Cómo puede adaptarse la sociedad civil a la Cuarta Revolución Industrial

A drone drops its first blood delivery in the compound of Kabgayi hospital south of Rwanda capital Kigali where Zipline, a California-based robotics company delivered their first blood to patients using a drone October 13, 2016. Picture taken October 13, 2016
A three-point plan ... new technologies are challenging the humanitarian sector.Image: REUTERS/James Akena
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El sector de la sociedad civil atraviesa un período de transformación, y así deberían percibirlo las organizaciones de la sociedad civil que, en medio de importantes cambios geopolíticos, crecientes desafíos ambientales y transformaciones sociales en curso, empiezan a comprender —y experimentar— el impacto de la actual Cuarta Revolución Industrial.

Sobre la base directa de la tercera revolución digital, que ha conectado a miles de millones de personas mediante dispositivos móviles e internet, las tecnologías de nuestro mundo posdigital están a punto de transformar aún más todos los aspectos de nuestra vida. Están alterando radicalmente nuestra capacidad para crear, acceder a la información y utilizarla; relacionarnos entre nosotros y con los temas que nos importan; y crear recursos de valor. Estos cambios generan nuevas necesidades y cuestiones sociales que las organizaciones de la sociedad civil que trabajan con personas y comunidades deben reconocer y abordar.

Algunos de estos desafíos son nuevos y sumamente complejos, lo que significa que los actores sociales a menudo carecen de los mecanismos y la experiencia necesarios para mitigarlos. Algunos ejemplos son los resultados discriminatorios en la toma de decisiones algorítmica; las vulneraciones de la privacidad individual y colectiva derivadas de proyectos de intercambio de datos y mapas; la gran volatilidad asociada a la filantropía con criptomonedas; la falta de capacidad de decisión de los trabajadores a quienes se presiona para que autoricen el uso de sus datos; y el sesgo y la representación distorsionada en la narración de historias en realidad virtual.

Para las organizaciones de la sociedad civil, este nuevo contexto exige, más que nunca, mantener los ojos y los oídos atentos a lo que ocurre sobre el terreno para detectar y responder oportunamente a estas nuevas necesidades y desafíos. Además, el ritmo del cambio actual y la velocidad de los avances tecnológicos exigen que estas organizaciones adopten una visión de conjunto y replanteen a fondo sus funciones y mandatos, adquieran nuevas capacidades y competencias, y transiten hacia modelos organizativos, de asociación y de financiación que les permitan convertirse en agentes del bien social con más autonomía, agilidad e información.

Hay buenos ejemplos de cómo el sector ha adoptado tecnologías emergentes para abrir camino a nuevas formas de cumplir su misión. Se han utilizado algoritmos para predecir cómo se propagan los incendios forestales y cuál es la mejor manera de detenerlos; se han empleado registros distribuidos para la entrega de ayuda y recursos a las personas refugiadas; se han utilizado vehículos aéreos no tripulados para llevar suministros médicos vitales a zonas de difícil acceso; y se han empleado tecnologías de realidad virtual para crear experiencias inmersivas que ponen de relieve cuestiones como la conservación del medioambiente de maneras que antes no eran posibles.

Al mismo tiempo, la transformación en curso va más allá de la mera adopción de tecnologías y otras herramientas innovadoras. Se trata de una transición más profunda y fundamental hacia nuevas funciones, estructuras y sistemas para prestar servicios en favor del bien social. Estas son tres consideraciones para las organizaciones de la sociedad civil mientras prosiguen su proceso de cambio.

1) Prepárense para desempeñar funciones nuevas y diferentes

Una función clave de un sector de la sociedad civil dinámico en las democracias es su capacidad para promover la rendición de cuentas, la equidad, la confianza y la transparencia en la sociedad. Esta función es más importante que nunca en el contexto actual, en el que el cambio tecnológico, si no se gobierna adecuadamente, corre el riesgo de crear nuevas desigualdades y reforzar las existentes. Es fundamental que la sociedad civil participe e influya en el curso de la Cuarta Revolución Industrial y en la forma de orientar sus efectos positivos hacia los grupos de la sociedad que más necesitan ayuda y, por otro lado, de prevenir desde el principio sus efectos negativos. Se espera que las organizaciones de la sociedad civil se adentren en ámbitos radicalmente nuevos y demuestren el valor que históricamente han aportado, por ejemplo, como defensoras, entidades de vigilancia o impulsoras del desarrollo de capacidades frente al contexto complejo y cambiante de la Cuarta Revolución Industrial.

2) Prepárense para abordar y resolver diversas tensiones a fin de desempeñar esas funciones de manera responsable

Las organizaciones tendrán que lidiar con una serie de preguntas difíciles al definir su enfoque de la innovación y la tecnología. ¿Qué motiva a la sociedad civil a utilizar la tecnología? ¿Qué problemas estamos resolviendo? ¿Cómo diseñamos sistemas, organizaciones y culturas propicios para la innovación? ¿Cómo mantenemos nuestra independencia y, al mismo tiempo, dependemos de herramientas algorítmicas o plataformas digitales propiedad de empresas para nuestro trabajo? ¿Cómo aprendemos y compartimos las mejores prácticas? ¿Cómo asignamos los escasos recursos destinados a la tecnología a corto y a largo plazo? La capacidad de una organización de la sociedad civil para desenvolverse con éxito y responsabilidad ante el cambio tecnológico depende de cómo gestione estas tensiones y de las decisiones que tome al respecto.

3) Prepárense para colaborar con otras partes interesadas en definir el futuro del sector

La naturaleza del cambio tecnológico, junto con otros factores, como el cierre del espacio cívico —es decir, la reducción de los espacios cívicos—, significa que las organizaciones de la sociedad civil no pueden cambiar por sí solas ni de forma aislada. En cierta medida, su colaboración con otros sectores en sus modelos de asociación, funcionamiento y financiación requiere el apoyo y el beneficio de acciones multipartitas que incentiven un cambio radical. La filantropía, los gobiernos y la industria comparten la responsabilidad de crear las estructuras de apoyo, las plataformas de colaboración y las condiciones propicias para acelerar la preparación de la sociedad civil ante la Cuarta Revolución Industrial. En última instancia, se trata de un cambio sistémico que todos los actores deben impulsar de manera coordinada.

Es hora de que la sociedad civil se sitúe en primera línea de la innovación responsable. Los desafíos que se avecinan son numerosos y, sin duda, entrañan riesgos; pero las oportunidades y la necesidad de situar a las personas en el centro de la Cuarta Revolución Industrial son demasiado importantes para que el sector no actúe.

La sociedad civil en la Cuarta Revolución Industrial: preparación y respuesta: lea aquí nuestro informe técnico completo. Forma parte de la iniciativa Preparar a la sociedad civil para la Cuarta Revolución Industrial , liderada por el Foro Económico Mundial en colaboración con organizaciones del sector social.

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