• La economía de Bangladesh, con un buen desempeño, está impulsada por el sector de las prendas confeccionadas (RMG).
• Recibir el pago de forma digital tiene múltiples beneficios para los 4 millones de trabajadores del sector.
• La Alianza Better Than Cash de la ONU y el recién creado Centro Mundial de la OIT sobre Salarios Digitales para un Trabajo Decente trabajan para eliminar las barreras al pago digital.
Mientras afrontamos los desafíos que plantea la pandemia, Bangladesh sigue registrando un crecimiento impresionante y, de hecho, es una excepción en el escenario económico mundial. Su producto interno bruto (PIB) creció un estimado 5,2% en 2020 y probablemente crecerá un 6,8% este año. En comparación, la economía mundial se contrajo un 3,5%. Entre los vecinos de Bangladesh, Pakistán, Sri Lanka e India se enfrentan a contracciones del PIB.
De hecho, las estimaciones del FMI indican que Bangladesh superó el PIB per cápita de India en 2020. Su tasa de desempleo, algo inferior al 4,2%, es la más baja de todos los mercados emergentes y sigue una tendencia a la baja. Bajo el liderazgo de la primera ministra Sheikh Hasina, Bangladesh está preparado para dejar atrás la condición de país menos desarrollado en 2024 y encaminado a convertirse en la 25.ª economía más grande del mundo en 2035.

El auge del crecimiento de Bangladesh
Este dinamismo se debe a su sólida fortaleza interna, marcada por un sector agrícola saludable, las remesas y las exportaciones. Gran parte procede de las prendas confeccionadas (RMG), un sector que, a pesar de la desaceleración económica provocada por la COVID-19, se prevé que siga siendo un importante contribuyente a la economía durante los próximos años. Bangladesh es ahora el segundo mayor exportador mundial de prendas de vestir, solo por detrás de China. Desde que dio sus primeros pasos hacia la exportación en 1978, el sector ha llegado a representar el 84% de todas las exportaciones y el 12% del PIB. La industria también emplea a 4 millones de personas, la mayoría de ellas mujeres, que se han visto afectadas de forma desproporcionada por las repercusiones de la pandemia.
Si bien persisten desafíos, el sector ha invertido en los últimos años en la mejora de las condiciones laborales, la seguridad industrial, la sostenibilidad ambiental y la modernización y mejora de la capacidad productiva para subir en la cadena de valor.
Como siguiente paso lógico, el sector RMG de Bangladesh ha adoptado ahora los pagos digitales de manera decidida. Tras la pandemia, ha surgido la urgencia de garantizar que los pagos salariales digitales puedan realizarse al máximo número de trabajadores. Las inversiones previas en la tecnología de pago digital y su promoción han adquirido ahora un enorme valor.
Los pagos salariales digitales suelen ayudar a los trabajadores no solo a tener un mayor control sobre sus salarios y a acceder a otros servicios financieros, sino también a asegurar que reciban una remuneración y unas prestaciones correctas y puntuales.
En noviembre de 2019, el Gobierno de Bangladesh, las marcas mundiales de confección, la Organización Internacional del Trabajo y Better Work, todos ellos miembros de la Alianza de las Naciones Unidas Better Than Cash Alliance, se unieron y se comprometieron a eliminar las barreras para garantizar que en 2021 el 90% de los salarios de las fábricas RMG se pagaran de forma digital. Irónicamente, un impulso inesperado llegó de las restricciones impuestas por las condiciones de la pandemia. En el punto álgido de la pandemia, en julio, el 87% de los pagos salariales fueron digitales.
Esto coincidió con los esfuerzos más amplios del Gobierno para ofrecer un paquete de estímulo, anunciado en marzo de 2020, por valor de Tk. 5.000 crore (alrededor de 600 millones de dólares) para mantener el empleo y pagar los salarios de los trabajadores en sectores orientados a la exportación, en particular el RMG. La intención era garantizar que el dinero llegara a los destinatarios adecuados, para lo cual se consideró que los pagos digitales eran los más idóneos. Todas las fábricas RMG tuvieron que digitalizar sus sistemas de nóminas y presentar cuentas móviles de sus trabajadores si querían acceder a los fondos de estímulo. Como resultado, solo en dos semanas de abril se abrieron nada menos que 1,92 millones de cuentas móviles. Este resultado positivo forma parte de una tendencia mundial acelerada por la COVID-19, pues las estimaciones de organismos internacionales indican que 1.000 millones de personas ya han recibido transferencias de dinero relacionadas con la protección salarial o la protección social vinculada a la COVID-19.
Beneficios más allá del efectivo
Los beneficios del pago digital van más allá de la cantidad de dinero en juego, por lo que tanto las organizaciones de empleadores como las de trabajadores llevan algún tiempo avanzando hacia el pago salarial sin efectivo y la digitalización de las nóminas.
Los pagos salariales digitales permiten a las empresas reducir al mínimo las interacciones humanas durante las transacciones financieras. Los pagos digitales ayudan a atender las preocupaciones sanitarias, reducen los desplazamientos y han evitado que los mercados y otros establecimientos comerciales estén tan concurridos. Los destinatarios del dinero digital, a su vez, gastaron más por medios digitales, por ejemplo al enviar remesas y realizar otros pagos. También aumentaron sus ahorros y su capacidad para afrontar shocks económicos imprevistos.
Un documento de investigación reciente del Banco Mundial (2020) concluyó que en Bangladesh, el pago digital de los salarios de los trabajadores de las fábricas de confección conduce gradualmente a un mayor uso de cuentas y ahorro, así como a una mayor capacidad financiera.
Los pagos salariales digitales han aumentado la probabilidad de que los trabajadores reciban los salarios correctos a tiempo y han proporcionado una prueba de la remuneración en el nivel acordado. Esto ayuda a reducir las disputas relacionadas con los salarios.
Dado que la mayoría de los trabajadores del sector RMG son mujeres, los pagos digitales ponen más poder financiero en sus manos. Tendencias como esta parecen dar a las trabajadoras una mayor voz en la toma de decisiones familiares, lo que puede traducirse en beneficios para la salud mental y la autoestima. Los pagos salariales digitales han beneficiado a los servicios de nóminas de las empresas al reducir en un 53% el tiempo del personal dedicado a las funciones administrativas y financieras relacionadas con la nómina.
Todo esto se debe a que el Gobierno ha impulsado una transformación digital en el país, que ha hecho crecer el número de usuarios de internet hasta 110 millones. La Harvard Business Review clasificó recientemente a Bangladesh como una de las «economías de despegue» que tiene potencial para digitalizarse rápidamente, tanto para la recuperación posterior a la pandemia como para una transformación a largo plazo que impulse los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Desde el máximo de julio, los pagos salariales digitales en las fábricas RMG han ido disminuyendo, hasta situarse en tan solo el 54% en noviembre. Esto puede deberse a que el incentivo adicional del estímulo gubernamental ha perdido fuerza, o a que la plena incorporación e integración de los sistemas de pago salarial digital en las operaciones de las fábricas se ha retrasado. También sigue siendo necesario formar a los trabajadores en finanzas y banca móviles para que tengan confianza en el uso del sistema.
Pagos digitales responsables
A medida que la economía se recupera y aprendemos a vivir y trabajar en esta nueva situación, se prevé que aumenten las inversiones y el uso más amplio de los sistemas de pago salarial digital, tanto con fines de protección salarial como de protección social.
Mientras sigamos viviendo esta «nueva normalidad», cabe esperar que el coste de las transacciones de pago digital siga bajando y que los reguladores, los proveedores de servicios móviles y las empresas fintech sigan explorando nuevas formas de garantizar una entrega segura y fluida de los salarios y de otros servicios financieros.
Tanto los empleadores como los trabajadores tienen mucho que ganar.
Los trabajadores pueden recibir incentivos como devoluciones en efectivo, puntos de recompensa, descuentos en comercios, préstamos bancarios más fáciles, acceso a productos de ahorro y una gran comodidad. De cara al futuro, necesitan formación en las habilidades necesarias no solo para utilizar monederos digitales, sino también para tomar decisiones financieras informadas sobre el ahorro, la elaboración de presupuestos, el gasto de sus salarios y el acceso a otros servicios financieros.
Los usuarios, especialmente las mujeres, deben sentirse protegidos frente a la posible pérdida de dinero o de privacidad por fraude o por comisiones y usos no autorizados.
El Gobierno, las organizaciones de empleadores y las marcas mundiales pueden desempeñar un papel clave en este proceso. Por ejemplo, para ofrecer un mecanismo de reclamación a los trabajadores del sector de la confección, el Gobierno colaboró con la Better Than Cash Alliance para ampliar el alcance de una línea de ayuda existente e incluir los pagos digitales. La línea de ayuda, denominada Amader Kotha (Sobre nosotros), se creó en 2014 con financiación de Gap Inc. y ha atendido a 1,5 millones de trabajadores, con una tasa de éxito del 99% en la resolución de problemas.
Además de una línea de ayuda gratuita para la sensibilización y los problemas relacionados con los pagos, merece la pena estudiar la interoperabilidad de los monederos, así como otros sistemas de pago avanzados, para facilitar la vida y el trabajo de los usuarios.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial para ayudar a la industria manufacturera a recuperarse de la COVID-19?
Mientras Bangladesh celebra 50 años de independencia, las alianzas OIT/Better Work se comprometen a trabajar con el Gobierno, los trabajadores de las fábricas y la Better Than Cash Alliance para digitalizar de forma responsable y contribuir a la Hoja de Ruta de Pagos Digitales post COVID-19, que se presentará más adelante este año; y a compartir lecciones y aprendizajes a través del Centro Mundial sobre Salarios Digitales para un Trabajo Decente para promover la transición hacia pagos salariales digitales responsables



