Para seguir siendo competitivas en la era inteligente, las empresas deben ir más allá de los proyectos exploratorios de IA e implementar plenamente estrategias de IA escalables y de alcance empresarial.
La recualificación y el perfeccionamiento de las competencias de la fuerza laboral son esenciales a medida que la IA transforma los puestos de trabajo, y hacen del desarrollo del talento y el aprendizaje continuo pilares del éxito a largo plazo.
La rápida transformación de los procesos y modelos empresariales, respaldada por la adopción de la IA, permitirá reducir costes, impulsar la innovación y sostener el crecimiento en un entorno cada vez más condicionado por la tecnología.
Dos años después de 2023, un «año decisivo» para la inteligencia artificial generativa (IA generativa), las organizaciones y sus líderes afrontan un momento crucial. Será necesario actuar con rapidez para sobrevivir y, en última instancia, prosperar en la Era Inteligente.
Existe consenso en que participar en la Era Inteligente será necesario para alcanzar el éxito a largo plazo. MIT Technology Review Insights concluyó que el 95 % de las organizaciones encuestadas ya utiliza IA y que casi todas (el 99 %) esperan hacerlo en el futuro. Según una investigación de Accenture, el 92 % de los altos directivos reconoce que la IA generativa es necesaria para reinventar su organización a escala y con rapidez.
Sin embargo, este futuro cada vez más impulsado por la tecnología plantea nuevas consideraciones y amplía las existentes para las empresas y sus líderes. Para orientar a una organización, urge centrarse en la adopción de la IA y, después, abordar el talento, la recualificación y la transformación empresarial.
Adopción de la tecnología
Las empresas que carecen de una estrategia de IA ya van rezagadas, y muchas corren el riesgo de quedarse estancadas en la fase piloto. Según Peter Bendor-Samuel, de Everest Group, alrededor del 90 % de los proyectos piloto de prueba de concepto de IA generativa no pasarán a producción en un futuro próximo. Ha llegado el momento de que las empresas ejecuten su estrategia y sigan innovando; de lo contrario, estarán en una situación de gran desventaja en la Era Inteligente.
Es importante distinguir entre los distintos tipos de soluciones de IA generativa disponibles. Por ejemplo, los asistentes personales de productividad basados en IA son herramientas excelentes para familiarizar a los empleados con la IA generativa y mejorar su productividad personal a menor escala. Sin embargo, en la Era Inteligente, la estrategia de IA de una empresa no puede girar en torno a los chatbots. Los resultados a escala de toda la organización exigen tecnologías de IA más avanzadas que conecten áreas aisladas, como los agentes de IA de nivel empresarial y la automatización agéntica de procesos, cuya disponibilidad y adopción están acelerándose.
Una empresa energética sudamericanay pionera en la adopción de la IA, por ejemplo, percibió el potencial de esta tecnología para transformar los procesos internos y facilitar su transición hacia formas sostenibles de energía. Empezó aplicando una estrategia de IA en el departamento fiscal y logró ahorrar 120 millones de dólares en solo tres semanas, liberando capital para invertir en el desarrollo de energías renovables. La empresa sigue innovando en otros departamentos y funciones para generar ahorros adicionales.
Impacto en el empleo y recualificación
Los puestos de trabajo y las competencias necesarias para desempeñarlos cambiarán en la Era Inteligente. El 50 % de las personas encuestadas en el Informe sobre el futuro del empleo 2023 del Foro Económico Mundial espera que la IA impulse el crecimiento del empleo, mientras que el 25 % prevé que provocará pérdidas de puestos de trabajo. La creación o pérdida de empleos depende en gran medida de las decisiones de cada organización: los líderes empresariales determinan cómo avanzar con tecnologías como la automatización agéntica de procesos y cómo recualificar y reasignar a los empleados para satisfacer las necesidades del negocio. Una investigación del Foro Económico Mundial y PwC sugiere que las inversiones en recualificación y perfeccionamiento de las competencias de la fuerza laboral mundial podrían aumentar el PIB en 6,5 billones de dólares para 2030.
Encuestas recientes de Accenture han revelado cuán preparadas —o, mejor dicho, poco preparadas— están muchas organizaciones para tomar estas decisiones. El 90 % de los altos directivos encuestados afirmó que serían necesarios cambios importantes o una transformación total de su estrategia de recualificación para adaptarse a la IA generativa. De hecho, el 82 % de las empresas que se encuentran en las primeras etapas de su transición hacia operaciones inteligentes carece de una estrategia de reinvención del talento. Las organizaciones tendrán que hacer más y hacerlo mejor para mejorar la experiencia de los empleados mediante la IA generativa, crear oportunidades profesionales para su fuerza laboral y situar a las personas en el centro de la Era Inteligente.
Por ejemplo, una empresa multinacional de electrónica respondió a los recientes avances tecnológicos poniendo en marcha un programa de desarrollo ciudadano, con el que preparó a su organización para el futuro mediante la formación de sus empleados en competencias tecnológicas. Inició estos esfuerzos con un riguroso programa de formación de tres días, con planes para ampliarlo a toda la organización.
Otra empresa de consultoría y tecnología creó un programa de formación inclusivo para ayudar a los participantes a adquirir competencias técnicas, sociales y de automatización que les permitieran destacar en el mercado laboral. En cinco años, el programa ha atraído a más de 4.000 inscritos y formado a más de 85 profesionales, con una inserción laboral del 100 %; la propia empresa contrató al 50 % de ellos.
Transformación rápida
Una vez que una organización ha adoptado la IA y ha dado prioridad al desarrollo de sus empleados, llega el momento de revisar el trabajo en sí. ¿Cómo puede evolucionar el modelo de negocio para aprovechar al máximo esta tecnología en beneficio de los clientes en la Era Inteligente? ¿Cómo puede perfeccionarse o ampliarse la estrategia de IA de la empresa para reducir aún más los costes y el tiempo, mejorar la oferta existente o posibilitar nuevas soluciones?
Pensemos en una organización minera multinacional que necesitaba prepararse para un aumento inminente del volumen de compras. Para agilizar sus operaciones y evitar la sobrecarga y el agotamiento del equipo, la empresa utilizó IA para analizar las acciones de los empleados e identificar patrones y tendencias. Las mejoras de eficiencia y la automatización resultantes permitieron ahorrar más de 120.000 horas y 5 millones de dólares anuales, preparando a su fuerza laboral para responder al crecimiento de la actividad.
En otro ejemplo, una empresa de gestión patrimonialaspiraba a utilizar la IA generativa y la automatización para reducir la carga administrativa de sus profesionales financieros. Al automatizar casi 60 procesos y 88.000 transacciones al año, la empresa liberó tiempo de sus profesionales financieros para que pudieran centrarse en hacer crecer el negocio y estrechar las relaciones con los clientes.
Estos casos reales ofrecen un primer vistazo a cómo se transformarán los negocios en la Era Inteligente. Estas historias ponen de relieve la rapidez con que han cambiado múltiples sectores en un periodo de dos años. También comparten un hilo conductor: el valor del potencial humano.
Las organizaciones que no actúen se quedarán cada vez más rezagadas, mientras las empresas —y sus competidores— siguen innovando y evolucionando rápidamente para prosperar y crecer. Lo que hagan ahora las empresas determinará su futuro en la Era Inteligente.


