A raíz de la reciente controversia relacionada con Facebook y Cambridge Analytica, aumenta la presión sobre las empresas que gestionan datos para que ofrezcan mejores resultados empresariales y para sus clientes. No solo las redes sociales, sino cualquier empresa que esté llevando a cabo una transformación digital. Esto incluye a las empresas que aprovechan nuevas tecnologías y plataformas, como drones, inteligencia artificial y vehículos autónomos, para generar valor.
La presión es aún mayor para las empresas que operan en países donde no existen marcos sólidos de políticas digitales. Como resultado, la ambigüedad en torno a las decisiones es mayor y el impulso para actuar de forma positiva, menor.
A partir de nuestra experiencia trabajando con empresas y grupos de partes interesadas, recomendamos los siguientes cinco pasos a los líderes que impulsan iniciativas de transformación digital o trabajan con tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial. Estos les ayudarán a evitar posibles problemas éticos relacionados con las nuevas tecnologías.
No des por sentado que los clientes saben a qué se comprometen
Cuando los clientes utilizan un servicio gratuito, las condiciones suelen estar redactadas de una manera que no necesariamente entienden. Como quieren usar el servicio cuanto antes, puede que acepten los términos y condiciones sin leerlos. Incluso si los leen, el lenguaje jurídico no resulta claro ni cercano para la persona promedio. Pero cuando algo sale mal, son precisamente estas cuestiones las que pueden perseguir a los líderes.
Piensa detenidamente cómo ayudar a tus clientes a entender a qué se comprometen. Sobre todo, utiliza un lenguaje sencillo y cercano.
Invierte mucho en formación sobre ética
Todas las empresas tecnológicas deben hacerlo. Si trabajas en una empresa multinacional, los empleados deben comprender los distintos contextos culturales y las sensibilidades asociadas. En un mundo tecnológico que cambia rápidamente, los empleados deben prestar especial atención a las cuestiones éticas que surgen de distintas maneras, ya sea por motivos culturales o legales, o simplemente por percepciones.
Las empresas multinacionales pueden aprovechar la diversidad de su plantilla para crear grupos de pares que elaboren un marco ético. Luego, este marco podría utilizarse para formar a los empleados en distintos lugares y contextos empresariales. Las empresas con una plantilla homogénea que trabajan con clientes de otros países, o cuyos productos y servicios utilizan clientes de distintas regiones, deben tomarse este aspecto en serio para evitar problemas más adelante.
Integra la ética en la fase de diseño
En este nuevo contexto operativo, los líderes deben pensar en cómo afectarán sus productos y servicios a las personas, las organizaciones e incluso las sociedades. Es importante incorporar la ética desde el diseño. Esto significa anticipar los valores y principios éticos que distintos grupos de partes interesadas aplicarán al utilizar tus productos y servicios. Es posible que muchos de ellos no puedan preverse, cabe argumentar, pero ciertas medidas, adoptadas con suficiente antelación, pueden mitigar su impacto.
Durante la etapa de diseño, también es importante contar con grupos diversos de partes interesadas que quizá no sean beneficiarios directos de tus productos y servicios, pero que pueden ampliar tus horizontes y ofrecerte una perspectiva que tal vez no habías considerado. Las empresas suelen recurrir a usuarios pioneros para entender de qué distintas maneras pueden utilizarse sus productos. Ahora también deben recurrir a grupos diversos de partes interesadas para entender cómo podrían usarse indebidamente o de forma abusiva sus productos o servicios.
No trates a tu equipo jurídico como un mero equipo de apoyo
Se acabaron los días en que los equipos jurídicos eran una función de apoyo. Los equipos jurídicos se están convirtiendo en una parte integral de todas las organizaciones tecnológicas. Si el conductor de un servicio de transporte a demanda se comporta mal con un pasajero, si un residente cerca del aeropuerto de Heathrow hace volar un dron cerca de la pista, o si unos troles acosan a alguien en una plataforma de redes sociales, las empresas pertinentes deben responder de inmediato con el lenguaje y las medidas adecuados.
Los líderes deben entender este cambio y crear equipos jurídicos que puedan trabajar codo con codo con los equipos de diseño y gestión de productos. Las limitaciones son oportunidades para innovar, como hemos visto en el desarrollo de productos en muchos ámbitos. Los equipos jurídicos plantean limitaciones éticas y basadas en valores que pueden ayudar a los desarrolladores de productos a tener presentes las implicaciones de lo que crean.
Colabora con los responsables de formular políticas y contribuye a definir marcos normativos
Aunque algunos países y sus líderes han establecido de forma proactiva marcos normativos para acelerar la adopción de nuevas tecnologías y abordar las preocupaciones sobre la privacidad, muchos otros se han quedado muy rezagados. La tecnología no tiene fronteras, y los ciudadanos de todo el mundo utilizarán los productos y servicios finales. Si operas en un país sin marcos normativos, es importante colaborar con responsables clave de formular políticas y fomentar la sensibilización y el sentido de urgencia.
Como líder tecnológico, te conviene contar con un marco normativo adecuado. Ayudará a tu empresa a medida que evolucionen las sociedades y los mercados. En un plano más amplio, colaborar con distintas partes interesadas para dar forma al ecosistema es lo que garantizará condiciones equitativas.
Para tener éxito en este nuevo contexto operativo, los líderes deben adoptar un enfoque sistémico. Los rápidos cambios tecnológicos y la magnitud de su impacto implican que las empresas tienen una mayor responsabilidad de proteger los intereses de sus clientes.
Por último, un repaso de los cinco pasos que pueden dar los líderes para que todos se beneficien de las nuevas tecnologías:
- Sé transparente, claro y justo en las condiciones para tus clientes
- Integra la ética en el diseño de tu producto o servicio
- Invierte en fomentar una comprensión común de las cuestiones éticas dentro de tu organización, especialmente cuando trabajes en distintas regiones y culturas
- Aplica de forma proactiva los marcos jurídicos y normativos como parte de tu enfoque empresarial, no solo para gestionar crisis
- Da forma a tu ecosistema teniendo presentes los intereses de todas las partes interesadas


