El CEO de Siemens, Roland Busch, considera que el mayor desafío de la transformación empresarial es cambiar las mentalidades y empoderar a los empleados de todos los niveles.
Más del 40 % de las habilidades básicas de los trabajadores cambiarán en los próximos cinco años, según el Informe sobre el Futuro del Empleo 2023 del Foro Económico Mundial.
Busch explica en el pódcast Meet the Leader del Foro que una mentalidad de crecimiento es fundamental para que las personas tengan éxito, ya que la digitalización y la automatización aceleran los ciclos de aprendizaje.
Las empresas se enfrentan a una serie de transformaciones interconectadas, que van desde la digitalización hasta la carrera por alcanzar las emisiones netas cero y una mayor sostenibilidad.
“Si me preguntas cuál es mi mayor desafío, no es desarrollar los productos adecuados. Es transformar la forma en que dirigimos nuestro negocio y cambiar nuestra mentalidad”, afirma Roland Busch, presidente y CEO de Siemens.
En una conversación con Linda Lacina para el pódcast del Foro Económico Mundial Meet the Leader (MTL) Podcast, él menciona la capacidad de empoderar, delegar y tener una mentalidad de crecimiento como ingredientes clave para gestionar esto con éxito.
¿Cuáles son las transformaciones clave que están dando forma al mundo empresarial?
Con tendencias como la digitalización y la conectividad, “realmente estamos generando un impacto en el mundo real”, declaró Roland Busch a MTL. Los tiempos de ciclo más cortos y otras eficiencias generadas por la transformación digital permiten mantener el crecimiento económico utilizando menos recursos, explica. Esto incluye “no solo energía, sino cualquier tipo de recursos”.
Y la mano de obra, que se está convirtiendo en un problema creciente debido al envejecimiento de la fuerza laboral. “Cada vez tenemos menos mano de obra disponible y, por tanto, necesitamos este tipo de productividad en la planta de producción.”
“Queremos utilizar a las personas de una forma mucho más productiva”, aprovechando las ventajas de la automatización digital y robótica, afirma Busch.
Por ejemplo, la escasez de personal de enfermería podría abordarse dando a las enfermeras más tiempo para dedicarlo a los pacientes, en lugar de a tareas logísticas como localizar dispositivos médicos y otras herramientas que necesitan. Al igual que en una planta de fabricación automatizada, las herramientas del oficio deben estar donde se necesitan y cuando se necesitan, explicó a MTL.
Esto coincide con el papel clave que desempeña la automatización en las estrategias de la plantilla de las empresas, identificado en el Informe sobre el Futuro del Empleo 2023, que recopiló opiniones de 803 empresas globales que, en conjunto, emplean a más de 11,3 millones de trabajadores.
¿Por qué es importante empoderar a las personas en la planta de producción?
La aceleración que traen consigo la digitalización y la automatización afecta a la forma misma en que se gestionan las empresas.
“Si tienes que tomar una decisión, no puedes permitirte que suba por toda la jerarquía y luego vuelva a bajar. Debemos delegar el nivel de decisión lo más abajo posible”, explica Busch.
Esto significa dar a las personas, desde la alta dirección hasta la planta de producción, la confianza para tomar esas decisiones. “Pero el empoderamiento no es anarquía. Es un objetivo claro. Pedimos a las personas que hagan su trabajo según su mejor conocimiento y las habilidades que tienen”, añade.
“Es una calle de doble sentido: dejamos hacer y confiamos en nuestra gente, pero también son responsables. Y si hay errores, los corregimos y seguimos aprendiendo de ellos.”
Pero Busch admite que delegar la toma de decisiones en tal medida no siempre es fácil.
¿Cómo se delega de forma eficaz?
Busch cita sus propias experiencias de cesión de control en los preparativos de un taller estratégico.
“Pensaba que tenía que controlarlo todo. Y entonces recibí un feedback muy claro de mi equipo, que me decía: ‘¿Por qué no nos dejas hacerlo a nosotros?’ Fue una señal muy clara: ‘Por favor, apártate de nuestro camino y vuelve más tarde’.”
“Ese fue el momento de mi carrera en el que me di cuenta de que tenía que cambiar y confiar en las personas”, continúa Bush. Señala que su siguiente aprendizaje fue no solo dejar hacer, sino también apoyar a las personas en lo que hacen para que tengan éxito, lo que “es muy gratificante”.
¿Cómo se reciclan profesionalmente las personas?
“La digitalización está acortando los tiempos de ciclo y de desarrollo. Eso significa que hay que aprender mucho más rápido. La forma de abordarlo es el aprendizaje permanente”, afirma Busch.
El Informe sobre el Futuro del Empleo 2023 del Foro indica que se espera que el 44 % de las habilidades básicas de los trabajadores cambien a mediados de la década. En su conversación con MTL, Busch sugiere que esta tendencia exigirá un enfoque más evolutivo de la formación.
“Creo firmemente que dentro de un par de años enviaremos a las personas a la universidad, quizá durante un período más corto, luego las incorporaremos al trabajo y, tras un par de años, las enviaremos de nuevo a la universidad para ponerse al día con las últimas tecnologías.”
Y continúa: “A esto es lo que llamamos mentalidad de crecimiento. Animamos a nuestra gente a vivir con esta mentalidad de crecimiento. Queremos que sean curiosos y que aprendan constantemente, lo que también significa que se les permita cometer errores. Creo que eso es lo que determinará el futuro.”
Para permitir este proceso de aprendizaje y desarrollo continuo, Siemens ha puesto en marcha una plataforma de aprendizaje que, según Busch, es un “entorno vivo” al que se añaden constantemente nuevos contenidos formativos. La empresa trabaja en un sistema similar a un título académico que ayuda a las personas a ampliar sus competencias. Si bien parte de la formación es voluntaria, también hay formación obligatoria, explica, “porque tenemos que ayudar a las personas a seguir siendo relevantes en el futuro”.
Busch también subraya que, en lugar de centrarse en contratar a personas con el conjunto de habilidades adecuado, el enfoque mejor y más rentable es reciclar profesionalmente a los empleados actuales que, de otro modo, podrían ser despedidos.
¿Qué se necesita para cambiar una mentalidad?
Para los directivos, la transformación digital plantea otro desafío: trabajar dentro de la economía basada en plataformas. En este caso, el foco está en construir ecosistemas en los que varias empresas colaboran para ofrecer un producto o servicio.
“Este cambio de mentalidad requiere un cambio en las habilidades directivas. Tenemos un programa de formación para directivos que participan en el desarrollo y la venta de productos dentro de nuestro ecosistema. Desarrollamos la formación junto con un profesor del MIT especializado en la economía de plataformas”, afirma Busch.
El foco de la formación está en cómo deben cambiar los modelos de negocio para funcionar dentro de la economía basada en plataformas. Esto incluye encontrar e integrarse con empresas socias, diseñar productos para esas alianzas, hacerlos accesibles a los socios y gestionar las alianzas en beneficio mutuo.
Como base de todo ello, además de una mentalidad de crecimiento, se encuentran un enfoque empático y las habilidades de escucha, que Busch considera fundamentales para obtener el respaldo de las personas y lograr que se sumen al proyecto.





