Un enorme dron solar, con el que Facebook espera algún día llevar internet a zonas del mundo sin conexión, ha completado por primera vez un vuelo de prueba.
El dron Aquila estuvo en el aire durante 1 hora y 45 minutos antes de aterrizar sin contratiempos en la base: un hito importante, dado que el vuelo de prueba anterior terminó con un aterrizaje accidentado.
El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, espera que el dron pueda proporcionar acceso a internet a unos 4.000 millones de personas sin conexión en todo el mundo, muchas de las cuales viven en zonas remotas a las que la tecnología actual de internet no puede llegar sin una gran inversión en infraestructura.
El dron se ha diseñado para permanecer en el aire durante 90 días seguidos y ofrecer cobertura de banda ancha en un radio de 60 millas sobre el terreno.
El dron tiene una envergadura de 42 metros, por lo que es más grande que un Boeing 737, pero pesa tanto como un piano de cola: 450 kg.
A la altitud de crucero prevista de 60.000 pies y volando a 128 km por hora, el dron consumirá aproximadamente tanta energía como tres secadores de pelo.
El objetivo final es contar con una flota de Aquilas que se comuniquen entre sí mediante láser. Pero, antes de que eso pueda ocurrir, los ingenieros dicen que hay que hacer varios ajustes.
Entre los desafíos identificados está obtener suficiente energía durante las horas de luz para que el dron funcione las 24 horas del día, especialmente durante las largas noches de invierno.
Los ingenieros también afirman que, debido a la relación entre el tamaño y el peso de Aquila, están llevando la ingeniería aeronáutica al límite, sin precedentes reales en los que apoyarse.
Además, para que la tecnología sea viable, existe el obvio desafío de garantizar que Aquila sea más barato, mejor y más fiable que cualquier otra alternativa de red.


