La inteligencia artificial podría remodelar radicalmente la geopolítica, según un nuevo informe de Tortoise Intelligence.
Las economías más pequeñas que cuentan con talento en abundancia y destacan en investigación podrían empezar a desafiar a las más grandes.
La estrategia centralizada de IA de China significa que probablemente dominará el mundo de la IA.
La inteligencia artificial (IA) está sacudiendo la jerarquía global, lo que permite a muchos países más pequeños destacar en un nuevo panorama competitivo. Indicadores consolidados como el producto interior bruto (PIB) permiten ver de un vistazo cuáles son las mayores economías del mundo. Sin embargo, según un nuevo informe, no revelan cuáles tienen más probabilidades de prosperar en un nuevo mundo impulsado por la IA.
Ese premio probablemente recaerá en el país, o países, que hoy realicen las inversiones estratégicas adecuadas. Esas inversiones se centran en dotar a sus ciudadanos, empresas e instituciones de las herramientas, la tecnología y la formación necesarias para la IA. Y mientras las dos mayores economías del mundo, Estados Unidos y China, parecen destinadas a dominar la carrera por la IA, algunas naciones más pequeñas podrían empezar a tener impacto en el escenario global de la IA.
En el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, que está trastocando el antiguo orden empresarial global, tener la estrategia de IA adecuada podría resultar fundamental.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial frente a la Cuarta Revolución Industrial?
El Centre for Frontier Technologies and Innovation reúne a científicos, responsables políticos y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Al facilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a sus socios a traducir la innovación de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan retos globales compartidos.
Estas son algunas de las conclusiones de un análisis realizado por Tortoise Intelligence sobre las inversiones en IA de un grupo de 54 países.
Hasta la fecha, Estados Unidos ha gastado mucho más que cualquier otro país en IA. Pero gran parte de ese gasto corresponde a inversiones en empresas privadas de IA; no es necesariamente un indicio de una estrategia nacional de IA coherente. Para encontrar pruebas de ello, hay que fijarse en China.
China puede estar en segundo lugar en este momento, pero sus políticas industriales impulsadas por el gobierno se han comprometido a un nivel de gasto en IA en esta década que eclipsará al de Estados Unidos. Según Tortoise, el valor de los planes de gasto en IA de China es «una vez y media superior a la de todos los demás países del mundo juntos». Ya gasta más que Estados Unidos en investigación en IA.
Uno de los mecanismos que utilizó Tortoise para evaluar el rendimiento relativo de los países en IA fue analizar el número de artículos publicados por académicos y expertos en IA. La mayoría de ellos se concentraba en dos grupos de naciones: los «campeones tradicionales» y las «estrellas emergentes».
Los campeones tradicionales son países como Canadá, Francia, Alemania y Reino Unido. Se trata de economías desarrolladas y consolidadas que han avanzado notablemente en IA. Están decididos a no quedarse atrás, pero nunca competirán con las dos superpotencias.
Las estrellas emergentes son un grupo aún más interesante. No figuran entre las diez primeras economías por PIB. Pero cuentan con una sólida base de talento y demuestran excelencia en investigación. Singapur, Israel, Irlanda y Finlandia forman parte de este grupo, junto con Australia, Dinamarca y Suiza.
Es probable que estos países sigan siendo economías de IA de nivel intermedio, pero para algunas naciones más pequeñas, como las nórdicas, esto podría suponer una oportunidad para saltar a una posición mucho más alta en la clasificación global de poder.
En algunos países existen retos de infraestructura que deben abordarse antes de poder mantener una conversación seria sobre su capacidad para aprovechar la IA. Estas economías incipientes, como Kenia, Sri Lanka, Nigeria, Egipto y Pakistán, podrían quedarse aún más rezagadas, a medida que las desigualdades de riqueza se agravan con una brecha digital global cada vez mayor.
Pero en India, los Emiratos Árabes Unidos y otras naciones que despiertan a la IA, hay señales alentadoras de progreso. India cuenta con una amplia clase media instruida y muy familiarizada con la tecnología, por no mencionar varias empresas tecnológicas multinacionales. Sobre estos cimientos, es probable que la capacidad de India en IA crezca rápidamente. Por su parte, los EAU son el único país del mundo que tiene una estrategia nacional de IA y ha nombrado un ministro de IA.

