Los mundos virtuales en línea ya se utilizan para ayudar a quienes trabajan en los ámbitos médico y humanitario.
Estos espacios permiten desarrollar o aprender nuevas habilidades sin afectar al mundo físico.
La Organización Mundial de la Salud utiliza actualmente cámaras de 360° para crear modelos 3D de servicios de urgencias y mejorar el flujo de pacientes.
La pandemia ha generado una nueva dependencia de las tecnologías en línea para trabajar y relacionarse socialmente. La tecnología inmersiva, como la que se utiliza en los videojuegos en 3D, la realidad virtual y la realidad aumentada puede diseñarse ahora de modo que la persona que la experimenta se vea transportada a un mundo en línea con una intensa vida social.
Esto comenzó con el diseño de juegos de rol multijugador masivos en línea y continúa con otras plataformas para vivir en una realidad digital transformada mediante actividades con propósito, como la plataforma Second Life.
Durante los confinamientos por la pandemia, quienes jugaban juegos de rol en línea siguieron teniendo acceso a amplias redes sociales con muchas personas en mundos virtuales. Los jugadores se comunicaban gratis con cientos de personas más en el servidor de voz en tiempo real Discord.
La combinación de un videojuego inmersivo en 3D y comunicaciones de voz en tiempo real creó un espacio reconfortante cuando el mundo exterior quedó aislado.
Pero los mundos de juego no son solo para la comunidad recreativa. Esta forma de inmersión basada en la experiencia con un ordenador de escritorio ha llegado también a los ámbitos médico y humanitario.
Creación de simulaciones de mundos de juego
Un mundo de juego es un mundo alternativo que puede transportar a los usuarios a mundos virtuales. Esto significa que, en entornos empresariales, académicos o de asesoramiento personal, las personas también pueden aprender y practicar cómo ampliar sus habilidades en el espacio virtual.
Quizá lo más importante sea que un mundo de juego no es un juego. No tiene condiciones para ganar ni perder. Es simplemente un mundo de fantasía inmersivo creado con la intención de fomentar la interacción con su entorno. Visitar un mundo de juego es como visitar una ciudad o un continente, o incluso el interior de un servicio de urgencias, donde unas reglas, llamadas mecánicas de juego, rigen las capacidades de los jugadores. No es un juego porque no está diseñado para entretener, sino para entretener y cambiar el comportamiento.
Un mundo de juego tiene algunos componentes esenciales básicos. El primero es una narrativa, o historia. Si se utilizara, por ejemplo, para la formación médica, el mundo podría ser el interior de un servicio de urgencias.
Mundos de juego para personal médico y de ayuda humanitaria
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está creando este tipo de simulaciones. Con una cámara de 360° podemos grabar cualquier servicio de urgencias del mundo y convertirlo después en un modelo 3D que se puede ver en un ordenador de escritorio o ampliar para que el usuario se encuentre dentro de esa reproducción virtual.
La Academia de Aprendizaje de la OMS está creando código para admitir pacientes simulados, cada uno con su propia trayectoria vital. Se pueden salvar vidas virtuales gestionando el flujo de pacientes durante una simulación de víctimas en masa. El software puede predecir cuántos minutos se pueden ahorrar con un triaje cuidadoso.
Los mundos de juego pueden ser más fantásticos y estar orientados a aumentar el disfrute del aprendizaje, especialmente cuando la materia es compleja. La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas han creado videojuegos para aprender sobre los respectivos problemas a los que responden.
Actualmente, junto con el Programa Mundial de Alimentos, nuestro equipo —formado por una empresa de videojuegos, profesionales del aprendizaje y expertos de las Naciones Unidas en Roma— está creando un juego de exploración totalmente inmersivo. Estamos trabajando en un mundo de juego para el personal de las Naciones Unidas que le ayudará a aprender a proteger a las poblaciones vulnerables y a rendir cuentas en su labor sobre el terreno.
El mundo de juego presenta varios ciclos de participación (cosas que hacer) que lo hacen atractivo para quienes participan.
Cuando hay que enseñar en unas pocas horas los detalles de un manual de 40 páginas, un mundo de videojuegos es una opción acertada. A corto plazo, la capacidad de las personas para recordar el texto que leen es limitada, y su recuerdo disminuye con el tiempo, pero cuando las personas aprenden procedimientos en un mundo de videojuegos, muestran un alto nivel de participación y retienen la información.
La fantasía abarca una simulación
Dos términos se han vuelto esenciales para describir lo que ocurre en los mundos de juego: «autopoiesis», que significa autoorganización o autogeneración; e «hiperrealidad», término acuñado por el sociólogo posmoderno francés Jean Baudrillard, que se refiere a «la generación mediante modelos» de algo real «sin origen ni realidad».
Un mundo de juego tiene su propia «física digital», distinta de la física del mundo real, lo que lo diferencia de una simulación. Un mundo de juego es un lugar donde pueden crearse cosas nuevas y la persona vive entre objetos fantásticos. La hiperrealidad autopoiética es un espacio digital donde se incita al jugador a alcanzar objetivos en una fantasía que abarca una simulación.
Los académicos de todo el campo de los medios digitales trabajan intensamente para crear una especie de fusión entre el sistema nervioso humano y la tecnología. Esto significa que el límite entre ambos se volverá imaginario, por ejemplo, cuando los médicos utilicen tecnologías remotas para realizar procedimientos médicos.
Pero el significado más amplio es que, a medida que la realidad virtual siga madurando, iremos viviendo cada vez más aspectos de nuestra vida en el espacio digital. Hemos visto muchos ejemplos de ello durante la pandemia, entre ellos nuevos usos de Zoom y las redes sociales para sustituir el lugar de trabajo y el contacto cara a cara.
Los mundos de juego digitales son lugares donde podemos vivir, jugar y trabajar juntos a grandes distancias, sintiendo que estamos en un espacio reconfortante donde conectamos.


