Cinco datos sobre lo que el comercio y la tecnología significan realmente para el empleo

A port worker watches as a ship leaves the New Priok Container Terminal 1 in North Jakarta, Indonesia September 13, 2016
'Trade has helped to spur a transition from middle-class manufacturing jobs to services jobs'Image: REUTERS/Darren Whiteside
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La tecnología y el comercio han impulsado la economía mundial durante un período de crecimiento y dinamismo extraordinarios en el último cuarto de siglo, pero a costa de importantes cambios y perturbaciones en los mercados laborales.

La edición de 2017 del Informe sobre el Comercio Mundial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), examina cómo afectan la tecnología y el comercio a los mercados laborales.

El informe señala que, aunque la magnitud y el ritmo de los recientes cambios económicos mundiales no tienen precedentes, el proceso no es nuevo.

En última instancia, el progreso económico continuo depende de la capacidad de las economías para adaptarse a los cambios y promover una mayor inclusión.

Aunque los problemas actuales del mercado laboral se deben en gran medida a deficiencias de las políticas nacionales, no encontrar soluciones podría tener repercusiones mundiales.

La OMC ofrece una plataforma, junto con otras organizaciones internacionales pertinentes, donde los gobiernos pueden debatir y negociar soluciones cooperativas ante las oportunidades y los desafíos del cambio económico mundial en curso

A continuación se presentan cinco hallazgos importantes del informe de este año.

1. La evolución de los mercados laborales sigue siendo muy diversa entre países, pese a algunas tendencias generales.

La evolución de los mercados laborales se ha caracterizado por una mayor proporción de trabajadores con alto nivel educativo, una creciente participación de las mujeres, una disminución de la participación de los hombres y un aumento de las modalidades laborales no tradicionales, como el trabajo con contratos temporales, a tiempo parcial y por cuenta propia.

La proporción de trabajadores en los servicios sigue creciendo tanto en las economías desarrolladas como en las economías en desarrollo, mientras que la proporción de trabajadores en la agricultura y la manufactura disminuye o se estanca en los países desarrollados y lo hace cada vez más en los países en desarrollo.

Al mismo tiempo, ha aumentado la proporción del empleo total correspondiente a ocupaciones de alta y baja cualificación, mientras que la proporción de ocupaciones de cualificación media ha disminuido en las economías desarrolladas y en varios países en desarrollo.

En general, la evolución de los mercados laborales difiere entre países, lo que sugiere que los factores propios de cada país desempeñan un papel fundamental. Factores como las condiciones macroeconómicas, las instituciones del mercado laboral y las fricciones u obstáculos a la movilidad varían mucho entre países, pero desempeñan un papel importante.

2. El comercio tiende a aumentar el empleo y los salarios, pero no todos los trabajadores se benefician, ya que las diferencias regionales e individuales determinan cómo se distribuyen las ganancias.

Aunque la apertura comercial tiende a aumentar el empleo y los salarios en general, ciertas regiones, sectores y personas pueden quedar en peor situación si no se adoptan respuestas de política adecuadas.

Los datos empíricos sugieren que el comercio puede explicar hasta el 20-25 % del reciente descenso del empleo manufacturero en Estados Unidos. El 75-80 % restante se explica por otros factores, como el cambio tecnológico.

Al igual que el cambio tecnológico, el comercio aumenta la demanda relativa de trabajadores altamente cualificados, especialmente en ocupaciones no rutinarias, así como los salarios nominales de estos trabajadores en relación con los de los trabajadores poco cualificados, tanto en países desarrollados como en desarrollo.

El comercio aumenta el poder adquisitivo de los trabajadores pobres y poco cualificados al permitirles comprar una mayor variedad de productos importados a precios más asequibles, lo que incrementa sus salarios en términos reales.

El comercio, junto con otros factores, también ha propiciado una transición de los empleos manufactureros de clase media a los empleos en los servicios.

3. En todo el mundo, millones de personas trabajan en actividades relacionadas con el comercio.

Se crean empleos no solo para satisfacer la demanda interna de un país, sino también para producir bienes y servicios que se exportan directamente a otros países, o que se utilizan para producir bienes y servicios que otras empresas exportarán.

En algunos países, la proporción de empleos relacionados con las exportaciones puede alcanzar hasta el 30 % del empleo total nacional.

Las actividades relacionadas con las importaciones también favorecen la creación de empleo al mejorar la competitividad de las empresas y crear empleos en las etapas posteriores de la cadena productiva.

Además, tanto las empresas exportadoras como las importadoras pagan salarios más altos que las empresas centradas exclusivamente en el mercado interno.

4. Los cambios en el mercado laboral y en la composición del empleo están impulsados por el progreso tecnológico.

La tecnología vuelve obsoletos algunos productos o procesos de producción, crea nuevos productos o amplía la demanda de productos innovadores, lo que conduce a la reasignación de mano de obra entre sectores y empresas, y dentro de ellos, con importantes repercusiones para los trabajadores.

El progreso tecnológico puede ayudar a los trabajadores mediante tecnologías que aumentan su productividad, o sustituirlos mediante la automatización. En ambos casos, los efectos generales sobre la demanda de mano de obra en el mercado son ambiguos.

El progreso tecnológico actual ha llevado a una mayor demanda relativa de trabajadores cualificados y a una menor demanda relativa de quienes realizan tareas rutinarias.

Las computadoras en el lugar de trabajo han sido la principal fuerza impulsora de los cambios en los salarios de los trabajadores cualificados en relación con los de los trabajadores no cualificados.

Es probable que la próxima ola de avances tecnológicos, como la inteligencia artificial y la robótica, siga siendo disruptiva: algunas competencias quedarán obsoletas, mientras que otras se reforzarán y surgirán nuevas competencias.

5. Las políticas nacionales, las condiciones macroeconómicas y las barreras a la movilidad de los trabajadores desempeñan un papel importante a la hora de determinar cómo se distribuyen los beneficios asociados al cambio tecnológico y al comercio.

La capacidad de los trabajadores para adaptarse y pasar de empleos de menor productividad a otros de mayor productividad, y de sectores en declive a sectores en expansión, es uno de los mecanismos por los que el progreso tecnológico y el comercio contribuyen al crecimiento, el desarrollo y la mejora del nivel de vida.

Mediante una combinación de políticas de ajuste, competitividad y compensación, los gobiernos pueden ayudar a los trabajadores a gestionar los costos de adaptación al cambio tecnológico y al comercio, y garantizar que la economía aproveche al máximo los beneficios de estos cambios.

El equilibrio necesario entre las medidas de ajuste, competitividad y compensación varía según las circunstancias políticas, sociales y económicas del país en cuestión.

En los países en desarrollo, es necesario tener en cuenta la mayor proporción de trabajadores en los sectores informal, agrícola y de las empresas estatales.

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