Así es el plan de China para eclipsar a Silicon Valley

People walk in Huaqiangbei Commercial Street, a shopping district for electronics and market place for Chinese producers and international wholesale buyers, in Shenzhen, Guangdong Province, China, December 13, 2018. Picture taken December 13, 2018. REUTERS/Thomas Peter - RC1BD6801EB0
China has set its sights on becoming the major force in technology.Image: REUTERS/Thomas Peter
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El delta del río Perla de China es el escenario de la urbanización más espectacular de la historia de la humanidad. La zona alberga a casi 70 millones de personas. Aporta una octava parte del PIB de China, con una economía valorada en 1,5 billones de dólares, aproximadamente lo mismo que Australia y España, y casi tan grande como Rusia y Corea del Sur.

Ahora, el Gobierno chino ha expuesto sus planes para unir lo que denomina Área de la Gran Bahía en una gran megalópolis, y transformarla en un centro de alta tecnología que podría competir con el Silicon Valley de California y la bahía de Tokio de Japón.

El Área de la Gran Bahía abarca Hong Kong y Macao, junto con nueve ciudades de la provincia de Guangdong: Guangzhou, Shenzhen, Zhuhai, Zhongshan, Jiangmen, Zhaoqing, Foshan, Dongguan y Huizhou.

El Área de la Gran BahíaImage: Gobierno de la RAE de Hong Kong

Con arreglo a un plan general que contempla un horizonte de hasta 2035, el desarrollo de las 11 ciudades se coordinará, con cuatro núcleos centrales destinados a impulsar el crecimiento de sectores industriales concretos:

  • Hong Kong buscará reforzar su posición como centro de las finanzas internacionales, así como centrar su atención en el comercio, la navegación y el transporte aéreo.

  • Macao utilizará sus casinos, hoteles y restaurantes para convertirse en un destino turístico internacional, y aprovechará su patrimonio colonial para ampliar el comercio con el mundo de habla portuguesa.

  • Shenzhen, que ya es una zona económica especial y alberga gigantes tecnológicos como Huawei, Tencent y ZTE, se espera que siga consolidando su reputación como la ciudad más innovadora de China.

  • Y Guangzhou, que ya es la capital provincial de Guangdong, consolidará su posición como centro administrativo.

El Área de la Gran Bahía cuenta con una impresionante base manufacturera, especialmente en la potencia industrial de Dongguan, una ciudad a la que a veces se denomina “la fábrica del mundo”, que produce una quinta parte de los teléfonos inteligentes del mundo y una décima parte de los zapatos. También alberga tres de los cinco puertos más transitados de China, y superaría a Japón como cuarto mayor exportador del mundo.

El puente Hong Kong-Zhuhai-MacaoImage: Gobierno de la RAE de Hong Kong

Ya se han invertido miles de millones de dólares en la mejora de las conexiones de transporte e infraestructuras entre las ciudades. El año pasado se inauguró el puente marítimo más largo del mundo que une Hong Kong, Zhuhai y Macao: una proeza de ingeniería de 15 000 millones de dólares que reduce a menos de una hora el tiempo necesario para cruzar la desembocadura del río Perla.

Construcción del puente Hong Kong-Zhuhai-MacaoImage: Gobierno de la RAE de Hong Kong

Hong Kong también está ahora conectada a la red ferroviaria de alta velocidad de China, de 25 000 km, lo que permite a los pasajeros viajar directamente desde Kowloon hasta Guangdong en tan solo 47 minutos.

Pero, aunque la región reúne todos los ingredientes necesarios para el éxito, existen obstáculos importantes que el nuevo plan pretende superar.

El más inmediato es el hecho de que la región está dividida en tres jurisdicciones administrativas diferenciadas, cada una con sistemas jurídicos, monedas y normas distintas en materia de residencia e inmigración. Hong Kong y Macao son regiones administrativas especiales cuyos gobiernos son en gran medida autónomos respecto a Pekín en muchas cuestiones, y que funcionan bajo la política de “un país, dos sistemas”.

Muchas de las disposiciones del plan del Área de la Gran Bahía se refieren a una mayor cooperación entre las distintas jurisdicciones: por ejemplo, permitir a las empresas financieras de Hong Kong y Macao operar con mayor libertad en el territorio continental y flexibilizar algunas restricciones de acceso a la educación, la vivienda y la atención médica. La esperanza es que el acceso abierto de Hong Kong y Macao al capital internacional pueda utilizarse para impulsar la inversión en su conjunto, y que se pueda abrir la negociación de bonos, préstamos y derivados denominados en yuanes. Aunque se promete facilitar la circulación de bienes y personas, no existe un detalle concreto sobre las normas aduaneras y de inmigración que se aplicarán.

La reacción de los gobiernos de Macao y Hong Kong ante el plan ha sido positiva. Sin embargo, no todos reciben con entusiasmo la perspectiva de una integración más estrecha. Los partidos de la oposición en Hong Kong han expresado su preocupación de que la ventaja competitiva de la ciudad frente a sus vecinos pueda verse mermada por una cooperación excesiva.

Además, existen grandes diferencias en el nivel de vida entre las distintas ciudades. Los habitantes de Macao están casi diez veces mejor situados que quienes viven en Zhaoqing.

Image: Statista

El daño medioambiental es otro problema que el plan pretende abordar mediante una respuesta más coordinada. El agua del delta del río Perla es una de las más contaminadas del mundo, a pesar de la considerable inversión en instalaciones de tratamiento de aguas residuales y de agua. La contaminación atmosférica puede no ser tan asfixiante como en las ciudades del norte de China, pero aún puede alcanzar niveles perjudiciales para la salud e incluso, en ocasiones, observarse desde el espacio.

Contaminación atmosférica sobre el Área de la Gran BahíaImage: NASA

Al igual que la iniciativa de la Franja y la Ruta para abrir el mundo al comercio chino, el Área de la Gran Bahía es un proyecto cuyo éxito se medirá en décadas. Se trata de una visión ambiciosa que habla de crear un “conglomerado urbano de categoría mundial” con una elevada calidad de vida. Pero, a la luz del extraordinario éxito de China al sacar de la pobreza a 800 millones de personas en los últimos 40 años, sería poco sensato apostar en contra de que esto se convierta en realidad.

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