En resumen
Investigadores de la Academia China de Ciencias y de la Academia Austríaca de Ciencias han realizado la primera videollamada cuántica utilizando el satélite Micius, lanzado en 2016. La llamada se realizó entre Pekín y Viena y era completamente imposible de interceptar.
Llamada entrante
El 29 de septiembre tuvo lugar una videollamada entre Pekín, la capital de China, y Viena, la capital de Austria. Sin embargo, no fue una llamada cualquiera: fue la primera demostración en directo de una llamadaimpulsada y cifrada de forma segura mediante tecnología cuántica. Supone un gran avance en el ámbito de las comunicaciones cuánticas y muestra el impacto potencial que esta tecnología podría tener en la transmisión y la protección de la información.
La videollamada cuántica es el resultado de la colaboración entre investigadores de la Academia China de Ciencias, la Academia Austríaca de Ciencias y la Universidad de Viena. La llamada se cifró enviando información incorporada en partículas de luz (fotones) generadas por el satélite Micius. Micius se lanzó el año pasado y utilizó con éxito la criptografía cuántica para enviar datos a la Tierra en agosto.
Según explicó la Academia Austríaca de Ciencias, los fotones se envían a estaciones terrestres situadas en China y Europa, así como a la Estación de Medición Láser por Satélite de la ciudad austríaca de Graz. Gracias a la estación de retransmisión orbital, las comunicaciones pueden sortear las limitaciones impuestas por la curvatura de la Tierra y la pérdida de señal en los cables largos de fibra óptica. Más importante aún, a diferencia de los métodos de comunicación tradicionales (que cualquiera con los conocimientos técnicos adecuados puede interceptar), se dice que el proceso de las comunicaciones cuánticas es imposible de interceptar; quien intente infiltrarse en el sistema será descubierto de inmediato.
«Si alguien intenta interceptar los fotones que se intercambian entre el satélite y la estación terrestre y medir su polarización, el estado cuántico de los fotones cambiará debido a ese intento de medición, lo que dejará al descubierto de inmediato a los intrusos», explica Johannes Handsteiner, de la Academia Austríaca de Ciencias.
La comunicación más segura... por ahora
Cabe señalar que, por ahora, las comunicaciones cuánticas son imposibles de interceptar, en gran medida porque esta tecnología es muy nueva. Alguien podría idear con el tiempo una manera de interceptar esas comunicaciones, lo que, esperamos, impulsaría a su vez el desarrollo de métodos más seguros. Aún falta para que eso ocurra, pero por ahora la tecnología cuántica es nuestra forma más segura de compartir datos.
Sin embargo, Pekín y Viena no serán las únicas ciudades en las que se realizarán videollamadas cuánticas. Según la Academia China de Ciencias, se planean futuras llamadas entre China y Singapur, Italia, Alemania y Rusia. Con un uso constante, quizá podamos conocer las limitaciones de esta tecnología y el hardware mínimo necesario para hacerla posible. En agosto dijimos que China parece estar a la vanguardia de la tecnología cuántica, y meses después sigue siendo así.
