Es fácil suponer que casi todo el mundo, sobre todo en los países ricos, sabe usar un ordenador. Al fin y al cabo, casi la mitad de los adultos del mundo tiene un teléfono inteligente.
En la era de la Cuarta Revolución Industrial, las competencias digitales son más importantes que nunca. La tecnología digital impregna todos los aspectos de nuestra vida. Forma parte de muchas actividades cotidianas y casi todos los empleos de todos los sectores requieren algún tipo de conocimientos digitales. Sin embargo, a muchas personas les cuesta desenvolverse con ella.
Una cuarta parte de los adultos no sabe usar un ordenador
La OCDE, un club compuesto en su mayoría por países ricos, publicó recientemente una encuesta sobre competencias de los adultos, que recoge información sobre el dominio de la lectura, las matemáticas y las competencias informáticas.
Casi una cuarta parte (24.3%) de las personas incluidas en el estudio no sabe usar un ordenador. El diez por ciento nunca había usado uno, por lo que realizó una prueba en papel.
Casi otro 10 % (9.6%) se negó a hacer la prueba informática y prefirió realizar la evaluación en papel. Y eso, pese a afirmar que había usado un ordenador antes.
Casi el 5 % (4.7%) de los adultos no superó la prueba básica, que incluía usar el ratón o desplazarse por una página web.
Niveles de competencia
El resto, tres cuartas partes, se clasificó en cuatro niveles de dominio: por debajo del nivel uno; nivel uno; nivel dos; y nivel tres. Solo el 5 % de la población alcanzó el nivel tres, el de quienes tienen mayor dominio de las actividades relacionadas con la informática.
Una de cada siete personas (14.2%) estaba por debajo del nivel uno, es decir, en el nivel más básico de dominio. Esto significa que solo podía realizar tareas muy sencillas, como clasificar correos electrónicos en carpetas ya existentes.
Casi un tercio (28.7%) se encontraba en el nivel uno, lo que significa que podía usar el correo electrónico y un navegador para resolver un problema, pero necesitaba pocas o ninguna habilidad para navegar por el ordenador.
Una cuarta parte (25.7%) estaba en el nivel dos. En este nivel, las personas encuestadas debían resolver un problema mediante un formulario en línea y navegar por varias páginas y aplicaciones. Un ejemplo era responder a una solicitud de información consultando una hoja de cálculo y enviando la respuesta por correo electrónico.
Solo el 5.4% alcanzó el nivel tres, en el que la resolución de problemas requería varios pasos y operaciones.

Por qué es importante
En la mayoría de los países del G20, una gran proporción de empleadores se queja de que no encuentra trabajadores con las competencias que necesitan sus empresas. Además, la falta de competencias limita gravemente el acceso de las personas a empleos mejor remunerados y más satisfactorios.
Necesitamos formar una fuerza laboral con competencias digitales, afirma un informe del Foro Económico Mundial, que
propone tres maneras en que los empleadores podrían lograrlo: desarrollar las competencias necesarias dentro de la plantilla; buscar talento oculto en la organización evaluando periódicamente las competencias de los empleados y ajustándolas a las habilidades más demandadas; e incorporar nuevas habilidades a la organización mediante la contratación de líderes digitales y de los llamados «nativos digitales», personas que han crecido con la tecnología de las comunicaciones.
También es importante para la economía. En pocas palabras, cuando las personas carecen de competencias clave, resulta difícil introducir tecnologías que aumenten la productividad y nuevas formas de trabajar, lo que a su vez frena la mejora del nivel de vida.


