Las mujeres representan el 43 % de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo.
Las empresas de agrotecnología promocionan cada vez más sus productos entre las mujeres.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial expone los argumentos empresariales para dirigir los productos de agrotecnología a las agricultoras.
Al terminar su jornada laboral, Vanita Tai Vithhal, de 35 años, navega por YouTube en su teléfono inteligente y ve vídeos sobre las mejores prácticas agrícolas para las labores cotidianas. Esto le ayuda a aumentar la producción de sus cultivos y sus beneficios. Además, amplía lo que aprende en línea con sesiones mensuales de formación sobre cómo la tecnología agrícola, o agrotecnología, puede ayudar a las agricultoras a obtener mejores resultados.
Los resultados han sido positivos, contó Vanita al Foro Económico Mundial. En los últimos cuatro años, la producción de arroz ha aumentado un 25 % en las cuatro acres que ella y su familia poseen y trabajan en el estado indio de Maharashtra.
Las mujeres representan el 43 % de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo. Con demasiada frecuencia, mujeres como Vanita encuentran obstáculos para acceder a recursos y oportunidades que les permitirían hacer crecer sus negocios. Los hombres encuentran menos obstáculos para acceder a estos factores fundamentales. Cerrar esta brecha de género puede aumentar la producción agrícola entre un 20 % y un 30 %.
Ahora, un nuevo informe de análisis del Foro Económico Mundial, titulado «Agrotecnología para las agricultoras: argumentos empresariales a favor del crecimiento inclusivo», muestra cómo las empresas de agrotecnología pueden aprovechar el potencial de las agricultoras para mejorar su perfil empresarial y ampliar su base de clientes mediante tecnologías inclusivas en materia de género. La tecnología agrícola aumenta la producción y los ingresos, por lo que atender a las agricultoras ofrece un enorme potencial empresarial.
Las empresas de agrotecnología pueden aplicar la fórmula de las «5 P» —producto, precio, promoción, plaza y personas— para encontrar la clave de cómo crear una clientela de agricultoras y atenderla mejor. Adoptar las «5 P» implica profundizar en el diseño de los productos, mejorar su asequibilidad, promoción y distribución, e invertir en capital humano para lograr los resultados deseados.
Un sector agrícola mundial en transformación
Las mujeres que trabajan en el sector agrícola de las economías en desarrollo suelen enfrentarse a barreras estructurales, como la alfabetización digital y los roles de género percibidos, así como al acceso restringido a la propiedad de la tierra, los servicios financieros e incluso los teléfonos inteligentes.
Por ello, a las empresas de agrotecnología puede resultarles difícil llegar a las agricultoras para ofrecerles sus servicios. Esto se debe a varios factores, entre ellos: la falta de acceso a datos desglosados por género que ayudarían a las empresas a desarrollar soluciones adaptadas a las mujeres; el elevado coste inicial de captar clientes mediante el marketing; los gastos de divulgación; y la escasa representación de las mujeres en puestos directivos.
Pero hay motivos para la esperanza, como muestra el informe del Foro. Existen sólidos argumentos empresariales para que las compañías inviertan en productos de agrotecnología inclusivos en materia de género. Además, cada vez hay más mujeres dedicadas a la agricultura en todo el mundo, y se está cerrando la brecha de género en el acceso a los teléfonos inteligentes. Esto significa que las mujeres tienen cada vez más acceso a herramientas en línea para formarse, crear redes de contactos, obtener financiación y hacer negocios.
También está cambiando significativamente la percepción de las mujeres como segmento de mercado clave entre las empresas de agrotecnología. Las empresas han empezado a reconocer que deben ser inclusivas en materia de género para ganarse credibilidad en los mercados rurales.
Casos prácticos: cómo ayuda la agrotecnología a las agricultoras
En la última década se han logrado avances importantes en la aplicación de la agrotecnología para mejorar la cadena de suministro. El uso de tecnologías como la inteligencia artificial (IA), la cadena de bloques y el internet de las cosas (IoT) ha permitido a los agricultores acceder a datos transparentes y actualizaciones en tiempo real sobre las condiciones del suelo, los patrones meteorológicos, la salud de los cultivos, la detección de plagas y mucho más.
En Brasil, por ejemplo, la empresa de tecnología financiera Nagro Agro Crédito ha logrado resultados tangibles al empoderar a más de 1.500 agricultoras de todo el país mediante soluciones de crédito adaptadas a sus necesidades, trabajando activamente para reducir sus tasas de impago y situándolas en primera línea de las actividades agrícolas mediante su avanzada plataforma de datos, AgriSK.
En Ghana, la empresa de agrotecnología Farmerline utiliza tecnología móvil para ofrecer información agrícola esencial, servicios financieros y recursos de la cadena de suministro a pequeños agricultores y agregadores. Farmerline trabaja con un equipo en el que más del 50 % de los agregadores son mujeres, para empoderar a las emprendedoras y agricultoras. Hasta la fecha, el programa ha beneficiado a más de 2.000 personas.
UPL, una empresa mundial de soluciones agrícolas con sede en Bombay, ofrece soluciones de agricultura sostenible que cuentan con la participación de agricultoras e incluyen productos para la protección de cultivos y tratamientos de semillas. UPL utiliza plataformas digitales para brindar apoyo agrícola con el fin de combatir el aumento de los costes agrícolas y la disminución de los rendimientos. Actualmente, el programa de UPL abarca una zona de influencia de 25.000 acres para ingenios azucareros en Maharashtra, de los cuales más de 2.000 acres son gestionados por mujeres.
Yara India, una empresa de nutrición de cultivos, produce fertilizantes de alta calidad y ofrece asesoramiento sobre las mejores prácticas para mejorar la eficiencia agrícola. Sus programas de desarrollo de capacidades han demostrado que las agricultoras responden mejor a la formación. Yara considera que invertir en las agricultoras puede ser fundamental para lograr un ecosistema agrícola más inclusivo y convertirlas en clientas prometedoras para sus productos.
Bayer India se ha asociado con la Corporación de Desarrollo de las Mujeres del Estado de Maharashtra para empoderar a las agricultoras mediante tecnologías agrícolas modernas. En el marco de Better Life Farming Alliance, se han establecido 27 centros Krishi Seva Kendras (KSK) gestionados por mujeres, que desde 2021 han beneficiado a más de 12.000 agricultores.
Acción de múltiples partes interesadas en favor de las mujeres en la agricultura
Aunque las empresas pueden idear soluciones más innovadoras y adaptadas a las agricultoras, los gobiernos deben abordar los problemas sistémicos a los que se enfrentan las mujeres: las restricciones a la propiedad de la tierra, el menor acceso a teléfonos inteligentes e internet, la alfabetización digital y los sesgos de género.
Es poco probable que los esfuerzos aislados de las empresas por adoptar técnicas inclusivas en materia de género generen un cambio generalizado. Sin embargo, la colaboración entre múltiples partes interesadas y un enfoque interseccional para mejorar las prácticas agrícolas y el sistema de seguridad alimentaria tienen un verdadero potencial para generar impacto. La colaboración entre los gobiernos, el sector privado y las organizaciones de desarrollo puede allanar el camino para que la agrotecnología inclusiva en materia de género se convierta en la norma.
Mientras el mundo afronta la crisis climática, combatir la inseguridad alimentaria contando con las agricultoras para mejorar la producción agrícola tendrá un impacto duradero en el sector agrícola.
Es probable que las empresas de agrotecnología que aprovechen la oportunidad de promover la inclusión de género en el diseño y la tecnología destaquen en el mercado y contribuyan al desarrollo sostenible.
Con aportaciones de Shreejit Borthakur, responsable de Agrotecnología, C4IR India.



