Con los esfuerzos mundiales de vacunación contra la COVID-19 en marcha, es vital impedir la circulación de versiones falsas y perjudiciales.
Las falsas vacunas contra la COVID-19 podrían generar preocupación y vacilación, lo que socavaría los esfuerzos por poner fin a la pandemia.
Proteger las cadenas de suministro y garantizar la transparencia y la trazabilidad puede ayudar a acelerar el cumplimiento de los objetivos de vacunación.
Ahora que el mundo está a punto de experimentar un aumento significativo de la disponibilidad de vacunas contra la COVID-19, los esfuerzos por impedir la circulación de versiones falsas y perjudiciales son más importantes que nunca. Uno de los productos sanitarios más valiosos está bajo amenaza, y una acción rápida podría evitar una crisis dentro de la crisis. Las vacunas falsificadas contra la COVID-19 en el mercado, ya sea en internet o en la calle, harán que la gente común dude en vacunarse, lo que socavará los esfuerzos por poner fin a la pandemia. Los sistemas de verificación de las vacunas contra la COVID-19 están en el horizonte, pero las cadenas de suministro siguen siendo vulnerables.
Construir un consenso sobre la innovación en la cadena de suministro
A comienzos de 2020, justo cuando la pandemia de COVID-19 empezaba a desarrollarse, el Comité Directivo Mundial para la Garantía de Calidad de los Productos Sanitarios (GSC), alojado en el Banco Mundial, puso en marcha un proceso destinado a proteger las cadenas de suministro sanitarias. El GSC creó un Consejo Asesor de Trazabilidad de COVAX integrado por destacados fabricantes de vacunas contra la COVID-19, proveedores de soluciones tecnológicas, instituciones internacionales de financiación sanitaria y autoridades reguladoras de medicamentos de primer nivel.
La trazabilidad de las vacunas contra la COVID-19 desde el fabricante hasta el usuario final, conocida también como track and trace (seguimiento y rastreo), era deseable pero estaba aún lejana. Con la aportación de destacados reguladores africanos de medicamentos, como la NAFDAC, el grupo pronto optó por un modelo de «trazabilidad simplificada». Y así comenzó la carrera.
Las normas mundiales, como el formato de etiquetado de productos GS1, líder en el mundo, constituyen la base de los sistemas de track and trace que protegen los medicamentos frente a la falsificación y el desvío en muchas economías desarrolladas.
Esta infraestructura digital aún no existe en la mayoría de los países de ingreso bajo y mediano. El grupo de trazabilidad COVAX del GSC se centró rápidamente en el objetivo provisional de la verificación de productos, que sentará una base fundamental para el track and trace completo de los productos sanitarios en los años venideros. Sin embargo, a corto plazo, los trabajadores sanitarios de primera línea, los pacientes y las fuerzas del orden necesitan esta herramienta de verificación simplificada para determinar si un producto es auténtico.
Ofrecer garantías acelerará el cumplimiento de los objetivos de vacunación
La COVID-19 se ha utilizado para crear una coalición activa en torno a una solución que ofrece a los países una opción para proteger a sus ciudadanos frente a las vacunas falsas, una vez que el sistema esté en funcionamiento. Más importante aún, este trabajo puede catalizar el desarrollo de un sistema mundial con importantes beneficios potenciales en el futuro.
La creación a corto plazo de una base de datos central de información auténtica sobre los productos puede ayudar a los países y a las instituciones de desarrollo sanitario a utilizar aplicaciones móviles para verificar las vacunas contra la COVID-19 antes de que se pida a los pacientes que se remanguen. Este paso es fundamental para salvaguardar la confianza de millones de personas que recibirán vacunas adquiridas a través de COVAX.
El Comité Directivo Mundial seguirá impulsando sus labores de sensibilización y promoción. Una de las mayores armas contra los medicamentos ilícitos, como las falsas vacunas contra la COVID-19, es el intercambio oportuno de información. Interpol, observador del GSC, ha publicado un aviso naranja para alertar a su red mundial de fuerzas del orden sobre las vacunas contra la COVID falsificadas, y ha llevado a cabo varias operaciones de gran repercusión para atajar los productos sanitarios ilícitos relacionados con la COVID.
Superar la fase crítica exige vigilancia y perseverancia
Los angustiosos primeros días de la pandemia pueden haber quedado atrás en algunos países, pero una respuesta mundial eficaz a la pandemia requerirá esfuerzos concertados y pacientes durante el próximo año. Los sistemas de verificación de las vacunas contra la COVID-19 son un buen ejemplo.
Junto con los enormes esfuerzos de los trabajadores sanitarios de primera línea, este mayor nivel de garantía de calidad contribuirá en gran medida a generar confianza en la futura distribución de las vacunas contra la COVID-19. También ayudará a muchos países a poner en marcha sus sistemas nacionales de track and trace de medicamentos, lo que aporta un valioso valor de integridad a la cadena de suministro sanitario.
La innovación en materia de trazabilidad catalizada por la respuesta del GSC a la COVID-19 tendrá un impacto duradero, pero su despliegue a nivel nacional requerirá el apoyo activo y la participación de los gobiernos nacionales y de todos los socios sanitarios.





