El comercio de China con América Latina y el Caribe creció 26 veces entre 2000 y 2020. Se espera que el comercio entre ALC y China más que se duplique para 2035, hasta superar los 700.000 millones de dólares.
Se prevé que Estados Unidos y otros mercados tradicionales tiendan a perder participación en las exportaciones totales de ALC durante los próximos 15 años. Podría resultar cada vez más difícil para ALC desarrollar aún más sus cadenas de valor y aprovechar el mercado regional.
La planificación de escenarios y las nuevas políticas podrían ayudar a los actores a prepararse para los cambios de circunstancias.
El auge de China como potencia comercial ha tenido profundas implicaciones para el comercio mundial en los últimos 20 años, y los principales sectores económicos de América Latina y el Caribe (ALC) se cuentan entre los mayores beneficiarios. Entre 2000 y 2020, el comercio entre China y ALC creció 26 veces, al pasar de 12.000 millones de dólares a 315.000 millones de dólares.
En la década de 2000, la demanda china impulsó un superciclo de materias primas en América Latina, lo que ayudó a amortiguar los efectos regionales de la crisis financiera mundial de 2008. Una década después, el comercio con China se mantuvo sólido pese a la pandemia y proporcionó una fuente importante de crecimiento externo para una ALC golpeada por la pandemia, región que concentra el 30 % de la mortalidad mundial por COVID y que sufrió una contracción del PIB del 7,4 % en 2020. En una región con relaciones comerciales históricamente sólidas con Estados Unidos y Europa, la creciente presencia económica de China tiene implicaciones para la prosperidad y la geopolítica en ALC y más allá.
Esta impresionante trayectoria del comercio entre China y ALC en los últimos 20 años también plantea preguntas importantes para las próximas dos décadas: ¿qué podemos esperar de esta relación comercial? ¿Qué tendencias emergentes podrían afectar a estos flujos comerciales y cómo podrían desarrollarse a nivel regional y mundial? Partiendo de nuestro informe reciente sobre escenarios comerciales, aquí presentamos tres ideas clave para los actores de ALC. Estos hallazgos también son relevantes para los otros principales socios comerciales de China y de ALC, incluido Estados Unidos.*
¿Qué esperamos ver?
Con la trayectoria actual, se espera que el comercio entre ALC y China supere los 700.000 millones de dólares para 2035, más del doble que en 2020. China se acercará —e incluso podría superar— a Estados Unidos como principal socio comercial de ALC. En 2000, la participación china representaba menos del 2 % del comercio total de ALC. En 2035, podría alcanzar el 25 %.
Sin embargo, las cifras agregadas ocultan grandes discrepancias dentro de una región diversa. En el caso de México, tradicionalmente dependiente del comercio con Estados Unidos, nuestro escenario base estima que la participación de China podría alcanzar alrededor del 15 % de los flujos comerciales del país. Por otra parte, Brasil, Chile y Perú podrían tener más del 40 % de sus exportaciones destinadas a China.
En general, una relación sólida con sus dos mayores socios comerciales redundaría en el mejor interés de ALC. Si bien Estados Unidos podría registrar una menor participación en el comercio de ALC en relación con China, las relaciones hemisféricas —especialmente las que implican una profunda integración de las cadenas de suministro— son un motor importante de las exportaciones manufactureras, la inversión y el crecimiento del valor agregado de la región.
¿Cómo podría China ganar más terreno en el comercio de ALC?
Aunque el comercio crecerá en ambas direcciones, el dinamismo provendrá con mayor probabilidad de las importaciones de ALC procedentes de China, más que de las exportaciones de ALC a China.
En el lado de las importaciones de ALC, prevemos que China será aún más competitiva en las exportaciones manufactureras, gracias a la adopción de tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial (4RI), entre ellas el 5G y la inteligencia artificial. En general, las ganancias de productividad derivadas de la innovación y otras fuentes probablemente compensarán los efectos de una fuerza laboral en contracción, lo que sostendrá la competitividad de las exportaciones chinas.
En el lado de las exportaciones de ALC, podría estar en curso un cambio sectorial importante. Las exportaciones agrícolas de ALC a China es poco probable que continúen al ritmo excepcional actual. Ciertamente, la región seguirá siendo competitiva en agricultura. Pero otros mercados distintos de China, como África, contribuirían a aumentar los ingresos por exportaciones. Esto subraya la importancia de que los países de ALC exploren nuevos mercados de destino, así como de diversificar sus exportaciones hacia la propia China.
En balance, es probable que el crecimiento de las importaciones supere al de las exportaciones, lo que provocará un mayor déficit comercial de ALC frente a China, aunque con diferencias subregionales considerables. Si bien se prevé que un número muy reducido de países de ALC conserve sus superávits con China, el panorama general apunta a mayores déficits comerciales para la región. Además, las políticas complementarias no comerciales serán fundamentales para determinar el alcance y los efectos secundarios de estos déficits comerciales en cada país, desde los mercados laborales hasta la política exterior.
¿Qué cabe esperar del comercio intra-ALC en 2035?
Como la pandemia alteró las cadenas de suministro mundiales, los llamados de ALC a la relocalización o a la relocalización cercana (nearshoring) y a una mayor integración regional han vuelto a cobrar protagonismo. Sin embargo, asumiendo la continuidad de las tendencias actuales, el futuro no parece prometedor para el comercio intra-ALC. Mientras que en otras partes del mundo, en particular en Asia, el comercio intrarregional se ha expandido más rápido que el comercio mundial en los últimos años, ese mismo dinamismo no se ha observado en ALC.
En ausencia de un impulso nuevo y significativo a la integración regional, de una reducción notable de los costos comerciales intra-ALC o de importantes ganancias de productividad, ALC podría seguir sin poder desarrollar aún más sus cadenas de valor ni aprovechar el mercado regional. De hecho, nuestras proyecciones indican que, en los próximos 15 años, el comercio intra-ALC podría representar menos del 15 % del comercio total de la región, frente a un máximo del 20 % antes de 2010.
Mirando hacia atrás desde el futuro: ¿qué hacer hoy?
En los próximos veinte años, China se convertirá en un determinante cada vez más importante de las perspectivas económicas de ALC. El comercio de ALC tiende a orientarse aún más hacia China, lo que afecta a otros socios comerciales y al propio comercio intrarregional. Recomendamos:
Planificación de escenarios
Elaborar escenarios no consiste en predecir el futuro, sino en ayudar a los actores a prepararse para distintas posibilidades. La planificación ante circunstancias cambiantes es especialmente urgente cuando es probable que se avecinen turbulencias: por ejemplo, en el caso de los países y las empresas de ALC que podrían verse afectados por posibles cambios en la composición de las exportaciones de ALC a China. El desafío de hacer más competitivos los sectores exportadores en el mercado chino acaba de hacerse más evidente para ALC. Lo mismo ocurre con la necesidad de desarrollar nuevos mercados alternativos para las exportaciones tradicionales de ALC, como la agricultura y, cada vez más, los materiales.
Productividad y competitividad
Los actores de ALC —y, en particular, los responsables de políticas y las empresas— deben tener una visión clara de las implicaciones comerciales de la baja productividad que afecta al sector manufacturero. Si no se abordan los problemas que socavan la competitividad industrial en la región, las exportaciones de ALC a Estados Unidos, a la propia región y a otros mercados tradicionales seguirán sufriendo. Al mismo tiempo, los actores de Estados Unidos harían bien en adoptar medidas para revitalizar el comercio hemisférico, si se considera que mantener la participación estadounidense en el comercio de ALC es un objetivo que merece la pena perseguir.
*Agradecemos a David Bohl y al Pardee Center for International Futures de la Universidad de Denver su apoyo a esta entrada del blog de Agenda y al informe.








