Lo digital desmantelará la sanidad y la reconstruirá

Lo digital desmantelará la sanidad y la reconstruirá
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Imagine un momento en que un dispositivo le alerte del inicio de una enfermedad en su cuerpo mucho antes de que se convierta en un problema. O cuando su enfermedad sea diagnosticada en Shanghái, a partir de la exploración médica que se hizo en Kenia. Este futuro está mucho más cerca de lo que podría pensar, gracias a los rápidos avances en dispositivos conectados y sensores, big data e integración de los servicios sanitarios. En conjunto, estas innovaciones están dando paso a una nueva era en la atención sanitaria y el bienestar personal.

En solo unos años, las tecnologías móviles han dado lugar a una enorme innovación en herramientas sanitarias de consumo. Las soluciones emergentes se centran en las afecciones de salud a lo largo de la vida de una persona y en la atención integral. Generan información constante mediante analítica y algoritmos que identifican patrones y comportamientos. Las tecnologías sociales permiten una mejor colaboración y propuestas digitales interconectadas que llegan a comunidades de personas con afecciones similares, implicándolas de formas que nunca antes eran posibles.

Empezamos a vislumbrar lo que la consumerización de la atención sanitaria significará en el futuro. En dos o tres años, el análisis de sus datos de salud personales será habitual para gran parte de la población en muchos países. Además, es muy probable que, por primera vez, no sean los enfermos crónicos, sino las personas sanas, quienes más inviertan en la gestión de su salud.

La digitalización y la consumerización sacudirán la industria sanitaria. Ya está socavando los cimientos mismos de las empresas y los proveedores sanitarios tradicionales. La innovación no consiste únicamente en añadir un nuevo canal o conectar un producto. También supone un rediseño completo de los modelos de negocio, un ajuste de los sistemas y procesos y, sobre todo, exige cambiar la cultura de las empresas para reflejar las nuevas oportunidades, y también los retos, que plantea el mundo digital.

Para impulsar una auténtica transformación del sector, las empresas deben colaborar y seguir aprendiendo unas de otras. Se avanzará mucho mediante alianzas que, por ejemplo, ofrecerán plataformas sanitarias abiertas y basadas en la nube que combinen la interacción con los clientes con tecnología médica de vanguardia, así como aplicaciones clínicas e informática.

El juego no lo jugarán solo los proveedores sanitarios tradicionales. Con la consumerización, incluso empresas sin experiencia en sanidad, pero con un fuerte compromiso y confianza de los consumidores, podrían convertirse en empresas sanitarias. Las grandes multinacionales invierten presupuestos adicionales en el desarrollo de nuevas propuestas y confían en sus bases de usuarios globales o en sus redes profesionales para afianzarse en el mercado.

Paralelamente, una multitud de empresas emergentes intenta transformar el mundo de la atención sanitaria preventiva o curativa; en muchos casos, su única limitación es la imaginación. Por ejemplo, podríamos ver cómo la realidad virtual pasa del sector del videojuego a la sanidad para mejorar la rehabilitación de los pacientes tras un ictus. O podríamos ver cómo el software de reconocimiento facial se generaliza para supervisar y guiar las rutinas médicas diarias de los pacientes.

Aunque estas nuevas propuestas abordan varias de las preocupaciones centrales del sector sanitario y ofrecen soluciones en ámbitos completamente nuevos, todavía deben madurar. Necesitan ser escalables, fiables y abiertas, y la experiencia de usuario debe armonizarse.

Pero quizá uno de los retos más importantes esté relacionado con el comportamiento y las preferencias de las personas. Independientemente de que estas empresas, nuevas o existentes, analicen datos de salud, utilicen la realidad virtual o lean las constantes vitales de las personas, todas necesitan tiempo suficiente para ganarse la confianza y la aceptación en el emergente espacio de la atención sanitaria digital. Especialmente para los recién llegados, lograr el nivel adecuado de credibilidad será uno de los factores clave del éxito.

Consumidores, pacientes y profesionales por igual necesitarán la motivación, la seguridad y la mentalidad adecuadas para adoptar estas nuevas soluciones. Las empresas que sepan ofrecernos soluciones personalizadas y de vanguardia, junto con asesoramiento útil y fiabilidad, serán las ganadoras y se convertirán en nuestros asesores de confianza en materia de salud.

Autor: Jeroen Tas es director general de Informatics Solutions & Services en Philips Healthcare

Imagen: El profesor Karl Oldhafer, médico jefe de cirugía general y visceral del Hospital Asklepios Hamburgo-Barmbek, coloca una tableta en una bolsa estéril antes de una cirugía de hígado, una de las primeras intervenciones de este tipo en Alemania con el apoyo de una tableta para acceder y visualizar los datos de planificación, en Hamburgo, el 15 de agosto de 2013. REUTERS/Fabian Bimmer

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