Académicos utilizaron un algoritmo automatizado de aplanamiento computacional para leer cartas de 1697 que nunca se habían abierto.
Los remitentes de estas cartas habían empleado el «plegado de cartas», un método histórico para sellarlas sin utilizar un sobre.
La tecnología de «rayos X» de alta resolución permitió a los investigadores observar las distintas capas de las cartas sin dañarlas ni abrirlas.
Esta técnica ofrece una fascinante perspectiva del pasado y podría aplicarse a muchos otros tipos de textos históricos, como rollos y libros.
Un equipo internacional de académicos ha leído una carta sin abrir de la Europa de comienzos de la Edad Moderna —sin romper el sello ni dañarla de ninguna manera— mediante un algoritmo automatizado de aplanamiento computacional. El equipo, que incluye a investigadores de las Bibliotecas del MIT y del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL), así como a una estudiante y una exalumna del MIT, publicó hoy sus hallazgos en Nature Communications
Los remitentes de estas cartas las habían cerrado mediante el «plegado de cartas», el proceso histórico de doblar y asegurar una hoja de papel plana para convertirla en su propio sobre. Jana Dambrogio, conservadora Thomas F. Peterson de las Bibliotecas del MIT, desarrolló el plegado de cartas como campo de estudio junto con Daniel Starza Smith, profesor de literatura inglesa de comienzos de la Edad Moderna en el King’s College de Londres, y el equipo de investigación Unlocking History. Dado que los pliegues, dobleces y cortes del papel constituyen en sí mismos valiosas pruebas para historiadores y conservadores, poder examinar el contenido de las cartas sin dañarlas irreversiblemente supone un gran avance en el estudio de documentos históricos.
«Durante siglos, el plegado de cartas fue una actividad cotidiana en distintas culturas, fronteras y clases sociales», explica Dambrogio. «Desempeña un papel fundamental en la historia de los sistemas de secreto, como eslabón perdido entre las técnicas físicas de seguridad de las comunicaciones del mundo antiguo y la criptografía digital moderna. Esta investigación nos lleva directamente al corazón de una carta cerrada».
Esta técnica innovadora fue fruto de una colaboración internacional e interdisciplinaria entre conservadores, historiadores, ingenieros, expertos en imágenes y otros académicos. «El poder de la colaboración reside en que podemos combinar nuestros distintos intereses y herramientas para resolver problemas más grandes», afirma Martin Demaine, artista residente en el Departamento de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación (EECS) del MIT y miembro del equipo de investigación.
El algoritmo que hace posible el despliegue virtual fue desarrollado por Amanda Ghassaei, SM ’17, y Holly Jackson, estudiante de grado en ingeniería eléctrica y ciencias de la computación y participante en el Programa de Oportunidades de Investigación para Estudiantes de Grado (UROP) del MIT. Ambas trabajaban en el Centro de Bits y Átomos. El código para el despliegue virtual está disponible públicamente en GitHub.
«Cuando recibimos los primeros escaneos de los paquetes de cartas, nos cautivaron de inmediato», cuenta Ghassaei. «Las cartas selladas son objetos muy intrigantes, y estos ejemplos son especialmente interesantes por la atención dedicada a cerrarlas con seguridad».
Secretos revelados
«Estamos radiografiando la historia», afirma David Mills, miembro del equipo y gerente de las instalaciones de microtomografía de rayos X de la Universidad Queen Mary de Londres. Mills y Graham Davis, profesor de imágenes tridimensionales de rayos X en Queen Mary, utilizaron máquinas diseñadas especialmente para la odontología con el fin de escanear cartas «cerradas» del siglo XVII que nunca se habían abierto. Así obtuvieron escaneos volumétricos de alta resolución mediante microtomografía de rayos X con integración de retardo temporal y alto contraste.
«¿Quién habría imaginado que un escáner diseñado para observar dientes nos llevaría tan lejos?», dice Davis.
A continuación, se aplicaron algoritmos de aplanamiento computacional a los escaneos de las cartas. Esta técnica ya se había utilizado con éxito en rollos, libros y documentos con uno o dos pliegues. Sin embargo, las complejas configuraciones de plegado de las cartas «cerradas» planteaban desafíos técnicos singulares.
«El algoritmo consigue separar de manera impresionante las capas de papel, a pesar de su extrema delgadez y de los diminutos espacios entre ellas, a veces inferiores a la resolución del escaneo», afirma Erik Demaine, profesor de ciencias de la computación en el MIT y experto en origami computacional. «No estábamos seguros de que fuera posible».
El método del equipo utiliza un análisis geométrico completamente tridimensional que no requiere información previa sobre la cantidad ni los tipos de pliegues o cartas que contiene un paquete. El despliegue virtual genera reconstrucciones bidimensionales y tridimensionales de las cartas tanto plegadas como planas, además de imágenes de las superficies escritas y los patrones de pliegues.
«Una de las contribuciones técnicas más interesantes de este trabajo es una técnica que explora simultáneamente las representaciones plegada y desplegada de una carta», afirma Holly Jackson. «Nuestra nueva tecnología permite a los conservadores preservar la estructura interna de una carta y, al mismo tiempo, ofrecer a los historiadores una perspectiva de la vida de quienes la enviaron y recibieron».
Esta técnica de despliegue virtual permitió revelar el contenido de una carta fechada el 31 de julio de 1697. En ella, Jacques Sennacques solicita a su primo Pierre Le Pers, comerciante francés en La Haya, una copia certificada del aviso de defunción de un tal Daniel Le Pers. La carta procede de la Colección Brienne, un baúl de un jefe de correos europeo que conserva correspondencia sin entregar de hace 300 años y que ha brindado a los investigadores una oportunidad excepcional para estudiar cartas selladas y cerradas.
«El baúl es una cápsula del tiempo única», afirma David van der Linden, profesor adjunto de historia de comienzos de la Edad Moderna en la Universidad Radboud de Nimega. «Conserva valiosos testimonios de la vida de miles de personas de todos los estratos sociales, incluidos músicos itinerantes, diplomáticos y refugiados religiosos. Como historiadores, exploramos con frecuencia la vida de quienes vivieron en el pasado, pero leer una historia íntima que nunca había salido a la luz —y que ni siquiera llegó a su destinatario— es verdaderamente extraordinario».
Impulsar un nuevo campo
En el artículo de Nature Communicationsel equipo presenta también la primera sistematización de las técnicas de plegado de cartas. Tras estudiar 250 000 cartas históricas, elaboraron una tabla de categorías y formatos que asigna una puntuación de seguridad a cada ejemplo. Comprender estas técnicas de seguridad de la correspondencia histórica permite conservar las colecciones de archivo protegiendo detalles materiales pequeños pero importantes, como cortes, cierres y pliegues.
«A veces, el pasado se resiste a ser examinado», explica Daniel Starza Smith. «Podríamos haber abierto estas cartas cortándolas, pero, en cambio, nos tomamos el tiempo para estudiarlas por sus características ocultas, secretas e inaccesibles. Hemos aprendido que las cartas pueden revelar mucho más cuando se dejan sin abrir».
El equipo de investigación espera poner a disposición de académicos y estudiantes de diversas disciplinas una colección de estudio con ejemplos de plegado de cartas. El algoritmo de despliegue virtual también podría tener numerosas aplicaciones: como puede procesar materiales planos, curvos y muy plegados, puede utilizarse con muchos tipos de textos históricos, incluidas cartas, rollos y libros.
«Lo que hemos conseguido va más allá de abrir lo que no se podía abrir y leer lo que no se podía leer», afirma Nadine Akkerman, profesora de literatura inglesa de comienzos de la Edad Moderna en la Universidad de Leiden. «Hemos demostrado cómo un trabajo verdaderamente interdisciplinario rompe barreras para investigar aquello que ni las humanidades ni las ciencias pueden comprender por sí solas».
Las herramientas computacionales prometen acelerar la investigación sobre el plegado de cartas y revelar nuevas pruebas históricas. Gracias a esta investigación, añade Rebekah Ahrendt, profesora asociada de musicología en la Universidad de Utrecht, «ahora podemos imaginar nuevas historias afectivas que conecten físicamente el pasado con el presente, lo humano con lo no humano, y lo tangible con lo digital».
El equipo de investigación incluye a Jana Dambrogio, conservadora Thomas F. Peterson de las Bibliotecas del MIT; Amanda Ghassaei, ingeniera de investigación en Adobe Research; Daniel Starza Smith, profesor de literatura inglesa de comienzos de la Edad Moderna en el King’s College de Londres; Holly Jackson, estudiante de grado en el MIT; Erik Demaine, profesor de EECS; Martin Demaine, ingeniero en robótica de CSAIL y artista residente Angelika and Barton Weller en EECS; Graham Davis y David Mills, del Instituto de Odontología de la Universidad Queen Mary de Londres; Rebekah Ahrendt, profesora asociada de musicología en la Universidad de Utrecht; Nadine Akkerman, profesora de literatura inglesa de comienzos de la Edad Moderna en la Universidad de Leiden; y David van der Linden, profesor adjunto de historia de comienzos de la Edad Moderna en la Universidad Radboud de Nimega.
Esta investigación recibió financiación parcial mediante subvenciones de la Fundación Seaver, la Fundación Delmas, la Academia Británica y la Nederlandse Organisatie voor Wetenschappelijk Onderzoek.



