En 2024, las previsiones de ingresos del deporte femenino superaron los 1.000 millones de dólares en todo el mundo.
El interés sostenido, el crecimiento continuo y el impacto significativo del deporte femenino a largo plazo dependerán de un aumento de la inversión.
El 85% de las mujeres encuestadas que habían practicado deporte afirmó que las habilidades que desarrollaron en el campo y la cancha fueron importantes para alcanzar el éxito en sus carreras.
El deporte femenino vive un gran momento. Solo este año, los Juegos Olímpicos de París hicieron historia al ser los primeros Juegos Olímpicos con paridad de género entre los atletas; más espectadores que nunca asistieron a los partidos de la WNBA de Estados Unidos (la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino) o los siguieron por televisión, y las previsiones de ingresos del deporte femenino superaron los 1.000 millones de dólares en todo el mundo.
El año pasado fue extraordinario para las mujeres en el deporte y este impulso no parece que vaya a frenarse pronto, pero el interés sostenido, el crecimiento continuo y el impacto significativo a largo plazo dependerán de un aumento de la inversión. El contexto actual ofrece numerosas oportunidades, sobre todo porque se espera que la notoriedad y la demanda del deporte femenino aumenten rápidamente en 2025 y en adelante.
En pocas palabras, el momento de invertir es ahora. Estas son tres de las principales razones:
1. Invertir en el deporte femenino no solo beneficia a las mujeres, también beneficia a las empresas
Históricamente, las cifras de audiencia y el interés percibido por el deporte femenino eran muy inferiores a los de sus homólogos masculinos, lo que justificaba una diferencia considerable en las inversiones. Hoy, las cifras cuentan otra historia. En solo tres años, los ingresos mundiales del deporte femenino han crecido un 300% y, según una encuesta reciente encargada por Deloitte, el 99% de quienes toman decisiones de marca afirma haber aumentado la inversión en el deporte femenino durante los últimos cinco años.
Las mujeres participan en el deporte – tanto masculino como femenino – como nunca antes. A su vez, su interés y demanda han popularizado la cobertura del deporte femenino en plataformas históricamente dominadas por hombres, lo que también ha llegado al público masculino. ¿El resultado? Un círculo virtuoso que está ampliando rápidamente la audiencia deportiva en general.
Como afición, las mujeres se implican de forma diferente a los hombres. Según las investigaciones, es más probable que las mujeres compren productos y artículos deportivos y no dudan en compartir su entusiasmo por el deporte en las redes sociales. Aunque su interacción y sus métricas de rendimiento difieren de las impulsadas por los hombres, las mujeres han promovido una forma viral y llamativa de vivir la afición y apoyar a las marcas y los patrocinadores deportivos, especialmente a las empresas que respaldan el deporte femenino. Con las consumidoras al frente, la visibilidad de las atletas, las marcas y los eventos va en aumento.
2. La inversión puede transformar el panorama del deporte femenino y animar a las niñas a seguir practicándolo
Además de generar buenos resultados empresariales, invertir en el deporte femenino puede sentar las bases para que varias generaciones de mujeres alcancen el éxito.
Según las investigaciones, las mujeres ganan aproximadamente 82 centavos por cada dólar que ganan los hombres. En el deporte, se ha informado ampliamente de que la brecha salarial de género es aún mayor. ¿Cómo pueden ayudar las empresas? Al invertir en el deporte femenino, no solo respaldan la igualdad salarial, sino que también contribuyen a la solución: una mayor audiencia y más patrocinios se traducen, en última instancia, en una remuneración mejor y más equitativa para las atletas.
Además, al dar más visibilidad al deporte femenino, las empresas contribuyen a crear nuevos referentes para las niñas, que pueden animarlas a seguir practicándolo. Los estudios muestran que las niñas que practican deporte desarrollan habilidades como la capacidad de elaborar estrategias, trabajar en equipo, entrenar y ejecutar, que tienen un efecto muy positivo en sus carreras más adelante. En un estudio de Deloitte, el 85% de las mujeres encuestadas que habían practicado deporte afirmó que las habilidades desarrolladas en el campo y la cancha fueron importantes para alcanzar el éxito en sus carreras. Los porcentajes fueron aún mayores entre las mujeres en puestos directivos (91%) y las que ganan 100.000 dólares o más (93%). Las niñas que practican deporte se convierten en mujeres que lideran.
3. Las supuestas barreras a la inversión suelen ser oportunidades aún sin aprovechar
No contamos con la misma cantidad ni calidad de datos sobre el deporte femenino y sus patrocinios que sobre el masculino. Por eso es importante adoptar la mentalidad de un inversor de capital riesgo con respecto al deporte femenino: reconocer la oportunidad, obtener los mejores datos disponibles y actuar. Entonces, ¿qué factores deberían tener en cuenta las marcas antes de invertir en el deporte femenino?
En primer lugar, determina si el público objetivo de tu empresa coincide con la afición de la propiedad deportiva. El tiempo y el capital pueden desperdiciarse si no hay ningún solapamiento entre ambos, por lo que es importante actuar con criterio.
En segundo lugar, cuantifica y justifica el rendimiento de la inversión mediante indicadores clave de rendimiento (KPI) establecidos. En las primeras etapas, ten en cuenta algo más que los ingresos. Por ejemplo, los KPI podrían incluir la presencia en las redes sociales, el reconocimiento de marca o la respuesta de un cliente a los eventos de patrocinio. Los factores intangibles importan.
En tercer lugar, determina si los valores de la propiedad deportiva coinciden con los de tu empresa y si cuenta con una sólida cobertura mediática o alcance. Ambos aspectos son fundamentales, ya que el patrocinio debe estar en consonancia con la marca y la cultura de la empresa y contribuir a impulsarlas. Aunque el interés por el deporte femenino crece rápidamente, aún estamos en las primeras etapas. Actúa con estrategia para aprovechar al máximo esta oportunidad y generar un impacto positivo.
Estamos en un punto de inflexión. Por eso Deloitte es miembro fundador, junto con AT&T, Capital One y Cisco, del Athena Pledge, cuyo objetivo es movilizar inversión, investigación y oportunidades en el sector, así como movilizar a otras marcas y empresas para que aumenten la inversión y el apoyo al deporte femenino.
El potencial del deporte femenino para impulsar el crecimiento de las marcas y del mercado es considerable. Es hora de entrar en el juego y defender un futuro más inclusivo en el deporte, para todos.




