La biotecnología y sus aplicaciones evolucionan rápidamente y tienen el potencial de revolucionar sectores, incluida la atención sanitaria.
Pero las empresas, los gobiernos y el mundo académico con visión de futuro deben trabajar juntos para materializar la promesa completa de la biotecnología.
C4IR Serbia se lanzó recientemente en el Foro del Futuro de la Biotecnología, ya que la biotecnología se reveló como el sector exportador más importante del país.
La biotecnología, o biotech, y sus aplicaciones evolucionan a una velocidad vertiginosa, revolucionando sectores como la medicina, la agricultura, la energía y la química y los materiales, mediante la creación de productos y procesos que nunca antes habían existido.
El Centro para la Cuarta Revolución Industrial en Serbia (C4IR Serbia) se lanzó recientemente en el Foro del Futuro de la Biotecnología, donde empresas, gobiernos y el mundo académico con visión de futuro se reunieron para debatir y promover el desarrollo y la aplicación de la biotecnología, especialmente en la medicina y la atención sanitaria.
Estas son las recomendaciones de destacados expertos de distintos sectores.
¿Cómo está configurando la biotecnología nuestro futuro?
El potencial y el impacto completos de la biotecnología y la inteligencia artificial (IA) van más allá de lo que podemos imaginar. Académicos y expertos prevén una enorme revolución configurada por la interacción entre las nuevas tecnologías y los sistemas tradicionales.
Por ejemplo, la biotecnología en la atención sanitaria ha maximizado la eficacia al aumentar la personalización médica y los tratamientos diseñados individualmente. En este sentido, combinar la biotecnología con la IA y los macrodatos ayudará a procesar los complejos datos generados por el sector sanitario, desvelando patrones más profundos y ricos para el tratamiento.
Más allá del sistema médico, las personas podrían ver transformadas sus dietas cotidianas, sus rutinas de ejercicio y sus cuidados personales para mejorar la salud y reducir los efectos de una sociedad envejecida; y todas estas aplicaciones son solo en la atención sanitaria.
La biotecnología y la IA tienen aplicaciones más allá de eso que nos ayudarán a afrontar retos como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la energía. El objetivo, según los expertos del sector, es pasar de aplicaciones que previenen problemas de salud a la predicción real. Eso no está en absoluto fuera de nuestra imaginación.
¿Cómo pueden los gobiernos crear un ecosistema para la biotecnología?
El gobierno tiende conexiones y desempeña un papel activo en la creación de un ecosistema de biotecnología próspero. En el caso de Serbia, adoptaron un enfoque de “si lo construyes, vendrán”, tal como lo describió la primera ministra Ana Brnabić.
Promover una fuerte inversión nacional en infraestructuras científicas y tecnológicas, en competencias y en transformación puede despertar el interés y la inversión extranjera. Con una estrategia específica para impulsar la transformación digital, el sector de las TIC del país ha pasado de unos ingresos de 3,7 millones de euros a 2500 millones de euros este año.
Esto convirtió a la biotecnología en el sector exportador más importante de Serbia, así como en el mayor creador de nuevos empleos, según la primera ministra Brnabić en el Foro del Futuro de la Biotecnología.
Los expertos creen que no existe una única innovación que impulse el futuro de la biotecnología. Más bien, será la combinación de innovaciones la que desbloqueará grandes dividendos.
Por ejemplo, la combinación de la computación cuántica y la biotecnología podría proporcionar una cura para el cáncer. No erradicando el cáncer en sí, sino reduciendo su impacto y su tratamiento hasta equipararlos a los de un resfriado común; una innovación que cualquier gobierno puede y debe posibilitar.
Cualquier nueva tecnología conlleva retos, pero es función del gobierno transformar dichos retos en oportunidades. La innovación siempre avanzará por delante de la inversión y de la regulación, y un gobierno con visión de futuro hará que sus normativas sean ágiles para seguir el ritmo de la velocidad tecnológica. Esto incluye reformar los marcos jurídicos, establecer visiones y planes, crear diálogos entre sectores y habilitar fondos para el desarrollo. En este proceso, la colaboración es clave.
¿Qué están haciendo las empresas para acelerar la innovación en biotecnología?
Desde las startups hasta las organizaciones multinacionales, la innovación debe impulsarse a través de ecosistemas, no de “egosistemas” dominados por individuos o por grupos selectos de partes interesadas. Según los expertos, la oportunidad de innovar siempre está presente, pero la falta de una misión colectiva puede obstaculizar su aceleración.
Huma, desarrollador de plataformas sanitarias digitales, destacó que, durante el pico de la COVID-19, avances que normalmente habrían tardado seis meses se lograron en dos semanas.
Esto se debió a que las personas se implicaron en proyectos con un sentido de “responsabilidad compartida” por un “propósito común”, con el fin de superar cuanto antes el estancamiento de la pandemia. Pero ahora que esa acción colectiva ha desaparecido, los plazos para el progreso han vuelto a aumentar.
Así pues, para que la colaboración tenga éxito, cualquier asociación debe construirse a “nivel de igualdad”: si cada parte puede comprender los incentivos de la otra, es más fácil unir fuerzas y alcanzar un objetivo común.
También es importante crear sistemas que permitan una toma de decisiones eficaz. Cuanto más grande es una organización, más difícil puede resultarle tomar decisiones oportunas sobre inversiones en, por ejemplo, investigación o ensayos en biotecnología, debido a modelos de toma de decisiones complejos.
Esto podría superarse si las empresas inculcan a la alta dirección un conocimiento básico de sus tecnologías, para evitar lagunas en la ejecución y el diseño de las decisiones. También pueden facultar la toma de decisiones en niveles inferiores de la cadena o aumentar el acceso a la alta dirección.
Como ejemplo, la gran empresa de ciencia y tecnología Merck organiza un desafío de innovación que impulsa ideas de abajo arriba, al reunir a estudiantes de todo el mundo para desarrollar ideas punteras sobre necesidades médicas no cubiertas y ganar su Copa de la Innovación de 20 000 €.
¿Cómo abordan los Centros de la Cuarta Revolución Industrial la innovación en la atención sanitaria?
Los Centros de la Cuarta Revolución Industrial (centros 4IR) trabajan a nivel local con el gobierno y las empresas. Esto les permite identificar directamente los ciclos que frenan el progreso de la tecnología. Por ejemplo, las nuevas tecnologías (bio)tecnológicas deben someterse a pruebas antes de que cambien las políticas y la legislación para apoyar su adopción.
Sin embargo, sin cambiar las políticas, las empresas no tienen medios para verificar dichas tecnologías. Asimismo, el uso de datos biológicos y sanitarios a lo largo del tiempo promete mejorar la calidad de los datos.
Pero no se utilizan todos los datos recopilados, ya que se considera que su calidad no es suficiente. Por ello, es necesario formar a las partes interesadas para que comprendan las tecnologías avanzadas, crear mecanismos de confianza en colaboración y garantizar que las soluciones se diseñen para ser escalables.
Los centros 4IR superan este estancamiento demostrando el valor real para diversas partes interesadas mediante casos de uso prácticos y realizando pruebas o pilotos de distintos enfoques de política y gobernanza que puedan mejorar un sistema sanitario.
Por ejemplo, como parte de la iniciativa de salud digital de la India, C4IR India promovió el uso de pilotos y entornos de pruebas (sandboxes) para probar más de 100 soluciones, así como el establecimiento de “zonas de confianza”, donde la seguridad y la privacidad se abordan en el diseño de las pruebas, en lugar de acordarse para cada aplicación tecnológica por separado.
C4IR Brasil probó y perfeccionó el conjunto de herramientas AI Procurement in a Box para apoyar la adopción de la IA en hospitales, mientras que C4IR Ruanda está estudiando nuevas leyes de privacidad de datos que pueden aplicarse a sus sistemas sanitarios.
Dado el potencial de la nueva biotecnología en la atención sanitaria, así como en muchos otros sectores que implican la interacción humana, debemos trabajar juntos para asegurar que el desarrollo económico no suponga un menoscabo para las personas.



