Debido a la pandemia, las organizaciones han invertido en IA para acelerar el trabajo remoto, mejorar la experiencia del cliente y reducir costes.
Los avances en IA durante la pandemia han beneficiado especialmente al comercio minorista, la educación y la sanidad.
En un futuro no muy lejano, costará imaginar que la IA y nuestra vida cotidiana estuvieron alguna vez tan alejadas la una de la otra.
Desde el aprendizaje virtual hasta las videoconsultas con nuestros médicos, todos estamos negociando actualmente las formas de una nueva normalidad que probablemente ha llegado para quedarse.
Nuestras necesidades de precisión, rapidez e interacción digital han aumentado, especialmente en ámbitos de misión crítica, y hemos recurrido a nuestras tecnologías más avanzadas para ayudarnos durante la pandemia.
Aunque la IA ya estaba en camino de pasar de la periferia a una oferta de valor esencial antes del inicio de 2020, la pandemia no ha frenado su trayectoria como cabría esperar. El informe State of AI 2020 de Appen reflejó que el 41 % de las empresas ha acelerado, en cambio, sus estrategias de IA durante el COVID-19.
Debido a la pandemia, las organizaciones han invertido en automatización mediante IA para acelerar el trabajo remoto, mejorar la experiencia del usuario y del cliente y reducir costes. De hecho, tres cuartas partes de las organizaciones encuestadas en el State of AI Report citan la IA como fundamental para su éxito en 2020, y muchas ya se están beneficiando de los resultados.
La IA impulsa cambios en todos los sectores
La necesidad de guardar distancia social está impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías que pueden facilitar nuestra seguridad. Incluso después de la pandemia, los expertos predicen que muchos de estos cambios en nuestra vida cotidiana han llegado para quedarse. Las empresas de todos los sectores importantes tienen incentivos para invertir en el tipo de IA que impulsa las interacciones virtuales. Aunque en 2020 se han producido una cantidad increíble de avances en IA, estos son algunos de ellos:
Comercio minorista: Hemos visto el auge de la recogida y entrega de comidas sin contacto, sistemas de reserva para concertar citas en su tienda local y el desarrollo de más tiendas autónomas. Las tiendas minoristas utilizan modelos informatizados para trazar el mapa de sus establecimientos y controlar el inventario. Esto responde a una necesidad clave dada la prisa por comprar artículos específicos en distintas etapas de la pandemia.
Educación: Dado que muchos centros han tenido que crear programas en línea sin mucho tiempo para considerarlos, los avances en tecnología de aprendizaje inteligente basada en IA están en plena efervescencia. La IA demuestra ser capaz de producir contenido digital (por ejemplo, guías de estudio adecuadas desde el nivel infantil hasta la secundaria) que es indistinguible de los materiales creados por personas. Los tutores virtuales y el software de aprendizaje que incorpora decenas de idiomas diferentes ya no son ideas de futuro en el ámbito educativo. No obstante, muchos docentes apenas están empezando a incorporar la IA en sus planes de estudio de formas pequeñas pero significativas. Por ejemplo, un centro utilizó la IA para automatizar el proceso de pase de lista y desde entonces ha registrado una mayor asistencia y precisión de los datos.
Sanidad: El distanciamiento social ha creado la necesidad de cierto grado de atención al paciente sin contacto. Las empresas han lanzado opciones de registro sin contacto impulsadas por IA para pacientes que necesitan acudir en persona. Por otro lado, un número creciente de pacientes recurre a opciones totalmente virtuales, y las empresas responden en la misma línea con mejoras en la telemedicina. Por ejemplo, más organizaciones sanitarias están aprovechando los chatbots para responder preguntas básicas de los pacientes, como la programación de citas y la clasificación de consultas. También es importante señalar cómo la IA desempeña un papel especialmente crítico en relación con el COVID-19 en sí, al ayudar a los médicos a detectar y diagnosticar el virus mediante el análisis rápido de resonancias magnéticas y de otros sistemas de imagen.
TICO-19: una variante saludable que surgió del virus
Una de las cosas más revolucionarias que podemos hacer hoy, gracias a los avances tecnológicos en disponibilidad de información y conectividad, es asegurarnos de que las personas aprendan más (y más rápido) sobre la pandemia de lo que habrían aprendido si esto hubiera ocurrido hace 100 años.
Por eso creemos que los avances en IA que ayudan a mantener informadas y seguras a las personas durante una pandemia mundial merecen una atención especial. Un caso de estudio estimulante es el de Translators without Borders (TWB), una organización comprometida con la difusión global de información esencial en una gran variedad de idiomas.
TWB se asoció con tecnólogos y profesionales de la lengua de varios socios académicos y del sector (Amazon, Appen, Carnegie Mellon University, Facebook, George Mason University, Google, Johns Hopkins University, Microsoft y Translated) para formar la Translation Initiative for COVID-19 (TICO-19).
Juntos han preparado materiales sobre el COVID-19 en decenas de idiomas del mundo para ponerlos a disposición de traductores profesionales e investigadores que entrenan modelos de traducción automática (TA). ¿Su objetivo? Garantizar que la información sobre el virus sea accesible para personas de todos los rincones del planeta.
El proyecto ha desarrollado puntos de referencia para la traducción que incluyen 30 documentos con casi 70 000 palabras relacionadas con la terminología del COVID-19. Todos los documentos se tradujeron del inglés a cada uno de los 38 idiomas, incluidos los que la tecnología ha desatendido (entre ellos, el dari, el dinka, el pastún y el zulú). El contenido creado es de acceso público a través de el GitHub de TICO-19; una medida que ayuda a garantizar la disponibilidad futura para investigadores de aprendizaje automático y traductores profesionales. El proyecto se encuentra actualmente en fase de desarrollo y tiene más novedades en preparación.
La IA más allá de la pandemia
A medida que nos adaptamos a los cambios provocados por una pandemia mundial, nos adaptamos a un mundo cada vez más virtual. La IA nos ayuda mucho ahora al permitir un distanciamiento social seguro y detectar el COVID-19.
La IA nos ayuda ahora al permitir un distanciamiento social seguro y detectar el COVID-19, pero también al hacer nuestra vida más fácil. Es esta última función la que dará lugar a cambios más duraderos en nuestra interacción con la tecnología, a una mayor inversión en IA a medida que la pandemia remita y a un futuro en el que la IA y nuestra vida cotidiana estarán unidas para siempre.

