Una característica distintiva de la Cuarta Revolución Industrial (4IR) es la convergencia de los mundos digital y físico, que a su vez está difuminando los límites tradicionales a lo largo de la cadena de valor.
La impresión 3D, por ejemplo, puede ayudar a las empresas a satisfacer la creciente demanda de personalización de productos por parte de los consumidores. La marca de moda Ministry of Supply ahora utiliza escaneo e impresión 3D en sus tiendas para crear suéteres adaptados al perfil térmico de cada persona en menos de 90 minutos.
Por supuesto, este es solo un ejemplo. El alcance de los cambios que están en marcha es demasiado amplio para describirlo aquí. En cambio, este artículo señala una innovación específica del modelo de negocio —las plataformas de producción de la 4IR— que puede ayudar a los actores de toda la cadena de valor a adaptarse y prosperar en la Cuarta Revolución Industrial gracias al poder de las tecnologías digitales.
Los modelos tradicionales dan paso a las plataformas
Para mantenerse al día con el ritmo del cambio, las empresas deben abandonar el modelo actual, en gran medida vertical y basado en activos propiedad de la empresa, y adoptar plataformas de producción horizontales entre empresas.
Las plataformas emergentes en las principales cadenas de valor pertenecen a una de dos categorías: informativas y físicas. Las plataformas informativas promueven el intercambio de datos y la coordinación dentro de la cadena de suministro para propiciar mejores decisiones y conocimientos, incluida una mayor precisión de las previsiones, la colaboración y la gestión de riesgos. Las plataformas físicas facilitan el intercambio de activos físicos mediante la tecnología, con el fin de mejorar la manipulación de productos y la eficiencia de los flujos a un menor coste.
El problema del modelo tradicional, dicho sin rodeos, es que carece de la diversidad de perspectivas y la amplitud de capacidades necesarias para responder a las expectativas más variadas, impredecibles e intensas que hoy se plantean a las empresas. Además, cuando las empresas buscan fuera de sus cadenas de suministro lo que necesitan, el proceso suele verse muy obstaculizado por los límites organizativos tradicionales. La respuesta es demasiado lenta. No pueden seguir el ritmo.
Las plataformas de producción de la 4IR pueden ayudar a las empresas a satisfacer las nuevas demandas del mercado al combinar activos digitales y físicos, y reunir a varias empresas e incluso a consumidores para mejorar el desempeño.
Estos son algunos ejemplos incipientes de plataformas de producción de la 4IR que están surgiendo en varias funciones de la cadena de suministro:

Planificar: Blue Yonder, una plataforma en la nube basada en aprendizaje automático para la previsión predictiva de la demanda y la optimización del inventario, ofrece una modalidad flexible de pago por uso a las empresas que buscan aprovechar el potencial de la IA y el aprendizaje automático. Las empresas participantes aportan datos para entrenar los algoritmos subyacentes en función de las dinámicas de distintas categorías de productos, países y canales. Estos datos de entrenamiento ayudan a perfeccionar el algoritmo de IA subyacente, en beneficio de todos los participantes de la red, incluidas empresas que compiten directamente entre sí.
Fabricar: Drishti es una empresa que aprovecha la tecnología de visión artificial basada en IA para captar y analizar la actividad humana dentro de las fábricas e identificar oportunidades de optimización. Cuando clientes como Foxconn, GE o UPS se incorporan a la plataforma de suscripción de Drishti, aportan valiosos datos de entrenamiento y casos de uso para perfeccionar el motor subyacente de análisis del movimiento, lo que beneficia a todos los participantes.
Entregar: Flexe ofrece espacio de almacenamiento bajo demanda a empresas de Estados Unidos. Su interfaz de gestión de operaciones en la nube permite a los propietarios de almacenes y a las empresas anunciar la capacidad disponible en la plataforma, para que los clientes (por ejemplo, minoristas y marcas) puedan alquilar el espacio de almacenamiento que les sobra. Este enfoque tipo Airbnb para conseguir espacio de almacén ofrece a minoristas y marcas una opción de bajo riesgo y bajo coste para probar nuevos conceptos de entrega omnicanal, como proyectos piloto de entrega en el mismo día cerca de zonas clave, sin construir sus propios centros de distribución exclusivos.
Estos ejemplos son solo un anticipo de lo que vendrá cuando las empresas comprendan el potencial de desempeño que pueden aprovechar al participar en plataformas de producción de la 4IR.
Por ejemplo, cuando la impresión 3D de metal alcance el umbral de viabilidad económica, proveedores de logística global como DHL o UPS podrían ofrecer granjas de impresión 3D ubicadas en sus respectivos centros de distribución para atender a sectores de alto margen basados en la personalización, como el sector médico y el mercado posventa entre empresas. A las empresas que no aprovechen estas oportunidades pronto les puede resultar difícil competir.
Grandes cambios
La transición a las plataformas de producción de la 4IR cambiará radicalmente la forma en que los fabricantes crean valor y atienden a sus clientes. Estos son algunos de los grandes cambios que probablemente surgirán:
De los activos propios a la orquestación. Los fabricantes se diferenciarán principalmente al aprovechar plataformas de capacidades externas a la empresa para crear productos y experiencias innovadores, en lugar de depender, como es habitual, de poseer y operar eficientemente activos a gran escala. Las competencias esenciales deben pasar de gestionar grandes jerarquías a orquestar con agilidad empresas de menor tamaño.
De los flujos lineales a las redes de valor. Los consumidores dejan de considerarse únicamente usuarios finales de los productos y pasan a ser participantes activos de la cadena de suministro: desde la definición de conceptos de productos hasta el reparto de última milla. Los papeles de proveedores, fabricantes, socios de canal y consumidores se irán difuminando cada vez más.
De la torre de control a la ausencia de torre.La gobernanza pasa de un sistema de mando y control desde una torre digital regido por indicadores clave de desempeño (KPI) a equipos descentralizados, sin torre de control, que permiten tomar decisiones ágiles y actuar con espíritu emprendedor.
De la tasa interna de rentabilidad a la financiación de capital riesgo.La financiación corporativa tradicional basada en la tasa interna de rentabilidad da paso a un enfoque de capital riesgo que invierte por etapas y considera plenamente el coste de oportunidad estratégico de no experimentar con nuevos modelos de negocio y operativos.
Fundamentos esenciales
Las plataformas de producción de la 4IR podrían caer fácilmente en situaciones en las que «el ganador se lo lleva todo», prácticas monopolísticas o usos poco éticos de los datos, por mencionar algunos posibles riesgos. Es necesario abordar todos estos riesgos de forma proactiva. Desde el principio deben incorporarse tres fundamentos.
Confianza.Las plataformas no pueden alcanzar una adopción generalizada sin una confianza inherente. Un buen punto de partida sería invitar a los posibles participantes de la plataforma a redactar un código de conducta compartido, amplio y jurídicamente exigible.
Reeducación. Las plataformas de producción de la 4IR requerirán muchas más personas con competencias y capacidades que combinen las disciplinas tradicionales de operaciones e ingeniería con la ciencia de datos y la informática, la etnografía y el pensamiento de diseño humanista. Por tanto, las empresas y otras entidades que prevean participar en estas plataformas deben estar dispuestas a realizar inversiones significativas para desarrollar más competencias y capacidades convergentes, necesarias para una colaboración eficaz entre disciplinas y empresas.
Seguridad de los datos. Los datos se han convertido en el activo más valioso de la Cuarta Revolución Industrial, pero las plataformas de producción de la 4IR exigen por naturaleza que los participantes compartan sus datos. Desde el inicio deben establecerse reglas claras para el intercambio de datos y criterios de ciberseguridad.
Cómo adelantarse a la evolución de las plataformas
La tecnología no es toda la respuesta. Las plataformas de producción de la 4IR solo prosperarán cuando todas las partes interesadas reconozcan que la colaboración y la copropiedad son un medio para alcanzar la competitividad en la Cuarta Revolución Industrial. Crear plataformas de producción de la 4IR ayudará a las empresas a:
⦁ Responder de forma rentable al creciente poder de los consumidores y a sus demandas de personalización
⦁ Probar y ampliar capacidades de la cadena de suministro totalmente nuevas a un coste asequible
⦁ Ajustar la capacidad laboral y de activos para reflejar las cambiantes realidades del mercado, en lugar de los planes históricos
⦁ Reducir su huella de carbono por debajo incluso de la de las cadenas de suministro convencionales mejor gestionadas en la actualidad
Para los directivos, el reto no consiste en predecir el tipo exacto ni el momento en que surgirán las futuras plataformas de producción de la 4IR en sus sectores o en las distintas funciones de la cadena de suministro. Consiste en aprender a integrar una mentalidad de plataforma en su modelo de negocio y su cadena de suministro.
A medida que las empresas dan pasos importantes hacia la implementación de plataformas de producción de la 4IR, los responsables políticos pueden promover de forma proactiva su democratización en ecosistemas de producción en evolución.
Las medidas que adopten las empresas para implementar y ampliar plataformas de producción entre compañías deberían complementar, cuando corresponda, las medidas nacionales o regionales, ya que las plataformas de producción de la 4IR serán un motor cada vez más esencial del crecimiento económico mundial.


