La economía de Sudáfrica en 5 gráficos

Illustration photo shows a two-rand coin above a South Africa flag April 12, 2017. REUTERS/Thomas White/Illustration - RC16482C97B0
Education, reskilling and jobs creation have a key part to play in South Africa’s future.Image: REUTERS/Thomas White/Illustration
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Este año se cumple un cuarto de siglo desde que Sudáfrica se convirtió en una democracia, y sus ciudadanos votan en las sextas elecciones desde los primeros comicios posteriores al apartheid, celebrados en 1994.

Sea cual sea el resultado —una victoria del partido gobernante, el ANC, y del presidente Cyril Ramaphosa, o que los opositores Economic Freedom Fighters (EFF) y Democratic Alliance obtengan escaños—, sin duda queda trabajo por hacer para superar la desigualdad e impulsar la economía.

Estos cinco gráficos revelan la situación del país:

1. Sigue siendo uno de los países «más desiguales» del mundo

Image: Banco Mundial

Cuando el apartheid llegó a su fin en 1994, Sudáfrica fue considerada el país más desigual del mundo.

Aunque alrededor de 2,3 millones de sudafricanos salieron de la pobreza entre 2006 y 2015, el informe de 2018 del Banco Mundial sobre Cómo superar la pobreza y la desigualdad en Sudáfrica también concluyó que la desigualdad de la riqueza persiste a lo largo de la histórica división racial.

«La desigualdad se ha mantenido obstinadamente alta. Sudáfrica es uno de los países más desiguales del mundo, y la desigualdad en el consumo ha aumentado desde 1994.

«La desigualdad de la riqueza es alta y ha ido en aumento con el tiempo. Un mercado laboral polarizado genera una gran desigualdad salarial. La movilidad intergeneracional es relativamente baja y constituye un obstáculo para reducir la desigualdad», señala el informe.

2. El desempleo es elevado

La clave para reducir la desigualdad es la creación de empleo «de manera inclusiva», señaló el informe del Banco Mundial.

Sudáfrica tiene una de las tasas de desempleo más persistentes del mundo, que actualmente se sitúa en el 27%.

Desde 2000, el año posterior a la salida de Nelson Mandela de la presidencia, hasta 2018, la tasa de desempleo promedió poco más de una cuarta parte de la población activa. Alcanzó un máximo histórico del 31,2% en 2003 y un mínimo histórico del 21,5% en 2008.

Pero el desempleo entre los sudafricanos blancos nunca ha superado el 8,1% desde 1994, lo que ha afectado a los ingresos de los hogares.

En promedio, los hogares sudafricanos negros ganan menos del 20% de lo que perciben los sudafricanos blancos, informa el Financial Times.

3. Su competitividad mundial está disminuyendo

Image: Informe de Competitividad Global

Sudáfrica cayó cinco puestos en el Informe de Competitividad Global 2018 del Foro Económico Mundial, hasta el puesto 67 de 140 economías.

Aunque ocupa el segundo lugar en el África subsahariana, gracias a su sistema financiero bien desarrollado (puesto 18) y al tamaño de su mercado (puesto 35), obtiene malos resultados en salud (puesto 125) y queda a solo ocho puestos del último lugar en seguridad (puesto 132). Su esperanza de vida saludable es de 53,8 años.

«Impulsados por la alta incidencia de enfermedades transmisibles y una elevada tasa de homicidios, estos factores plantean grandes desafíos para el desarrollo económico y humano del país», señala el informe.

Otro factor que agrava el descenso de la competitividad de Sudáfrica es la baja adopción de las TIC en el país (puesto 85), ya que poco más de la mitad de la población adulta usa internet.

La fuerza laboral presenta carencias en competencias digitales y pensamiento crítico (puestos 116 y 78), lo que planteará desafíos para el progreso económico futuro.

4. Está reduciendo la brecha de género

Image: Informe Global sobre la Brecha de Género

Hay noticias algo mejores en materia de paridad de género: Sudáfrica ocupa el puesto 19 entre 149 países y ha cerrado el 75% de su brecha, justo por delante de Suiza y en tercer lugar en el África subsahariana, detrás de Ruanda (puesto 6) y Namibia (puesto 10).

Ocupa el puesto 17 en empoderamiento político, aunque aún queda progreso por alcanzar en este ámbito. En la encuesta sobre igualdad salarial por trabajo similar ocupó el puesto 117, el mismo que en matriculación en educación secundaria.

Quizá resulte inusual en un país con baja adopción de las TIC, pero Sudáfrica tiene una de las brechas de género más pequeñas en los empleos de IA, junto con Italia y Singapur. En promedio, el 28% del talento en IA es femenino, frente al 72% masculino.

5. Hay incertidumbre económica

Sudáfrica tiene una economía dual, escribe Paul Noumba Um, director del Banco Mundial para el país, en el informe Cómo superar la pobreza y la desigualdad.

«Por un lado hay una economía pequeña, con alta cualificación y alta productividad; por otro, una economía grande, con baja cualificación y baja productividad. Este análisis sostiene que esta dualidad ha contribuido en parte a la elevada desigualdad salarial, que ha ido aumentando de forma constante y refleja un mercado laboral muy polarizado».

La educación, la reconversión profesional y la creación de empleo desempeñan un papel clave en el futuro de Sudáfrica para garantizar que reduzca las disparidades salariales raciales y de género y se convierta en una economía más competitiva.

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