los efectos fueran distintos si la renta básica fuera universal y permanente, pero los estudios piloto suelen ser pequeños y de corta duración.

Es posible que la gente se planteara cambiar cuánto trabaja si los pagos no fueran a terminar al cabo de dos o tres años. Si todo el mundo los recibiera, podrían producirse cambios a mayor escala. Por ejemplo, si la gente trabajara menos, los empleadores quizá tendrían que subir los salarios. Es muy difícil medir estos efectos indirectos si los pagos solo llegan a un número reducido de personas.

Esto significa que es sumamente difícil diseñar un estudio que aporte las pruebas necesarias para decidir si la renta básica es una buena idea. No hay programas que cumplan todos los criterios, pero sí estudios de programas que satisfacen algunos de ellos. Nos propusimos encontrar y examinar objetivamente tantos ejemplos como pudiéramos. Los programas debían entregar dinero periódicamente a las personas sin condiciones y cumplir al menos uno de los demás criterios. También debían haberse llevado a cabo en países de ingresos medianos altos o altos.

Programas similares a la renta básica

Encontramos ocho programas (o «intervenciones») en América del Norte y uno en Irán (abajo). Se realizaron 27 estudios sobre ellos, que incluían datos sobre empleo, educación, salud y resultados sociales, como la delincuencia, así como algunas pruebas de efectos indirectos y de mayor alcance. Algunos pagos eran universales y permanentes, aunque no bastaban para cubrir los gastos básicos de subsistencia.

Criterios de renta básica que cumplen los programas incluidos. Image: Marcia Gibson.

En América del Norte, durante la década de 1970 se llevaron a cabo cinco estudios de gran envergadura sobre el impuesto negativo sobre la renta (INR), en el que las personas que ganaban menos de cierto umbral recibían pagos. Durante un período de tres a cinco años, se entregó a familias de bajos ingresos dinero suficiente para vivir sin condiciones, pero los pagos se reducían si obtenían ingresos.

El programa piloto de renta básica de Ontario comenzó en 2018, pero el nuevo gobierno provincial lo canceló en 2019.

El Fondo Permanente de Alaska (FPA) reparte entre todos los residentes (incluidos los niños) una parte de los dividendos petroleros del estado cada año desde 1982.

Varias tribus indígenas estadounidenses pagan a todos sus miembros tribales dividendos de casinos que funcionan en tierras de las reservas. Se pagan cada año, y los jóvenes reciben en un pago único las cantidades acumuladas durante su infancia al terminar la enseñanza secundaria.

En 2010, el gobierno iraní introdujo pagos mensuales universales para compensar la eliminación de las subvenciones al combustible. Al principio, bastaban para vivir, pero la inflación redujo su valor muy rápidamente.

Examen de las pruebas

Había datos sobre la actividad en el mercado laboral para todas las iniciativas. Los efectos en los hombres fueron, en su mayoría, bastante pequeños, aunque un estudio de Alaska observó una reducción del 11 % en las horas trabajadas al año. Las mujeres con hijos pequeños y los progenitores solos redujeron sus horas de trabajo hasta un 33 %, pero estos estudios se realizaron en países sin prestaciones por maternidad. Las mujeres y los hombres autónomos de Irán aumentaron sus horas de trabajo. Los participantes en estudios canadienses señalaron que valoraban mucho la flexibilidad, la seguridad y la posibilidad de trabajar y, al mismo tiempo, atender problemas de salud, estudiar o asumir responsabilidades de cuidado sin perder prestaciones.

Los efectos en la salud fueron dispares: algunos estudios no detectaron efectos en los resultados. Sin embargo, varios registraron efectos muy positivos en el peso al nacer, las hospitalizaciones, la salud mental de adultos y niños y la obesidad infantil. Algunos estudios indicaron que preocuparse menos por el dinero y tener suficiente para comer contribuía a mejorar la salud. En ciertos estudios en los que las personas recibieron pagos en grandes sumas únicas, aumentaron las muertes y el abuso de sustancias.

En los estudios sobre el impuesto negativo sobre la renta y en un estudio de dividendos tribales se observaron aumentos considerables en la proporción de adolescentes que terminaban la enseñanza secundaria y mejoras en el rendimiento académico. Las tasas de divorcio no cambiaron en los estudios sobre el INR.

Un estudio de dividendos tribales arrojó resultados similares y también reveló grandes mejoras en las relaciones entre padres e hijos y en las relaciones parentales. Las madres de niños pequeños dedicaban menos tiempo al trabajo remunerado y más tiempo en casa. También se informó de que las personas pasaban más tiempo cuidando de otros familiares. Los padres y adolescentes de un estudio de dividendos tribales cometieron menos delitos; en cambio, justo después de recibir los pagos anuales en Alaska, disminuyeron los delitos contra la propiedad, pero aumentaron los delitos relacionados con el abuso de sustancias.

Varias iniciativas ofrecen indicios prometedores de efectos indirectos. En Alaska, se observa un ligero aumento del empleo masculino después de los pagos, porque el mayor gasto eleva la demanda de mano de obra. Disminuyen el trabajo de las madres y la obesidad infantil, y es probable que ambos cambios estén relacionados. Se prevé que los ahorros en los servicios de salud de Alaska sean considerables.

En un programa canadiense, todos los residentes podían optar a los pagos, aunque solo el 30 % recibió alguno. Aun así, en toda la comunidad disminuyeron considerablemente las hospitalizaciones por accidentes y problemas de salud mental, posiblemente porque la menor presión económica redujo los conflictos y los problemas de salud mental.

Cambios como prolongar la educación o reducir la incidencia del bajo peso al nacer podrían tener profundas consecuencias individuales y sociales a largo plazo. Estos factores se vinculan con ingresos más altos, mejor salud en la edad adulta, una mayor capacidad cognitiva en las personas mayores y más productividad.

Ninguno de los estudios que examinamos cumple todos los criterios de una renta básica, por lo que no puede aportar pruebas concluyentes sobre sus efectos. Sin embargo, sí muestran cómo responde la gente a los pagos en efectivo incondicionales y ofrecen indicios fascinantes de los posibles efectos si se ampliaran los programas de renta básica.

Para comprender los efectos de la renta básica, los estudios futuros deben reproducirla con la mayor fidelidad posible. En particular, se necesitan programas universales de gran escala para medir los efectos de mayor alcance e indirectos. Sean cuales sean sus efectos, es probable que la renta básica transforme la sociedad.

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