Lilium, con sede en Alemania, ha publicado un vídeo que muestra lo que, según afirma, es la primera serie exitosa de vuelos de prueba del Eagle, su prototipo de pequeño avión totalmente eléctrico. El pasado diciembre, Lilium consiguió algo menos de 11 millones de dólares en financiación para desarrollar un servicio de vuelos bajo demanda similar al de Uber que ayude a aliviar la congestión urbana.
No es exactamente un coche volador —no tiene modo de conducción por carretera—, pero el Eagle ofrece gran parte de la flexibilidad que los hace atractivos. La clave del plan de Lilium es el despegue vertical que se muestra en el vídeo, que le permitiría operar sin pista y recoger pasajeros en las azoteas. El Eagle está propulsado por motores eléctricos a reacción, cuyo empuje se redirige hacia abajo mediante conductos móviles durante el despegue y el aterrizaje.
Lilium hace afirmaciones realmente impresionantes sobre su vehículo: dice que puede alcanzar una velocidad máxima de unos 186 millas por hora y recorrer 186 millas con cada carga. En declaraciones a The Verge, el cofundador de Lilium, Patrick Nathen, afirma que la aeronave utiliza «la misma batería que se puede encontrar en cualquier Tesla», y la empresa asegura que el consumo de energía del Eagle durante el vuelo es comparable al de un coche eléctrico.
El prototipo actual tiene dos asientos y lo guía un piloto humano, pero Lilium ha dicho que está desarrollando una versión de cinco plazas pilotada por sistemas autónomos.
Sin embargo, hay obstáculos importantes para que pronto veamos taxis voladores en una ciudad cercana. Aunque ha dicho que quizá algún día se ocupe del vuelo eléctrico, el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, también ha cuestionado el potencial de las aeronaves pequeñas en las ciudades. Entre otros puntos, Musk dice que generarían una cantidad excesiva de ruido y turbulencias, y que podrían «soltar un tapacubos y guillotinarte».
El problema del ruido por sí solo ha dado lugar a restricciones a los vuelos urbanos en los últimos años; en 2010, la ciudad de Nueva York restringió los recorridos turísticos en helicóptero. Sin embargo, es probable que las aeronaves eléctricas sean más silenciosas que los helicópteros de gasolina.
Los posibles obstáculos no han frenado los esfuerzos recientes por desarrollar tanto pequeños taxis aéreos como el Eagle como auténticos coches voladores, capaces de circular por carretera y volar. Al menos cuatro empresas han anunciado prototipos o presentado vehículos de producción.


