Probablemente conozcas la internet de las cosas: el número creciente de dispositivos hiperconectados que, básicamente, «se comunican» entre sí. Incluye altavoces inteligentes, cámaras conectadas, timbres y termostatos, entre otras cosas. Ahora, prepárate para la próxima gran ola: la internet de las cosas médicas, o IoMT. Deloitte, de hecho, prevé que el valor del mercado mundial de dispositivos IoMT alcance los 158.000 millones de dólares para 2022.
Estas son algunas de las formas en que la IoMT ya está transformando la atención sanitaria:
1. Facilitar una mejor gestión de las enfermedades crónicas
Solo en Estados Unidos, 6 de cada 10 adultos tienen una enfermedad crónica. Las consultas presenciales entre profesionales y pacientes son esenciales para tratar muchas de esas dolencias, pero aun así pueden producirse cambios entre las visitas cara a cara que exijan una intervención rápida. Un estudio de 2016 concluyó que los dispositivos ponibles asociados a la IoMT mejoran la gestión de las enfermedades crónicas al permitir que los médicos hagan un seguimiento de aspectos como las constantes vitales y los niveles de actividad.
Muchos pacientes consultarán de forma proactiva las métricas que miden las tecnologías ponibles y comprobarán cómo los cambios en el estilo de vida contribuyen a mejorar su salud. La duración de las hospitalizaciones podría reducirse, o los profesionales podrían recibir comentarios rápidos sobre cómo afecta a un paciente un medicamento en comparación con otro.
2. La IoMT refuerza la participación de los pacientes en su atención
Quienes trabajan en el sector de la atención sanitaria saben que la escasa participación de los pacientes en su relación con médicos, enfermeros y otros profesionales puede generar confusión entre los pacientes y sus cuidadores, e incluso aumentar la probabilidad de que vuelvan a ingresar en un hospital u otro centro médico.
La IoMT puede tender puentes entre pacientes y profesionales al permitir que un médico proporcione a cada paciente información personalizada sobre medicamentos, instrucciones para el alta o reducción de riesgos; por ejemplo, puede ofrecer a alguien que se haya caído recientemente información para prevenir futuros accidentes.
Una empresa llamada GetWellNetwork espera mejorar los niveles de participación. La empresa quiere lograrlo mediante tecnologías que denomina «participación de precisión», que básicamente utilizan enfoques basados en datos para conectar con los pacientes y proporcionarles la información adecuada en el momento oportuno, según su disposición o capacidad para participar.
Un centro geriátrico utilizó los vídeos personalizados de GetWellNetwork con pacientes hospitalizados para ayudarles a aprender sobre sus medicamentos. Los pacientes podían usar dispositivos como televisores inteligentes convencionales o tabletas para aprender, por ejemplo, si debían tomar un medicamento con alimentos y con qué frecuencia. El contenido que recibían variaba según sus afecciones y otras necesidades. Desde las tabletas, también podían solicitar que les llevaran los medicamentos directamente a sus habitaciones, reduciendo así la necesidad de acudir a las farmacias.
En otro uso de las tecnologías de la empresa con pacientes diagnosticados con insuficiencia cardíaca, los usuarios podían acceder a más de 50 «itinerarios de atención» —programas personalizados e interactivos de educación para pacientes— a través de una aplicación médica. La información recibida aclaraba la afección de cada persona. Los dispositivos distribuían encuestas de salud y ofrecían recomendaciones cuando las respuestas indicaban que se necesitaba atención médica.
Las herramientas de IoMT, como las que ofrece GetWellNetwork, no sustituyen la necesidad de la interacción presencial. Pero proporcionan a los profesionales recursos para aprovechar al máximo el tiempo con los pacientes y educarlos de maneras que aumenten su confianza y mejoren los resultados clínicos.
3. Reducir los gastos innecesarios en suministros
Con el auge de la IoMT, los hospitales tienen ahora una visión de 360 grados y en tiempo real de sus existencias de suministros. No es un asunto menor: los hospitales compran entre un 10 y un 20 % más de equipos portátiles de lo necesario. Gracias a la IoMT, esas compras excesivas ya no son necesarias. En su lugar, el personal hospitalario puede colocar etiquetas de seguimiento en muchos dispositivos conectados o envases de medicamentos y consultar al instante su ubicación y nivel de existencias.
La IoMT también puede reducir los costes de los equipos de otra manera. Algunos equipos médicos conectados ofrecen métricas internas que indican cuándo un dispositivo no funciona con normalidad. Esa información permite al personal hospitalario alertar rápidamente a sus superiores sobre el fallo, para que se repare antes de que el problema deje un aparato irreparable.
4. Usar la tecnología para gestionar las necesidades de personal
Se prevé que aumente el número de personas que trabajan en la atención sanitaria de Estados Unidos por una razón clave: las crecientes necesidades sanitarias de una población cada vez más envejecida.
La IoMT puede ayudar a las empresas sanitarias a gestionar sus necesidades de personal, en algunos casos sustituyendo a trabajadores o permitiendo reasignarlos. Por ejemplo, algunos dispositivos de salud conectados permiten a los profesionales sanitarios vigilar a varios pacientes a la vez y recibir alertas instantáneas cuando empeora su estado. Así, los hospitales y centros similares pueden aprovechar mejor a su personal y permitir que sus integrantes supervisen a los pacientes mientras realizan otras tareas.
5. Mejorar las tasas de éxito de los programas de tratamiento del consumo de sustancias
El abuso de sustancias destruye muchas vidas. Sin embargo, la IoMT abre más posibilidades para que las personas se recuperen con éxito fuera de los centros de tratamiento. Por ejemplo, algunas personas en recuperación usan aplicaciones que funcionan como diarios del tratamiento. Algunas también calculan el «control de los impulsos», es decir, la capacidad de una persona para resistir las ganas de adoptar conductas que puedan perjudicarla o dificultar su recuperación.
Las personas pueden compartir esos datos con amigos y familiares, que podrían intervenir si creen que están a punto de volver a consumir una sustancia.
Un estudio de 2017 evaluó la utilidad de un sistema de monitorización remota para medir la concentración de alcohol en sangre. La investigación concluyó que utilizar el monitor durante al menos 12 meses, durante el tratamiento y después de este, constituía un «medio disuasorio clínicamente viable frente a las recaídas» en los trastornos por consumo de alcohol.
La persistente falta de camas en muchos servicios de tratamiento residencial de las adicciones significa que, incluso cuando los pacientes podrían necesitar esas opciones, no tienen más remedio que inscribirse en programas ambulatorios. Por ejemplo, Washington D. C. cuenta con un solo centro residencial disponible para pacientes sin seguro médico o afiliados a Medicaid de D. C. Y ese centro se está quedando sin espacio.
También está en marcha la selección de participantes para un estudio sobre la monitorización remota de pacientes durante la desintoxicación del alcohol. Los profesionales reciben lecturas de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que les permite vigilar esas constantes a distancia.
Por tanto, es probable que la IoMT pueda mejorar la monitorización ambulatoria del consumo de sustancias para los pacientes que la necesiten. Así podrían aumentar las tasas de éxito, aunque las personas se recuperen de la adicción fuera de centros residenciales.
La IoMT está transformando muchos aspectos de la atención sanitaria. Ayudará a los profesionales e instituciones médicas a trabajar con mayor eficiencia y, en última instancia, a salvar vidas.


