Cómo puede ayudarnos la tecnología a lograr la cobertura sanitaria universal

A monitor shows a three-dimensional image of a human heart at the Klaus-Tschira-Institute for Integrative Computational Cardiology, department of the Heidelberg University Hospital (Universitaetsklinikum Heidelberg), in Heidelberg, Germany, August 14, 2018. Picture taken August 14, 2018
Digital technology has a crucial role to play in achieving access to healthcare for allImage: REUTERS/Ralph Orlowski
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Esta semana, la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) se reúne en Ginebra para abordar la implementación de los objetivos relacionados con la salud de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con especial atención a cómo hacer realidad la cobertura sanitaria universal (CSU).

A principios de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el borrador de suEstrategia mundial sobre salud digital, que sitúa las iniciativas de salud digital y un mayor uso de la tecnología y los sistemas de información sanitaria en el centro de los esfuerzos por lograr un acceso asequible y universal a la atención. Aunque la atención de la AMS se centra, comprensiblemente, en el papel del sector público, ningún organismo gubernamental, ONG o empresa puede resolver por sí solo la multitud de desafíos que impiden alcanzar la cobertura sanitaria universal. Lograr la CSU para 2030 solo será posible si creamos un ecosistema colaborativo que haga del sector privado y los gobiernos actores fundamentales de la transformación digital.

En el sector de la tecnología sanitaria, veo cómo se está poniendo a disposición una potente combinación de innovaciones en datos y tecnología que puede hacer posible una revolución en la atención sanitaria basada en el valor. Ahora los gobiernos pueden acelerar con confianza el despliegue de la conectividad y la tecnología para lograr un impacto real y ampliar la escala de sus sistemas de salud.

La digitalización en curso y la introducción de nuevas tecnologías, como la telesalud, ya están derribando barreras y creando sistemas de atención sanitaria centrados en el paciente. Esta tendencia se disparará en 2019 y en adelante, a medida que se reconozcan cada vez más los beneficios de trasladar tareas a entornos de atención menos intensiva o incluso al hogar, y cambien las expectativas de los consumidores digitales respecto de la atención sanitaria.

Telesalud e IA: la innovación acerca a los pacientes a la atención

En los países desarrollados, el paso a la telesalud ayuda a eliminar los tiempos de espera y a reducir los costos de transporte, pero también desempeña un papel esencial para mejorar el acceso a la atención de los pacientes en países emergentes y zonas rurales (las comunidades de zonas rurales tienen la mitad de probabilidades de acceder a la atención que sus homólogas urbanas).

Otra área de innovación apasionante, con un gran potencial para facilitar la prestación de cobertura sanitaria universal, es la inteligencia artificial (IA). La IA está cambiando la forma en que tratamos a los pacientes al ofrecer planes de tratamiento personalizados y tiene un gran potencial para mejorar los resultados de los pacientes y la eficiencia en la prestación de atención. Sin embargo, el verdadero valor de la IA solo puede aprovecharse al combinarla con el conocimiento del contexto clínico y operativo en el que se utiliza: un enfoque centrado en las personas que llamamos «inteligencia adaptativa».

Combinadas con la robótica y la automatización, estas tecnologías ayudarán en última instancia a los médicos a dedicar más tiempo a sus pacientes. Sin embargo, para hacerlo posible, es necesario invertir en mejorar las competencias de los profesionales sanitarios para que se adapten a las nuevas tecnologías y descubrimientos, y cambiar la forma en que formamos a los estudiantes de medicina. La OMS estima que para 2035habrá un déficit mundial de alrededor de 12,9 millones de profesionales sanitarios cualificados; es decir, matronas, enfermeros y médicos. Algunos países ni siquiera tienen facultades de medicina propias para formar a profesionales sanitarios, por lo que existe una necesidad real de que estas tecnologías ayuden a cerrar la brecha.

Nuevos modelos de atención sanitaria y hospitales del futuro impulsarán el cambio

Muchos de los médicos actuales y, sin duda, la próxima generación de profesionales de la medicina trabajarán en los hospitales del futuro. Estos hospitales se construirán en gran medida en torno a la tecnología: la IA, la telesalud y la atención conectada serán la norma, y computadoras y algoritmos avanzados se harán cargo de las tareas administrativas y rutinarias, mejorando tanto la calidad como la asequibilidad de la atención.

Aunque los desafíos tecnológicos y de conectividad que plantea esta visión son considerables, es importante no perder de vista que el paciente es el elemento más importante en la prestación de atención. Para avanzar hacia un sistema de atención basado en el valor y centrado en el paciente, debemos medir nuestro progreso en función de lo que en Philips llamamos el «cuádruple objetivo»: apoyar un estilo de vida saludable y mejorar la experiencia del paciente, mejorar los resultados de salud, reducir los costos de la atención sanitaria y mejorar la vida laboral de los profesionales sanitarios.

Las alianzas innovadoras entre los sectores público y privado amplían el alcance y el impacto de la transformación digital

La digitalización solo puede dar resultados mediante alianzas innovadoras que reúnan a organizaciones para alcanzar un propósito común. Por eso nos hemos asociado con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)para mejorar la salud y el bienestar de 50 millones de mujeres y niñas en países donde los desafíos sanitarios son mayores.

A través de esta alianza, desarrollaremos y ampliaremos soluciones sanitarias de alta calidad, impulsadas por tecnologías de vanguardia y respaldadas por financiación innovadora, para atender a las comunidades más vulnerables y de más difícil acceso. El trabajo comienza con un proyecto piloto en Congo-Brazzaville, donde colaboramos con el UNFPA para garantizar que las mujeres de las comunidades más pobres tengan más posibilidades de vivir embarazos saludables y partos seguros, y reciban la atención que tanto ellas como sus recién nacidos necesitan en cada etapa.

La colaboración también reforzará los esfuerzos continuos del UNFPA para desarrollar la capacidad de los países de recopilar, analizar y utilizar datos sanitarios con el fin de tomar decisiones más eficaces.

Espero que la Asamblea Mundial de la Salud comparta nuestro enfoque en la innovación, el liderazgo responsable y los ecosistemas colaborativos durante sus debates de esta semana, y que veamos compromisos y directrices concretos que nos acerquen a la cobertura sanitaria universal. Con el poder de la tecnología y las herramientas digitales en nuestras manos, y con la voluntad de los sectores público y privado de trabajar juntos, tenemos más posibilidades de hacer realidad la CSU para 2030.

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