Imagina el dibujo del sol de un niño. La NASA demuestra que no está tan lejos de la realidad

The sun rises as fog covers the Inntal valley in the western Austrian village of Grinzens, Austria September 2, 2016. REUTERS/Dominic Ebenbichler - RTX2NV1M
NASA imaging has captured the moment solar winds are formedImage: REUTERS/Dominic Ebenbichler
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Imagina el dibujo del sol de un niño: una bola amarilla redonda con rayos rectos de luz que salen hacia afuera. Resulta que esta representación podría ser más precisa de lo que creías.

El descubrimiento del viento solar —el flujo constante de partículas cargadas procedentes del sol— se produjo en la década de 1950. Estos flujos se originan cerca del sol y se organizan en rayos bien definidos que se extienden hacia afuera hasta alcanzar el borde de la atmósfera superior del sol. Y es ahí donde cambian: al acercarse a la Tierra, las partículas pasan de formar rayos rectos y bien definidos a convertirse en un viento solar racheado y turbulento.

Los científicos nunca habían comprendido los detalles de esta transición, hasta ahora. El Observatorio de Relaciones Solar-Terrestres de la NASA (STEREO) ha permitido a los científicos crear una imagen del borde del sol donde se produce la transición.

Los hallazgos, publicados en The Astrophysical Journal, pueden ayudar a los científicos a aprender más sobre nuestro sistema solar y el entorno espacial en el que existimos.

«Ahora tenemos una imagen global de la evolución del viento solar», dijo Nicholeen Viall, coautora del artículo e investigadora del sol. «Esto realmente va a cambiar nuestra comprensión de cómo se desarrolla el entorno espacial».

¿Cómo funciona?

El sol y su atmósfera están compuestos de plasma, una mezcla de partículas con carga positiva y negativa que se han separado a temperaturas extremadamente altas y viajan a lo largo de líneas del campo magnético.

Este plasma fluye desde la atmósfera exterior del sol y llena el sistema solar, pero cambia a medida que se aleja del sol.

Craig DeForest, autor principal del estudio y físico solar, señaló que la intensidad del campo magnético disminuye más rápido que la presión del material cuanto más lejos está del sol.

«Con el tiempo, el material empieza a comportarse más como un gas y menos como un plasma estructurado magnéticamente», escribió DeForest.

Anteriormente, los científicos creían que las fuerzas magnéticas predominaban en el borde de la corona, y esta investigación ha demostrado que tenían razón.

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