¿Cómo puede China cuidar a su población envejecida?

¿Cómo puede China cuidar a su población envejecida?
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Las personas mayores desempeñan un papel fundamental en la sociedad y la economía de China. Sin embargo, los cambios demográficos amenazan con socavar su posición clave, al modificar el lugar, la forma y las personas que se encargan de su cuidado. Para salvaguardar esta tradición, China debe abrazar la innovación tecnológica y adaptar la prestación de atención médica a un grupo que es un vínculo con su pasado, el fundamento de su presente y un camino hacia su futuro.

El respeto y el amor hacia las personas mayores se consideran una virtud fundamental en China. Se espera que los hijos cuiden de sus padres en la vejez, y los abuelos suelen ser los principales cuidadores de sus nietos. En China es habitual que tres generaciones vivan bajo el mismo techo, lo que permite a las parejas jóvenes tener una carrera profesional y, al mismo tiempo, hijos.

Esta valiosa tradición está ahora amenazada. El número de personas mayores crece a un ritmo vertiginoso y su edad media aumenta. Se prevé que la población de 65 años o más alcance los 167 millones en 2020, lo que representará el 11,5 % de la población, es decir, casi el doble de lo que era en 1995.

Se espera que este aumento alcance su punto máximo alrededor de 2030, pero los adultos chinos ya sienten la presión, pues les resulta prácticamente imposible atender a sus padres tanto económica como prácticamente. Las residencias de jubilados y de ancianos siguen siendo relativamente poco comunes y, sobre todo en las zonas rurales, la infraestructura sanitaria no puede ofrecer una atención óptima a las personas mayores.

Además, las personas mayores tienen más probabilidades de padecer enfermedades crónicas no transmisibles, como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, que se han vuelto más frecuentes debido a la rápida industrialización y urbanización de China. Estas enfermedades crónicas representan el 85 % de todas las muertes en China y requieren alrededor del 70 % de los recursos médicos, lo que supone una gran presión para el sistema sanitario en su conjunto. Está claro que el sistema sanitario necesita adaptarse.

El Gobierno chino ya está dando pasos positivos. Está aumentando el acceso a la atención sanitaria, ampliando el alcance de sus regímenes de seguro de salud e incrementando el gasto en la formación de enfermeros. También está implicando al sector privado, por ejemplo, invitándolo a construir hospitales privados o a colaborar en innovación. Philips, por ejemplo, trabaja con la Sociedad China de Cardiología para crear el China National Cardiovascular Data Repository, que ayudará a los médicos a realizar más investigación clínica, trabajar con mayor productividad y ofrecer una mejor atención sanitaria a los 270 millones de pacientes cardíacos de China.

La importancia del sector privado también queda patente en la decisión de los gigantes tecnológicos chinos de entrar en el sector sanitario, concretamente para aprovechar su experiencia en macrodatos y computación en la nube con el fin de ofrecer soluciones sanitarias. Esto apunta especialmente al futuro. Los profesionales sanitarios y los sistemas de salud deben integrarse en todo el continuo asistencial, que comienza con la vida saludable y la prevención de enfermedades, pasa por el diagnóstico y el tratamiento y, finalmente, llega a la atención en el domicilio.

Fuera de China, esta integración ha demostrado aumentar la calidad de la atención y gestionar mejor los costes. En Estados Unidos, la analítica predictiva y la visualización de datos están reduciendo la duración de la estancia en cuidados intensivos. Al combinar información útil con dispositivos portátiles, como colgantes para pacientes mayores, este tipo de análisis permite a los sistemas de salud identificar posibles problemas de salud en tiempo real. En los Países Bajos, los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica llevan dispositivos de diagnóstico que envían sus datos a dos aplicaciones basadas en la nube, lo que permite a los médicos reducir el número de reingresos hospitalarios.

El futuro de la atención sanitaria en China requiere algo más que tecnología. China, que entiende que las personas mayores desempeñan un papel crucial en la sociedad, haría bien en buscar formas de empoderarlas y no solo de gestionar sus costes sanitarios. Si el país adopta una atención sanitaria conectada, podrá seguir con su poderosa tradición de respeto y cuidado de las personas mayores en los años venideros.

La Reunión Anual de los Nuevos Campeones 2015 se celebra en Dalian, China, del 9 al 11 de septiembre.

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Autor: Patrick Kung, miembro del Comité Ejecutivo de Royal Philips y consejero delegado (CEO) de Greater China

Imagen: Una persona mayor hace ejercicio en Pekín, el 17 de octubre de 2013. REUTERS/Petar Kujundzic

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