
Hoy hace veinte años, el primer clon del mundo creado a partir de células de un mamífero adulto hizo su aparición pública. Dolly, una oveja de raza Finn Dorset, fue presentada al público en 1997, después de que científicos del Instituto Roslin de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, implantaran el núcleo celular de una oveja en un óvulo que luego fue fecundado para crear un clon.
La presentación de Dolly desató un intenso debate sobre el valor práctico y la ética de la clonación, incluida la posibilidad de clonar seres humanos. Actualmente, más de 40 países —entre ellos el Reino Unido, Francia, Alemania y Japón— prohíben formalmente la clonación humana. En otros países, incluidos Estados Unidos y China, no existe una prohibición legal al respecto.
En el aniversario de la presentación de Dolly, presentamos cinco hallazgos destacados sobre la clonación y la opinión pública:
1. Nunca se ha clonado a ningún ser humano, aunque los científicos sí han clonado animales distintos de Dolly, entre ellos perros, cerdos, vacas, caballos y gatos. Una de las razones es que la clonación puede introducir graves errores genéticos, que pueden provocar una muerte prematura y dolorosa. Al mismo tiempo, laboratorios de varios países han clonado con éxito embriones humanos con el propósito de producir células madre que puedan utilizarse en terapias médicas.
2. Ocho de cada diez adultos estadounidenses (81%) afirman que clonar a un ser humano no es moralmente aceptable, según una encuesta de Gallup de mayo de 2016. Desde 2001, la oposición a la clonación humana ha sido abrumadora. En 2016, solo el 13% de los adultos considera que la clonación es moralmente aceptable.
3. Los estadounidenses están divididos respecto a si se clonará a seres humanos en un futuro próximo. En una encuesta del Pew Research Center de 2010, el 48% de los adultos afirmó que, para 2050, definitivamente o probablemente se clonaría a un ser humano, frente al 49% que dijo que tal acontecimiento no ocurriría.
4. La opinión pública está dividida sobre la posibilidad de utilizar la clonación para devolver a la vida a especies animales que están actualmente extintas, como la paloma migratoria o incluso el mamut lanudo. Aunque quizá no sea posible resucitar a los dinosaurios, al estilo de Jurassic Park, dado que desaparecieron hace decenas de millones de años, los científicos podrían, en principio, utilizar muestras de tejido más recientes para devolver a la vida especies extintas más recientemente. En una encuesta del Pew Research Center de 2013, la mitad de los adultos encuestados (50%) afirmó que, para 2050, los investigadores podrán utilizar la clonación para resucitar especies extintas; el 48% predijo que tal avance no se produciría.
5. A menos estadounidenses les preocupa la clonación de animales que la posibilidad de clonar seres humanos, según la misma encuesta de Gallup de 2016. Aun así, la mayoría de los adultos (60%) afirma que clonar animales como Dolly está mal desde el punto de vista moral, frente al 34% que dice que es moralmente aceptable. Desde 2001, ha habido poco o ningún cambio en estas cifras.


