Todavía necesitamos un marco de gobernanza innovador para la tecnología que subyace a la Cuarta Revolución Industrial.
Los gobiernos, las empresas y la sociedad civil deben preguntarse cómo se pueden aprovechar mejor estas tecnologías para acelerar el crecimiento en la situación actual.
Podemos fijarnos en las políticas de Canadá a Finlandia para orientarnos y ayudarnos a obtener todo el potencial de estas tecnologías.
La Cuarta Revolución Industrial (4IR) ha supuesto la convergencia de los mundos digital, biológico y físico, marcada por nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, la computación en la nube, la robótica, la impresión 3D y el Internet de las cosas.
No sorprende que, dada su enorme magnitud, la tecnología que impulsa esta revolución (“tecnología 4IR”) plantee oportunidades y desafíos que solo pueden abordarse adecuadamente con un enfoque de gobernanza prospectivo e innovador.
Como ya hemos visto, los esfuerzos por recuperarse de la COVID-19 han desencadenado un tsunami de innovaciones en el trabajo, la colaboración, la distribución y la prestación de servicios. De hecho, han cambiado de forma fundamental el comportamiento de los clientes en múltiples niveles.
Así pues, la pregunta es: ¿cómo podemos aprovechar y dar forma a la disrupción que genera la tecnología 4IR de manera que, al mismo tiempo, impulse la recuperación económica mundial, amplíe las oportunidades humanas y aumente la cooperación y la seguridad?
La agilidad regulatoria sigue siendo la clave
Mucho antes de la pandemia, existían lagunas en la forma en que se regulaba la tecnología, y con ellas llegaban los riesgos habituales de fomentar un entorno de posible mal uso o consecuencias no deseadas.
Entre ellos se encontraban cuestiones de privacidad, responsabilidad y discrepancias regulatorias transfronterizas, además del potencial de mal uso por parte de actores malintencionados.
Se requerían, y todavía se requieren, nuevos modelos de gobernanza para cubrir estas lagunas y potenciar los beneficios de las tecnologías 4IR. No es de extrañar que la agilidad regulatoria haya cobrado cada vez más importancia en la era de la COVID-19, a medida que los gobiernos flexibilizan las restricciones para acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos y tecnologías.
Nuestra investigación se centra en varios marcos emergentes y líderes que tienen el potencial de proporcionar una gobernanza tecnológica eficaz de las tecnologías emergentes.
Unos 70 marcos de gobernanza se destacan en el informe conjunto del Foro Económico Mundial y Deloitte Informe Global sobre Gobernanza Tecnológica 2021, que resume los desafíos y marcos de gobernanza comunes en cinco tecnologías 4IR: inteligencia artificial (IA), movilidad (incluidos los vehículos autónomos), cadena de bloques, drones e Internet de las cosas (IoT). Estos son cinco de los ejemplos más innovadores extraídos del conjunto:
IA en Canadá — En 2019, Canadá emitió una directiva sobre la toma de decisiones automatizada, destinada a orientar al Gobierno de Canadá en el uso de “cualquier tecnología que asista o reemplace el juicio de los responsables humanos de tomar decisiones”. Incluye requisitos como evaluaciones del impacto algorítmico, notificación previa y explicaciones posteriores a las decisiones, opciones de recurso e informes sobre la eficacia y la eficiencia de los sistemas. La directiva está previsto que se actualice en paralelo con la evolución de las tecnologías y sus distintos usos.
Cadena de bloques en Bermudas — El Gobierno de Bermudas pretende convertir al país en un centro de cadenas de bloques y activos digitales. La actividad reciente incluye la prueba piloto de un token digital de estímulo —una stablecoin— para evaluar la viabilidad de un token digital destinado a alimentos y otros bienes y servicios de primera necesidad. Está concebido como una forma de facilitar la asistencia a sectores específicos de la economía. En 2019, el Gobierno permitió el pago de impuestos en USD Coin (una stablecoin) e inició el desarrollo de una plataforma de identidad digital basada en cadena de bloques. El Gobierno también modificó sus leyes bancarias para permitir la creación de una categoría de bancos que prestan servicios a empresas de cadena de bloques y criptomonedas.
IoT en Finlandia — Finlandia ha puesto en marcha un sistema de etiquetado de ciberseguridad para informar a los consumidores sobre qué productos IoT cumplen las normas de seguridad digital. La medida tiene como objetivo promover líneas de productos IoT seguras por defecto y difundir la conciencia sobre los peligros asociados a una mayor conectividad. La iniciativa de etiquetado consistirá en colocar un sello en cada dispositivo inteligente que se ajuste a las directrices de ciberseguridad de Finlandia. Los proveedores pueden solicitar la certificación con distintivo de seguridad a través de un sitio web que los consumidores también pueden consultar para realizar compras informadas.
¿Cómo podemos aprovechar y dar forma a la disrupción que genera la tecnología 4IR de manera que impulse la recuperación económica mundial?
William Eggers y Ruth Hickin
Movilidad en Singapur — En Singapur, la ciudad-estado ha implantado un marco unificado de pruebas de vehículos autónomos administrado por una única autoridad (la Autoridad de Transporte Terrestre), evitando el mosaico de normas que se observa en muchos otros países. El país también ha logrado desplazar con eficacia a los viajeros de los coches privados hacia modos de transporte alternativos mediante una combinación de incentivos y restricciones: hacer que los coches privados sean extremadamente caros de poseer.
Drones en todo el mundo — Estados Unidos, el Reino Unido, Japón y Malaui emplean actualmente entornos de pruebas regulatorios para experimentos con drones, que pueden adaptarse a las necesidades de un mercado o país determinado. Además, han demostrado ser tan beneficiosos para los desarrolladores de tecnología como para los reguladores. Por ejemplo, en Malaui, donde la cobertura de la red inalámbrica es más intermitente, el entorno de pruebas permitió probar la conectividad. En el caso de los entornos de pruebas de Japón, los organismos gubernamentales pudieron revisar los resultados de las pruebas para proteger la seguridad pública al tiempo que facilitan a los innovadores la tramitación del proceso de aprobación gubernamental.
En adelante, los gobiernos, las empresas y la sociedad civil deben preguntarse por igual cómo se pueden aprovechar y gobernar mejor estas tecnologías para acelerar el crecimiento, fomentar la innovación y generar resiliencia.
La respuesta desempeñará un papel importante en la forma en que reconstruimos la sociedad, la economía y el entorno empresarial.



