El mes pasado, en un debate sobre la Cuarta Revolución Industrial y la dirección que tomará, Klaus Schwab, fundador del Foro, invitó a los lectores a “mirar 10 años hacia el futuro y hacer algunas predicciones”. El futuro que imaginó estaba formado por farmacias robotizadas, máquinas que leen la mente y coches impresos en 3D. Pues bien, ese futuro podría estar aún más cerca de lo que pensábamos al principio.
Hace unos meses, una startup neerlandesa anunció sus planes de construir el primer puente impreso en 3D del mundo sobre un canal de Ámsterdam. MX3D utilizará brazos robóticos que calientan el acero a 1.500 °C para imprimir el puente, que esperan terminar el próximo año.
Ya se ha construido un prototipo del puente, como puede verse en este vídeo de CNN Money.
Los robots comenzarán en un lado del canal y construirán poco a poco una estructura autoportante a partir de metal fundido. El procedimiento, que el CTO Tim Geurtjens denomina “imprimir fuera de la caja”, permite que los brazos robóticos especiales impriman metal fundido en el aire y avancen junto con el propio puente.
Joris Laarman, diseñador del puente, explicó la idea que hay detrás: “Este puente mostrará cómo la impresión 3D entra por fin en el mundo de los objetos funcionales a gran escala y de los materiales sostenibles, al tiempo que permite una libertad de forma sin precedentes. El simbolismo del puente es una hermosa metáfora que conecta la tecnología del futuro con la ciudad antigua, de un modo que saca lo mejor de ambos mundos.”
Si el proyecto tiene éxito, demostrará cómo la impresión 3D puede utilizarse como alternativa eficiente a los grandes proyectos de infraestructura. Una encuesta reciente realizada por el Consejo de Agenda Global sobre el Futuro del Software y la Sociedad del Foro Económico Mundial reveló que el 86 % de los encuestados creía que un coche impreso en 3D estaría en el mercado para 2025, y el 81 % afirmó que el 5 % de los productos de consumo se imprimiría en 3D.
Pero, como otro informe de los Consejos de Agenda Global del Foro señaló, este tipo de desarrollo sí plantea preguntas importantes sobre si —o más bien cuándo— los robots harán obsoletos ciertos empleos: “Con una tecnología que avanza a toda velocidad y deja atrás a algunas personas, tenemos dos opciones: intentar frenar el progreso o averiguar qué debemos hacer para ayudar a quienes están siendo desplazados.” La elección que hagamos determinará casi con toda seguridad la dirección que tomará la próxima Cuarta Revolución Industrial.
Autor: Donald Armbrecht es escritor independiente y productor de redes sociales.
Imagen: Visualización del proyecto del puente MX3D.




