Hace muchos años, me senté en un aula de la Universidad de Tsinghua, mirando la fórmula de Euler en la pizarra y maravillándome de su belleza matemática. Esta fórmula relaciona en una sola ecuación algunas de las constantes más famosas de las matemáticas (pi, cero, el número de Euler «e» y el número imaginario «i»); su belleza reside en las infinitas funciones y potencias que se pueden crear.
Hoy volví a encontrarme con esta fórmula, después de años dedicado a promover la innovación en la tecnología, la industria y la cultura. Ahora entiendo el paralelismo entre la fórmula de Euler y la vida humana: así como al reunir las constantes importantes de las matemáticas se pueden crear funciones y potencias sin fin, unir los dones más prometedores de la humanidad puede generar un potencial ilimitado para el progreso humano.
Hemos sido bendecidos con los recursos de la naturaleza y un fuerte espíritu innovador; estos elementos han hecho posible todo nuestro progreso científico, tecnológico y social, y nos han llevado a un mañana de posibilidades infinitas. Esto se aprecia concretamente en nuestros trenes de alta velocidad, nuestros colosales cruceros, nuestros sistemas de comunicación instantánea y nuestra inteligencia artificial.
Leonard Euler vivió en plena Ilustración europea, cuando los dones del Renacimiento y la revolución científica habían empezado a introducir en la historia de la humanidad una ola de modernización que finalmente dio paso a la revolución industrial. A comienzos del siglo XVI nacieron muchos científicos, filósofos e inventores importantes. Desde la era de los descubrimientos hasta la era de la información, el desarrollo humano y la innovación científica se han unido para conformar el esplendor pujante de la vida moderna.
Aunque las matemáticas son el lenguaje universal de la comunicación, la innovación y el espíritu humano trazan el camino hacia un desarrollo humano sostenible e inclusivo. En la actualidad, el nivel de desarrollo de las distintas culturas, nacionalidades y regiones sigue siendo desigual. Necesitamos tanto la innovación científica como el espíritu humano para que más personas accedan a la tecnología moderna. De este modo, las diversas culturas pueden comunicarse y establecer mejores relaciones, lo que propicia una sociedad más estable, mayor protección de los grupos vulnerables, una mejor conservación del medioambiente y la posibilidad de un desarrollo más sostenible en las naciones y regiones menos desarrolladas.
La innovación está en el centro de la creación de valor, y hay tres factores importantes que la impulsan. En primer lugar, la creación de parques científicos e industriales, comunidades de innovación e incubadoras proporciona plataformas para que los emprendedores se conecten de manera significativa con los recursos de innovación. En segundo lugar, unos recursos financieros suficientes, incluidos los fondos de capital riesgo y los fondos matrices, respaldan la innovación. Por último, el desarrollo de amplias redes mediante la cooperación internacional facilita la innovación entre empresas de todo el mundo.
La innovación tecnológica nos conduce hacia una vida mejor. Nos reunimos porque la tecnología está haciendo que el mundo sea más pequeño y accesible. La aplicación generalizada de las tecnologías de la información permite que las personas de zonas menos desarrolladas accedan a Internet, las conecta con el mundo exterior y comparte con ellas las ventajas de la nueva era digital.
Los avances tecnológicos mejoran nuestra salud y, por tanto, nos ofrecen una vida mejor. Los innovadores productos relacionados con los biochips y las aplicaciones clínicas han logrado atender necesidades de salud humana, como la pérdida auditiva hereditaria, el síndrome de Down y la talasemia.
Desde el punto de vista económico, la innovación puede, por supuesto, crear empresas unicornio (empresas emergentes valoradas en más de 1.000 millones de dólares); pero, más importante aún, desarrolla sectores auxiliares dentro de la industria de innovación en tecnología avanzada. Estos sectores han proporcionado tecnologías de última generación para la seguridad pública y soluciones de gestión de emergencias destinadas a la asistencia en desastres a escala nacional, la seguridad pública urbana, la seguridad ante sustancias químicas peligrosas y los métodos de detección de riesgos. Se ha creado una solución avanzada de inspección de seguridad, así como productos que atienden las necesidades de la aviación civil, las aduanas, los ferrocarriles, las carreteras y las conferencias nacionales. El objetivo es mejorar la seguridad de las personas.
El espíritu humano, por su parte, es la clave para promover un crecimiento inclusivo. Ofrecer una educación mejor al mayor número posible de personas siempre ha sido un gran desafío. ¿Cómo puede la innovación acelerar el impacto de la educación? Es alentador ver que la nueva tendencia de los cursos en línea masivos y abiertos (MOOC) logra integrar el pensamiento de Internet en la educación y ofrecer aprendizaje asequible. Si quieres aprender, tienes acceso a los conocimientos que necesitas. En tres años, una plataforma MOOC prestó servicios educativos en cerca de 160 países y regiones, y llegó a 7.500.000 suscriptores.
Sin duda, el espíritu humano está presente en todos los ámbitos de la vida, desde los edificios donde vivimos y trabajamos hasta nuestros destinos vacacionales preferidos. La ciencia de los asentamientos humanos interpreta a la perfección cómo aplicamos la ciencia, las artes y las humanidades en un enfoque integral cuyo objetivo es crear una vida mejor. Gracias a la tecnología avanzada y los conocimientos que adquirimos en la realidad virtual y aumentada, la restauración del patrimonio histórico mediante la digitalización es ahora un sueño que se hace realidad.
La urbanización y la arquitectura, cuyo eje es el espíritu humano, nos han permitido construir parques en antiguos emplazamientos de tratamiento de aguas residuales, reconstruir comunidades históricas llenas de vitalidad y modernizar industrias tradicionales con nuevas tecnologías e ideas.
Creemos firmemente que nuestra prosperidad futura será y debe ser inclusiva, y que todas las nacionalidades y culturas deben compartirla. Los valores comunes de la humanidad nos enseñan a aceptar las diferencias, y de ellas nace la innovación. En Tsinghua Holdings pusimos en marcha el Plan de constelación de estrellas con el objetivo de conectar a innovadores, capital y cooperación de todo el mundo. Si consideramos la vida como el número de Euler «e» y la innovación y el espíritu humano como el número imaginario «i», sin duda seguiremos creando nuevos capítulos de la historia.
La vida es limitada; la innovación es infinita.
Xu Jinghong, presidente de Tsinghua Holdings, es uno de los copresidentes de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones 2017.



