Mucho en juego
Un equipo de investigadores en inteligencia artificial de la Universidad de Buffalo planea estudiar las ondas cerebrales y los movimientos oculares de unas 25 personas, Digital Trendsinforma, mientras juegan a un videojuego.
Luego utilizarán la información que obtengan de los jugadores para crear una IA avanzada que pueda coordinar las acciones de flotas enteras de robots militares autónomos.
A seguir jugando
La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de EE. UU. —más conocida como DARPA— ha concedido al equipo de la UB una subvención de 316.000 dólares para el estudio, que, según contó el investigador Souma Chowdhury a Digital Trends, avanza «a un ritmo bastante acelerado».
El equipo aún debe recopilar los datos de los jugadores, pero eso no debería llevar demasiado tiempo. Los investigadores ya han creado para el estudio un juego de estrategia en tiempo real, cuyas partidas duran entre cinco y 10 minutos. Si cada jugador juega seis o siete partidas, Chowdhury espera que el equipo reúna datos suficientes para entrenar su IA.
Enjambre inteligente
En última instancia, los investigadores esperan obtener una IA capaz de guiar las acciones de grupos de 250 robots terrestres y aéreos, y de permitir que la flota se desplace de forma autónoma por entornos impredecibles.
«Los seres humanos pueden idear estrategias muy singulares que quizá una IA nunca llegue a aprender», dijo Chowdhury a Digital Trends. «Gran parte del entusiasmo que vemos en torno a la IA se centra en aplicaciones en entornos relativamente deterministas. Pero, en cuanto al razonamiento contextual en un entorno real para lograr cosas, ¿en qué punto estamos? Esa capacidad aún está en una etapa incipiente».


