Con el aumento de la digitalización y la aparición de nuevas tecnologías, los datos se han vuelto omnipresentes, aunque sus posibles beneficios no se materializarán si el acceso a la economía de los datos sigue restringido.
Facilitar el acceso equitativo a la economía de los datos implica respetar los principios fundamentales de integridad, inclusión e interoperabilidad.
Esto solo puede garantizarse mediante las 3 palancas: capital, colaboración y cumplimiento.
Las tecnologías digitales generan y consumen grandes cantidades de datos. Estos datos pueden utilizarse para prestar servicios eficaces a la ciudadanía, impulsar la eficiencia sectorial, contribuir a elaborar políticas basadas en evidencia y, en general, permitir que las partes interesadas tomen decisiones mejor fundamentadas. Al ser un recurso o activo no rival y no agotable, el acceso a los datos y la capacidad de usarlos, reutilizarlos y compartirlos en un entorno respetuoso de los derechos pueden contribuir a resolver numerosos problemas sociales, económicos y ambientales, así como crear oportunidades de innovación, tanto en sectores existentes como mediante la creación de otros nuevos.
Se estima que para 2025 se crearán 463 exabytes de datos cada día en todo el mundo. Ante semejante volumen de datos, es inevitable que, si se aprovechan de forma responsable, se conviertan en una fuerza impulsora de la economía mundial. Sin embargo, todos estos beneficios seguirán sin materializarse si el acceso a la economía de los datos continúa siendo restringido y desigual. Estudios sugieren que el acceso y el intercambio de datos pueden generar beneficios sociales y económicos equivalentes a entre el 0,1 % y el 1,5 % del producto interno bruto (PIB) en el caso de los datos del sector público, y a entre el 1 % y el 2,5 % del PIB (hasta el 4 % del PIB en algunos estudios) si también se incluyen datos del sector privado.
Las plataformas de intercambio de datos que permiten a los sectores público y privado compartir datos en un entorno respetuoso de los derechos son un mecanismo para facilitar el acceso equitativo en las economías basadas en datos. En 2020, cerca del 25 % de las grandes organizaciones consumían o monetizaban datos mediante mercados formales de datos en línea. Se esperaba que esta cifra alcanzara el 35 % para 2022.
C4IR India, en colaboración con NITI Aayog y diversas partes interesadas del sector público y privado, publicó recientemente un documento técnico como parte de la Iniciativa Datos para un Propósito Común, que describe las características tecnológicas, los marcos de gobernanza, los modelos de incentivos y los elementos facilitadores necesarios para desarrollar un ecosistema equitativo de intercambio de datos.
Principios para el acceso equitativo
El acceso equitativo a la economía de los datos puede entenderse desde distintas perspectivas, según el contexto. Para algunas personas, puede significar la posibilidad de acceder a conjuntos de datos utilizables para obtener información y acceder a mejores oportunidades o a nuevas oportunidades; para otras, puede significar la posibilidad de monetizar los conjuntos de datos recopilados y, al mismo tiempo, reducir los costos y las cargas administrativas de la gestión de datos. Sin embargo, es indiscutible que todas las personas deben tener acceso a la economía de los datos para poder crear valor y obtener beneficios de ella. Por ello, el acceso equitativo debe basarse en los siguientes principios inviolables, que no constituyen una lista exhaustiva:
1. Integridad – A lo largo de toda la cadena de valor de los datos, deben realizarse esfuerzos para preservar su integridad y seguridad. La titularidad de los datos debe identificarse claramente y ser respetada por todas las partes participantes. Además, los datos deben compartirse y utilizarse de manera que sea posible rastrear, controlar y auditar su creación, recopilación, intercambio y uso o reutilización. Esto reforzará la confianza entre las partes interesadas del ecosistema de datos. Por ejemplo, si una persona agricultora puede compartir sus datos sabiendo quién los utiliza, durante cuánto tiempo y con qué propósito, esto generará confianza en el sistema y garantizará que se preserve la integridad de los datos. Esto puede facilitarse mediante soluciones tecnolegales que permitan recopilar, almacenar, procesar y compartir datos de forma segura.
2. Inclusión – Este principio se basa en empoderar y dotar de medios a las distintas partes interesadas para que puedan participar eficazmente en la economía de los datos. El acceso a redes de datos, mercados y proveedores debe estar al alcance de las pequeñas industrias con la misma facilidad que de las grandes empresas, que cuentan con abundantes recursos. Mejorar la capacidad de encontrar y acceder a los datos, más allá de las diferencias demográficas, económicas y sociales, contribuirá a hacer realidad una economía de los datos inclusiva.
3. Interoperabilidad – Aunque en una economía de los datos coexistirán diversos ecosistemas, su valor aumentará exponencialmente si estos pueden comunicarse entre sí, independientemente de la tecnología utilizada y de las fronteras geográficas o sectoriales. La interoperabilidad reforzará los requisitos de portabilidad de los datos, aumentará la coordinación, reducirá la duplicación y generará eficiencias. También permitirá combinar conjuntos de datos de distintas fuentes de modo que puedan obtenerse análisis significativos y verificables. La interoperabilidad también aumentará exponencialmente el valor de las redes de datos. Asimismo, servirá para equilibrar el poder y garantizar que ninguna red o empresa ejerza un poder monopolístico sobre las demás.

Palancas para el acceso equitativo
Los principios mencionados pueden hacerse realidad aplicando las tres palancas: capital, colaboración y cumplimiento.
1. Capital – Capturar, transformar y estandarizar adecuadamente los datos, y ponerlos a disposición para su uso, tiene un costo. Si quien posee los datos no puede cubrirlo mediante la monetización directa u otros mecanismos de incentivos, quizá no sea posible desarrollar prácticas o plataformas sostenibles para compartir datos. Por ello, se requieren inversiones y capital, tanto del sector público como del privado, para crear infraestructuras, estándares y tecnologías comunes que permitan compartir datos de manera eficiente. Esto no solo reducirá el costo de compartir datos, sino que también motivará a los actores actuales y a los nuevos a innovar. Es probable que esto amplíe las opciones y la competencia, y cree un círculo virtuoso de oferta y demanda de datos de calidad. Los actores consolidados y el gobierno también pueden invertir en educación y capacitación sobre alfabetización en datos para ampliar el número de participantes cualificados en la economía de los datos.
2. Colaboración – La falta de incentivos y de modelos probados para monetizar o valorar los datos plantea un desafío, especialmente para que el sector privado se una y comparta datos con el sector público. Los incentivos financieros, los impulsados por el mercado, los relacionados con la reputación o la sostenibilidad, los orientados a un fin público, o una combinación de estos, podrían impulsar la colaboración entre las partes interesadas. La creación de consorcios o alianzas mutuamente beneficiosas, mediante políticas o plataformas, permite probar y demostrar el valor de compartir e intercambiar datos. También ayuda a identificar los beneficios, costos y riesgos del intercambio de datos. Con el tiempo, es probable que las colaboraciones generen efectos de red, incorporen a más actores y, a la vez, amplíen y fortalezcan el ecosistema. Por ejemplo, el Ministerio de Salud de Malaui y la Autoridad Reguladora de Comunicaciones del país, en colaboración con Infosys, utilizaron datos móviles para orientar las políticas y la toma de decisiones del gobierno. Esta colaboración condujo a un aumento de la eficiencia en la asignación de los puestos de salud.
3. Cumplimiento – Los ecosistemas de datos abarcan normas relativas a los datos, los derechos de propiedad intelectual, la competencia, la tecnología y sectores específicos, como los sistemas de salud o financieros, entre otras. Garantizar que los datos se compartan en un entorno de confianza significa cumplir las reglas y normas tanto en la forma como en el fondo. Los principios de privacidad y seguridad desde el diseño, la limitación de la finalidad y la necesidad de un mecanismo eficaz de reparación de reclamaciones fomentarán la confianza en el ecosistema. El cumplimiento habilitado por la tecnología ofrece ventajas y conlleva riesgos, ya que la propia tecnología puede ser un factor limitante. Los entornos de pruebas regulatorios que cuentan con una pila tecnológica preconfigurada y datos precargados facilitan que los participantes con menos conocimientos cumplan las normas sobre datos y experimenten.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial con respecto a la Cuarta Revolución Industrial?
El Centro de Tecnologías de Frontera e Innovación reúne a científicos, responsables de la formulación de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus repercusiones en el mundo real.
Al facilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a sus socios a convertir la innovación surgida de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
Liberar el poder de los datos
Aunque los debates sobre la protección, privacidad y seguridad de los datos son fundamentales para desarrollar un ecosistema de datos equitativo, es necesario seguir trabajando para extraer valor de los datos de manera que se generen efectos ambientales, sociales y económicos positivos.
Proporcionar un acceso equitativo a la economía de los datos creará condiciones equitativas para las distintas partes interesadas y promoverá el acceso a los datos, los productos relacionados con ellos, la tecnología, la capacidad de cómputo y las plataformas. Este marco aplica las palancas del capital, la colaboración y el cumplimiento para hacer efectivos los principios fundamentales de integridad, inclusión e interoperabilidad. Permite que las personas y entidades formen parte del ecosistema, utilicen más datos y puedan liberar el poder de los datos.


