El otro día vi un cartel que decía: «No mires atrás; no vas en esa dirección». Es un buen consejo para la vida en general, pero también para los negocios. Hoy, las empresas ya no necesitan mirar constantemente por el retrovisor para intentar reconstruir lo que se avecina. El big data les permite adoptar una perspectiva de futuro sobre el negocio y ofrece la posibilidad de introducir cambios significativos cada vez más predictivos y en tiempo real.
En un estudio reciente sobre los innovadores en big data, IDC descubrió que las organizaciones europeas empiezan a ver un valor real en el big data y la analítica: el 72 por ciento obtiene un ROI en menos de doce meses. De hecho, el Reino Unido y Alemania son los países más avanzados en la incorporación de una transformación impulsada por la tecnología como parte esencial de su estrategia.
Pero no todo el mundo avanza al mismo ritmo. IDC creó recientemente un modelo de madurez del big data para ayudar a las organizaciones a entender en cuál de las cinco etapas de madurez del big data se encuentran: ad hoc, oportunista, repetible, gestionada y optimizada. (Vale la pena leer la investigación si le interesa averiguar dónde se encuentra su organización en esta escala). Está claro que a todos nos gustaría estar en la etapa optimizada, así que pensé en compartir las tres recomendaciones clave que IDC identificó en su investigación sobre los líderes en big data.
En primer lugar, asegúrese de tener un resultado deseado muy claro y un caso de negocio para su proyecto de big data.Llegar a un acuerdo desde el principio ayudará a orientar todas las decisiones posteriores. También garantiza que no se sorprenda por el camino a ninguna línea de negocio ni departamento. Es importante consolidar y coordinar el presupuesto para los proyectos de big data en toda la empresa, sin dejar de mantener cierto grado de flexibilidad para proyectos ad hoc específicos. Una vez asegurada la financiación, cada nuevo proyecto de big data requiere su propio caso de negocio, con resultados definidos en torno a los ingresos, la reducción de costes, la mitigación de riesgos u otras métricas pertinentes, a fin de determinar los niveles de inversión en relación con el ROI.
En segundo lugar, establezca una estrategia dinámica de big data. Con esto quiero decir que trate la estrategia como un concepto flexible y transparente, que se actualice continuamente y cuente con las aportaciones de las partes interesadas pertinentes, incluidos los equipos de TI y analítica, los directivos de negocio y los usuarios de toda la organización. Aproveche las mejores prácticas de un departamento o unidad de negocio líder para poder replicarlas en nuevas áreas. TI debe garantizar que, desde el principio, se establezcan el modelo de gobernanza y las capacidades de integración adecuados. También es importante asegurarse de que la estrategia aborde consideraciones clave sobre el proyecto —a saber, propósito, datos, personas, procesos y tecnología— y, lo que es más importante, que cuente con el respaldo y la aprobación de la alta dirección.
Por último, cree un centro de competencias en big data que incluya a las partes interesadas de las funciones de TI, negocio y analítica. Lo ideal sería que este centro dependiera de la empresa y estuviera bajo la responsabilidad del director de operaciones (COO) o del director ejecutivo (CEO), si corresponde, y que reuniera todos los componentes de una estrategia de big data, incluidas las partes interesadas, la arquitectura tecnológica, las competencias analíticas y la gestión de proveedores y servicios. Esto no solo ayuda a dar mayor visibilidad interna a los proyectos de big data, sino que también debería facilitar el establecimiento de objetivos para que la organización alcance nuevos niveles de madurez y preparación.
Cuando se implementa bien, el big data lleva a las organizaciones a nuevos niveles de transformación empresarial. Al entender en qué punto de este modelo de madurez del big data se encuentra su organización, podrá comprender mejor el recorrido de su propia empresa.
Este artículo se publica en colaboración con SAP Community Network. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: David Jonker es director de big data en SAP y es responsable de las iniciativas de comercialización de las plataformas de gestión de datos y analítica de SAP.
Imagen: En esta foto ilustrativa tomada en Sídney aparecen cables de una red LAN de Internet. REUTERS/Tim Wimborne.


