La Cuarta Revolución Industrial está transformando por completo nuestra manera de vivir, trabajar y disfrutar del ocio.
Los avances exponenciales de la tecnología están alterando las normas económicas y sociales, y los actores políticos se apresuran a responder a los grandes desafíos o, en el peor de los casos, no actúan. Para garantizar que la Cuarta Revolución Industrial impulse el progreso de toda la humanidad, necesitamos una nueva generación de emprendedores políticos dispuesta a afrontar el desafío.
¿Qué es un emprendedor político?
Los emprendedores políticos son personas que crean ideas e innovaciones y actúan como nuevos líderes en el ámbito de la política. Son individuos y grupos que buscan mejorar la ciencia y el arte de la política mediante la disrupción. Los fundadores de movimientos como los cartistas y las sufragistas, los capitalistas y los marxistas, los futuristas y los luditas fueron emprendedores políticos.
El valor del término y su significado residen en que describe específicamente a quienes idean nuevas formas de resolver problemas políticos en materia de filosofía política, tecnología política, campañas políticas y gobernanza.
Al emplear este término, podemos hacernos una idea de cómo es un emprendimiento político bueno o malo y de las metodologías para medir su impacto. También amplía la imaginación de quienes buscan decidir qué hacer en su vida cívica y profesional. Ya vimos algo parecido con el crecimiento astronómico de los emprendedores sociales en todo el mundo. Ahora necesitamos lo mismo con los emprendedores políticos.
Una forma de describir la política es «el medio para utilizar el poder y tomar decisiones que aborden los problemas sociales». Si volvemos a los orígenes de la democracia en las colinas de Atenas, la política consistía en un grupo de hombres que decidía cómo afrontar mejor los problemas de la nueva ciudad, por ejemplo, cómo construir un sistema de alcantarillado eficaz. Hoy, la política se manifiesta en decisiones complejas y difíciles sobre cómo gravar y gastar el dinero de los electores, o cómo abordar grandes problemas como la competencia mundial, la regulación o la pobreza.
Por otro lado, el emprendimiento suele encarnarse en esas contadas personas que crean una empresa desde cero y la convierten en un gigante mundial: Zuckerberg, Musk, Ma, Huffington y Wang. A todas las une el hecho de ofrecer productos y servicios que resuelven los problemas de otras personas.
Los emprendedores políticos combinan ambas cosas: construyen algo de la nada para abordar problemas sociales. Durante las tres primeras revoluciones industriales, vimos surgir nuevos movimientos, comunidades y grupos de personas que se unieron para responder colectivamente a los grandes desafíos. Todos ellos fueron fundados por emprendedores políticos que desarrollaron nuevas ideas, métodos, productos y servicios.
¿A qué se dedican los emprendedores políticos?
Hoy ya vemos surgir nuevos movimientos y comunidades en respuesta a los desafíos de la cuarta revolución industrial. Los conductores de Deliveroo y Uber se han organizado a través de WhatsApp para enfrentarse a sus empleadores por sus salarios y condiciones laborales. Nat Whalley fundó Organise Platform, una nueva empresa tecnológica que ofrece herramientas para que los trabajadores se organicen. Civic Triage automatiza tareas políticas al sustituir la consulta de los políticos por un chatbot. Hay muchos emprendedores políticos que recurren a la IA, los macrodatos, la Internet de las cosas, la realidad virtual y medios más tradicionales de influencia política para transformar la política.
Si hay algo que podemos afirmar con seguridad sobre la política de los últimos dos años, es que resulta difícil decir algo definitivo al respecto.
sin definir
En la política electoral, los emprendedores políticos proceden de todos los sectores del espectro tradicional de izquierda a derecha. Si hay algo que podemos afirmar con seguridad sobre la política de los últimos dos años, es que resulta difícil decir algo definitivo al respecto.
Visto en retrospectiva, podemos decir que ha sido una época de cambios disruptivos y que existe un fuerte deseo de cambio.
En las elecciones más recientes, Nueva Zelanda eligió como primera ministra a la joven Jacinda Ardern, de tendencia izquierdista, y Austria optó por elegir como canciller al líder mundial más joven, Sebastian Kurz, de tendencia derechista.
Ambos ofrecieron a sus electores promesas de cambio, y buena parte de sus campañas recurrió a métodos emprendedores similares a los que empleó Macron cuando fundó un nuevo partido político para ganar las elecciones presidenciales francesas a principios de este año.
Macron no es la única persona que ha llevado a un nuevo partido al éxito electoral: Uffe Elbæk triunfó con el Partido Alternativo en Dinamarca, al igual que Beppe Grillo con el Movimiento Cinco Estrellas en Italia. Los partidos tradicionales de países democráticos con sistemas de votación alternativos están siendo derrotados del mismo modo en que Airbnb golpeó con fuerza a la industria hotelera.
¿Por qué necesitamos una nueva generación de emprendedores políticos?
Necesitamos una nueva generación de emprendedores políticos para abordar los grandes problemas singulares de nuestro tiempo. En la era de la Cuarta Revolución Industrial, la sociedad mundial debe averiguar cómo hacer frente a la automatización del empleo; el desplazamiento del poder hacia las empresas tecnológicas mundiales, los nuevos industriales de nuestra época; las noticias falsas que distorsionan el debate democrático; las amenazas a la neutralidad de la red y la ciberseguridad; la propiedad de los datos de los ciudadanos, y las nuevas formas de trabajo propias de la economía de plataformas.
Como ha dicho el profesor Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial: «De los muchos y diversos desafíos fascinantes que afrontamos hoy, el más intenso e importante es cómo comprender y dar forma a la nueva revolución tecnológica, que implica nada menos que una transformación de la humanidad».
¿Cómo podemos impulsar el emprendimiento político en todo el mundo?
Para formar esta nueva generación de emprendedores políticos, debemos fomentar aún más una participación amplia en la política. En el Reino Unido, menos del 2 % de la población pertenece a partidos políticos. La confianza mundial en las instituciones políticas ha disminuido, y el Brexit y las recientes protestas catalanas han demostrado que a muchas personas les incomoda lo establecido.
En vez de volver por costumbre y falta de creatividad a las viejas formas de hacer las cosas, debemos preguntarnos: ¿cuál es la mejor manera?
Necesitamos que los emprendedores políticos propongan nuevas ideas, tecnologías, políticas, visiones y acciones cívicas para garantizar que la Cuarta Revolución Industrial mejore el estado del mundo. Esto puede lograrse diversificando la afiliación a los partidos políticos, formando a futuros emprendedores políticos, influyendo en los líderes políticos actuales ante los cambios que están ocurriendo y desarrollando una nueva filosofía política que guíe a líderes de todas las tendencias en esta nueva era.


