Se necesitan redes 5G de alto rendimiento para respaldar la siguiente etapa de la digitalización basada en la nube y la IA.
Una nueva iniciativa que brinda a los desarrolladores de software acceso a las capacidades de las redes 5G busca democratizar la innovación.
Con los avances tecnológicos como clave para afrontar los desafíos globales, los gobiernos con visión de futuro deben implementar las políticas necesarias.
Imagine un mundo en el que pueda utilizar cualquier servicio gubernamental de forma fluida con una identidad digital inteligente. O un mundo en el que los técnicos remotos cuenten con niveles garantizados de conectividad y acceso de vídeo para realizar su trabajo de forma segura y en tiempo real mediante RA. O un mundo en el que podamos conocer en todo momento la situación exacta de los envíos internacionales, guiar drones más allá de la línea de visión y crear y explorar mapas 3D mejorados.
Todo esto es posible gracias al poder de la red. Para hacerlo realidad, debemos tanto construir redes globales de alto rendimiento como redefinir la forma en que las personas pueden acceder a las capacidades de la red y consumirlas.
En las últimas tres décadas, la conectividad móvil ha transformado el mundo de formas que no podíamos imaginar. Hoy en día, disponemos de una conectividad casi universal en todo el planeta, con 8.600 millones de suscripciones de telefonía móvil. Y en los últimos 30 años, la velocidad de los datos ha aumentado a un ritmo superior al de la Ley de Moore.
Las redes 4G dieron origen a la economía de las aplicaciones y digitalizaron la vida de los consumidores. La digitalización se ha convertido en una herramienta crucial para resolver los mayores desafíos de la sociedad, incluidas la crisis climática y la inclusión social. Pero para dar el siguiente paso en la digitalización, la conectividad de «mejor esfuerzo» del 4G no es suficiente para los consumidores. Necesitamos velocidades más altas, menor latencia y una calidad de servicio mejorada para lograr una digitalización completa tanto en las empresas como en el sector público.
Anteriormente, satisfacer esas demandas requería conexiones fijas. Todo ha cambiado con las redes 5G, que son 10 veces más potentes que las generaciones anteriores.
En los próximos cinco a 10 años, prevemos el desarrollo de un mundo con prioridad móvil, respaldado por la nube y la IA, así como la aceleración de tendencias importantes como la electrificación, las cadenas de suministro resilientes, las emisiones netas cero y la automatización industrial. La movilidad es especialmente importante porque no podemos desplegar la nube ni la IA a escala sin conectividad.
Una plataforma de red para la innovación exponencial
El 5G es una plataforma para la innovación exponencial. Y estamos poniendo a disposición de la comunidad mundial de desarrolladores capacidades avanzadas de red 5G mediante interfaces abiertas conocidas como API de red.
Estas API permiten a los desarrolladores de aplicaciones invocar recursos específicos de la red, como la calidad de servicio, la velocidad, la latencia y la ubicación. Las API de red son un peldaño clave para la innovación exponencial, ya que los desarrolladores pueden crear servicios mejorados sin necesidad de comprender la compleja tecnología de red.
Comenzamos a ofrecer funciones de red bajo demanda hace varios años con una prueba de velocidad bajo demanda en Hong Kong. Sin embargo, comercializar esa prueba a escala mundial habría exigido que los desarrolladores firmaran contratos individualmente con cada operador del mundo. Simplemente, esto no es viable.
Necesitábamos facilitar a los desarrolladores el acceso a capacidades avanzadas de red para todas las redes, no solo para una o unas pocas. Y eso es lo que estamos creando a través de la Plataforma Global de Red de Ericsson.
El pasado otoño anunciamos la primera alianza comercial con Deutsche Telekom, en la que ofrecerán API de comunicación y de red a desarrolladores y empresas que utilicen la plataforma de Ericsson. Este fue un gran primer paso hacia nuestro futuro digital, al hacer posible que desarrolladores y empresas accedan fácilmente a las capacidades avanzadas de la red para crear casos de uso totalmente nuevos.
Poner a disposición mundial las API de red permitirá a innovadores y emprendedores desarrollar nuevas aplicaciones desde cualquier lugar del planeta, siempre que tengan acceso a la infraestructura digital. Esto puede democratizar la creación de nuevas empresas y hacer que dependa menos de los centros tecnológicos consolidados, como la costa oeste estadounidense.
Mirando hacia 2024 y más allá
Una infraestructura digital sólida ya es fundamental para la competitividad de un país y lo será aún más en 2024 y en adelante. Los responsables de políticas deben desempeñar un papel clave para fomentar y apoyar estos avances. Los países con gobiernos proactivos, como Singapur e India, ya han desarrollado planes avanzados de digitalización basados en el 5G y son excelentes modelos en los que inspirarse, mientras que China y Norteamérica también son líderes mundiales.
Ya estamos trabajando con clientes pioneros en lugares como Estados Unidos para construir redes 5G de vanguardia. Se basan en las tecnologías de nube más recientes y en interfaces estandarizadas por ORAN. Este tipo de arquitectura abierta actúa específicamente como un trampolín para que los desarrolladores impulsen casos de uso y de negocio.
En cambio, Europa se encuentra en una encrucijada. Se ha quedado atrás en la creación de empleo y está perdiendo oportunidades en la digitalización por falta de infraestructura. Ha llegado el momento de cambiar esto, o Europa corre el riesgo de convertirse en un museo industrial sin tecnologías digitales. Necesita un mercado único digital que funcione y goce de buena salud para impulsar la digitalización en toda la economía, aumentar la productividad, reducir la cantidad de energía necesaria por unidad de producción para alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo y proporcionar un campo de entrenamiento para las competencias digitales.
El futuro digital llegará; solo es cuestión de cuán rápido y dónde ocurra primero. Con las tecnologías exponenciales a nuestro alcance, no queremos conformarnos con un cambio meramente incremental. Aspiramos a una reinvención digital total. Juntos, podemos habilitar la conectividad en todos los aspectos de la sociedad, desde los automóviles hasta la ropa, pasando por los materiales de construcción y áreas que aún no hemos imaginado. ¿Está listo para unirse a nosotros?


